¿Quién
tiene razón por la “fuga de capitales”?
La
vicepresidenta dijo que el Fondo violó sus reglas al prestarle recursos al
gobierno de Mauricio Macri para financiar la salida de dinero del país; el
organismo lo negó y los economistas entraron en el debate. Qué dicen las cifras
sobre el uso de este dinero
Por
Martín Kanenguiser
La
vicepresidenta Cristina Kirchner tiró la primera piedra, el Fondo Monetario
Internacional (FMI) recogió el guante y el presidente Alberto Fernández
convalidó el diagnóstico de su compañera de fórmula.
El motivo de la
polémica fue la utilización del préstamo del FMI que, según la
vicepresidenta, se utilizó para alimentar la fuga de capitales durante el
gobierno de Mauricio Macri.
Para la ex presidenta,
el Fondo violó sus estatutos al prestarle a un país para que los dólares
volvieran a salir del sistema financiero.
Desde Cuba, la
vicepresidenta acusó al FMI de violar sus reglas por prestarle dinero al
gobierno de Macri para financiar la fuga de capitales, por lo que le exigió que
aceptara una quita en la deuda del país
El
Fondo le respondió ayer:
No
hubo violación alguna de las reglas del Fondo, pero el presidente Alberto
Fernández dijo más tarde que el diagnóstico de la vicepresidenta es correcto.
¿Quién
tiene la razón:
El
Fondo, o el presidente y la vicepresidenta?
Si
se observa el destino de los 44.149 millones de dólares que el Fondo le prestó
al gobierno de Macri desde 2018, el detalle muestra los siguientes usos: 37.149
millones se utilizaron para pagar servicios de la deuda en moneda extranjera y
6072 millones de pasivos en moneda nacional, según las cifras oficiales.
El
uso de los desembolsos del FMI, según las cifras oficiales
Además,
se utilizaron 227 millones en comisiones y desembolsos y 702 millones en gasto
primario en moneda extranjera.
En
particular, en el caso de la deuda en moneda extranjera, se aplicaron al pago
de 15.229 millones de dólares en Letras;
10.750
millones en el Bonar;
5427
millones en bonos en dólares; 280 millones en bonos en euros.
Además,
se utilizaron 3185 millones para el pago a organismos multilaterales y
bilaterales;
1577
millones para el pago del bono Discount; 245 millones para el pago del Par; 253
millones para el Plan Gas; y 203 millones en otros conceptos.
Si bien el
Gobierno tuvo que apelar al Fondo porque se le cerró el acceso al mercado de
capitales por la crisis cambiaria y la falta de orden fiscal, con el dinero
del Fondo accedió a recursos a una tasa del 4% en promedio, contra el 8% que
rendían los bonos en aquel momento.
Cabe
recordar que la vicepresidenta dijo en Cuba que, como el Fondo había ayudado a financiar la fuga de capitales, debía
aceptar una quita en la deuda que el Gobierno mantiene con el organismo
multilateral.
El
vocero del organismo, Gerry Rice, replicó que no hubo ninguna violación a las
reglas y si bien el presidente Fernández convalidó lo que dijo Cristina, aclaró
que quiere mantener una “negociación prudente” con el Fondo.
En
primer término, si bien durante el gobierno de Macri hubo una fuerte salida de
capitales –el concepto de fuga resulta
incorrecto ya que refiere a una presunta conducta delictiva que no tiene
correlación con la regulación cambiaria- durante los dos mandatos de
Cristina Kirchner también hubo una fuerte salida de dinero, aún sin que hubiera
un programa de asistencia del organismo multilateral.
Ayer,
la diputada Fernanda Vallejos reforzaba las palabras de la vicepresidenta
explicando que durante el gobierno de Macri se “fugaron” unos 88.000 millones
de dólares.
Pero en el
primer mandato de Cristina Kirchner, por la manipulación de los datos del
Indec, la pelea con el campo y el atraso cambiario, se fueron unos 80 mil
millones de dólares.
De
allí que, apenas ganó la reelección en 2011, el gobierno impuso un cepo que
duró hasta 2016 y que se reflejó en
los peores indicadores económicos de los 12 años del kirchnerismo, sin
poder frenar en forma total esta supuesta “fuga”.
Sin
embargo, el debate está vigente entre los economistas.
Por
un lado, el economista Agustín D’ Attellis, ligado al oficialismo, dijo que la
vicepresidenta tiene razón.
“Si
se cruza durante ese periodo ingreso por desembolsos del Fondo y la fuga de
capitales, se encuentra que el vínculo es muy fuerte”, explicó.
Según
su propia acta constitutiva, agregó, “el Fondo no debería haber permitido ese
proceso de salida durante los desembolsos del stand-by”.
En
cambio, el analista de Quantum Fernando Baer opinó que “es tendenciosa esa definición, de corte político:
El
dinero es fungible y los que se refugiaron en dólares no fueron solamente los
fondos y los bancos, sino más de un millón y medio de argentinos que, mientras
que pudieron, trataron de preservar el valor de sus ahorros”.
Además,
aclaró, “aunque el ejercicio contra
fáctico es imposible, habría que preguntarse qué hubiese pasado si esos
recursos no estaban y qué tendría que haber soportado la población en su
conjunto:
“Más
devaluación, inflación y una mayor caída del salario real”.
“De
no haber contado con los recursos del FMI, como ocurre en la actualidad, la
economía hubiese estado desde hace mucho más tiempo paralizada, con
restricciones de todo tipo, y al borde del colapso”, opinó.
Por
lo tanto, Baer consideró que vale la pena preguntarse si fue útil utilizar el
préstamo del Fondo, dada la crisis de los últimos dos años.
“Si
se siguiera un razonamiento lineal diría que no, pero desde el punto de vista
del manejo de la política económica, el país estaría peor, sobre todo porque lo
que terminó por hacer explotar la experiencia anterior fue la política”,
concluyó.
Gabriel
Caamaño, de Ecoledesma, dijo que las expresiones del oficialismo son “equivocadas, dado que el segundo
acuerdo con el Fondo se utilizó para financiar los vencimientos de capital e
intereses”.
Agustín D’Attellis afirmó que el Fondo sí
violó sus reglas dado que gran parte de los recursos que prestó salieron del
sistema financiero, mientras que
Fernando Baer, Gabriel Caamaño y Martín Vauthier subrayaron que ese dinero
se utilizó para pagar la deuda
“Hubo
un aporte inicial que fue a las reservas del Banco Central que en principio no
se había usado, pero que después de las PASO, también se utilizó para afrontar
vencimientos de la deuda.
Por
lo tanto, los dólares del Fondo no se utilizaron para contener al tipo de
cambio, sino para pagar la deuda,
la gran mayoría en moneda extranjera”, explicó.
Martín
Vauthier, de EcoGo, dijo que “en principio el dinero del Fondo fue para
financiar tanto el pago de la deuda como el déficit fiscal, en un contexto en
el que el mercado se había cerrado”.
De
todos modos, aclaró que “al utilizar parte de los recursos del Fondo para
financiar déficit fiscal, que es en pesos, con deuda en otra moneda,
indudablemente en el momento que el Banco Central decide vender esos dólares e
intervenir en el mercado, esos dólares terminan en el sector privado”.

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