"De Argentina para el mundo..."



Caricatura de Alfredo Sabat

miércoles, 14 de agosto de 2013

Cristina miente a militontos en Tecnópolis:

La deuda pública llega a 75% del PBI


Más de la mitad está en manos del BCRA y el resto se reparte entre la ANSeS y el Banco Nación. 33% de la deuda pública total corresponde al BCRA; en 2005 representaba apenas 6%.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (InC.) Con llamativa demora se difundieron los datos de deuda pública correspondientes al 3er. y 4to. trimestre del 2012.
 
> La Secretaría de Finanzas informa que a fines de 2012 la deuda pública de la Nación con acreedores privados, organismos multilaterales y otros países sumaba US$ 82.696 millones, lo que equivalía a 18,8 % del PBI (medido al tipo oficial).
 
> En 2005 representaba US$ 191.000 millones.
 
> Vale recordar que buena parte de la caída en esa deuda neta ocurrió cuando el gobierno se apropió de los bonos que estaban en cartera de los fondos jubilatorios privados.
 
> Si a ese subtotal se le adicionan lo adeudado a entes del sector público (BCRA, FGS, BNA y otros), se arriba a un Deuda Pública Nacional de US$ 197.464 millones a fin de 2012, equivalente a 44,9 % del PBI.
 
> La mayor parte de la deuda pública —48%— está nominada en dólares y 10% lo está en euros.
 
> 23% está en pesos sin cláusula de ajuste y 18% en pesos ajustables por CER.
 
> El análisis de esos números nos muestra que el declamado proceso de desendeudamiento nunca ocurrió.
 
> El gobierno informa que la deuda pública bruta representa sólo 44,9% del PBI pero dicho ratio está subestimado por efecto de la sobreestimación del producto que supone su valuación al tipo de cambio oficial.
 
* Si corregimos el valor del PBI en dólares, el ratio se ubicaría por encima de 60%.
 
> En 2do. lugar, existe una variedad de compromisos no contabilizados.
 
> Es el caso de los bonos no ingresados al canje y de la deuda emergente de los juicios ante tribunales arbitrales internacionales.
 
* Una estimación conservadora de esas obligaciones llevarían el ratio a no menos de 75%.
 
> Los juicios previsionales por incorrecta liquidación de los haberes agregarían otro 5%.
 
> Esto quiere decir que una valuación precisa del PBI y la inclusión de los diversos pasivos no computados eleva el ratio de deuda pública a un nada confortable 80% del PBI.
 
> Otro problema es nuestra presente incapacidad para refinanciar vencimientos de deuda.
 
> No es lo mismo tener un endeudamiento elevado cuando existe la posibilidad de financiarse en el mercado que cuando el acceso está cortado.
 
> Y tanto peor por cuanto nuestras cuentas fiscales son crecientemente deficitarias debido a la suba vertiginosa del gasto público y una aguda pérdida de divisas amenaza —de no mediar modificaciones de rumbo— llevarnos de cabeza a una crisis del balance de pagos.
 
> La incapacidad para generar las divisas suficientes para atender las salidas ha obligado a atender los compromisos de deuda con el stock de reservas internacionales.
 
* Como es evidente, el saldo de reservas es insuficiente para cancelar los vencimientos de deuda con acreedores privados y del exterior durante los próximos 2 años y medio.
 
> El stock total de deuda pública aumentó US$ 18.501 millones en 2012, incremento que se explica por el mayor endeudamiento con los propios organismos estatales.
 
> La deuda intrasector público ya representa más de una cuarta parte —26%— del PBI.
 
> De esa porción, más de la mitad está en manos del BCRA y el resto se reparte entre la ANSeS y el Banco Nación.
 
> 33% de la deuda pública total corresponde al BCRA; en 2005 representaba apenas 6%.
 
> 29% corresponde a deuda con acreedores privados
 
> Otro 16% de la deuda pública figura en los activos del Fondo de Garantía y Sustentabilidad del Sistema de Seguridad Social.
 
> Banco Nación y otros organismos son acreedores de poco menos del 10%.
 
> Los organismos internacionales representan 13% del total.
 
> Esto significa que 59% del total de deuda está contabilizado en los activos de organismos descentralizados.
 
> Y acarrea un deterioro progresivo de la calidad de los activos de la autoridad monetaria, del fondo de la ANSeS y del Banco Nación.
 
> A fines del 2005, la deuda en manos del sector público representaba sólo 8% del stock total.
 
> Corresponde dedicar atención al hincapié que hace el gobierno a la conveniencia de que una parte sustantiva de sus obligaciones sean con organismos descentralizados.
 
> Esa posición asume que las obligaciones intra sector público no tienen importancia porque podrían ser refinanciada indefinidamente.
 
> De hecho, las proyecciones de caja de la Secretaría de Finanzas se concentran en la cancelación de esa deuda (tampoco asumen cancelaciones por cupones PBI).
 
> Asumir un roll over casi perpetuo implica que, en la práctica, el valor de esos activos —en los libros del BCRA, el FGS o el BNA— sería nulo.
 
> Así, el gobierno está reconociendo pérdidas millonarias en los mismos organismos a los cuales falazmente atribuye “utilidades”, a efectos de que le giren fondos al siempre sediento Tesoro.
 
> En el caso del FGS, la deuda pública representa más de 60% de sus activos, lo que deja en claro que el sistema previsional está quebrado y marcha a inevitable default.
 
> En lo que respecta al BNA, la exposición al sector público representa 45% del activo, lo que equivale a 5 veces su patrimonio; reconocer que el Tesoro no va cancelar esas obligaciones significaría su quiebra inmediata.
 
> Para el BCRA, previsionar por incobrable sus acreencias contra el Tesoro implicaría la quiebra de la institución, pues cuadruplican su patrimonio y representan 58% de sus activos.
 

> Cuando se examina la real situación del endeudamiento estatal se entiende la acendrada desconfianza respecto a la moneda y otros pasivos financieros como las LEBAC, NOBAC y CEDIN.

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