"De Argentina para el mundo..."

A poco de ganar las elecciones por el 54%, sugerí que debíamos Ver venir la administración de la presidente.

Lamentablemente, somos muchos los ciudadanos (no habitantes) quienes notamos que estamos y vamos mal…

¿Hacia dónde nos dirige la presidente de todos los argentinos…?

El pueblo quiere saber

...
Ver venir


Caricatura de Alfredo Sabat

domingo, 25 de febrero de 2018

Facundo Cabral

BELLA HISTORIA DE FACUNDO CABRAL

Siempre quise saber lo que había detrás de la famosa frase de Facundo Cabral “No soy de aquí ni soy de allá…”,
y cuando lo supe, amé esta historia que ahora les cuento:
Tiene tanto tiene qué ver con un sentimiento tan noble y tan poderoso como el amor: el perdón.

El padre de Facundo se fue de su casa antes de que éste naciera. Luego Sara, su madre, fue echada a la calle junto a sus pequeños hijos, y Facundo no tuvo un techo donde nacer, de ahí lo de “No soy de aquí ni soy de allá / no tengo edad ni porvenir / y (a pesar de todo) ser feliz / es mi color de identidad”.

Nació así en La Plata, y se crió en una de las barriadas más pobres de esa urbe argentina, como presagio de lo que más adelante la montaña rusa de la vida le depararía: sinsabores, éxitos, fracasos, lucha, amores, desamores y mucho aprendizaje, como preparando al gran apóstol de la música latinoamericana para un camino que no detendría ni su absurda muerte un 9 de julio de hace seis años.

Una noche, tras terminar un concierto en una de las catedrales de la música de Buenos Aires, Facundo, con 46 años a cuestas, se llevó la sorpresa de su vida: en el pasillo lo esperaba su padre.

“Lo reconocí porque era igual a la foto que mi madre siempre había guardado, pero con el pelo cano y las huellas del tiempo reflejadas en su rostro y en sus manos. En el acto supe que era él, porque siempre vi esa foto en la repisa de la cama de mi madre”, contaba Cabral.
“Mi padre era muy apuesto.
Todo lo contrario a mí, era muy elegante.
Ahora, muchísimos años después, estaba allí y me quedé congelado sin saber qué hacer”.

Este era el primer encuentro con su padre.
¿Se imaginan la tormenta de emociones, pensamientos y nerviosismo que azotaban dentro de aquel hombre que paseaba su música por el mundo pregonando la paz, el perdón y el amor?
Entonces, ¿qué hacer?

Un día Cabral dijo sobre su padre:
“Agotó todo el odio que había acumulado en mí.
Lo odié tanto y tan profundamente porque había dejado sola a mi madre con siete hijos.
Aprendimos todos a tener el cielo por techo y la lucha por sobrevivir se volvió prioridad para los ocho.
Murieron cuatro de hambre y frío.
“Tres sobrevivimos de milagro”.

Ahora, su padre estaba frente a él, y sentía tener todo el derecho de decirle lo que su corazón guardaba.
El rencor es un sentimiento tan fuerte como el perdón y Facundo sintió muchas veces que su memoria le alejaría para siempre de aquel hombre.
En ese momento, el recuerdo de las palabras de su madre retumbó en su cabeza y en su corazón:

“Vos que caminás tanto, algún día te vas a encontrar con tu padre.
¡No cometas el error de juzgarlo!
Recuerda el mandamiento: honrarás al padre y a la madre.
Segundo, ese hombre que vas a tener enfrente, es el ser que más amó, más ama y más amará tu madre.
Tercero, lo que corresponde es que le des un abrazo y las gracias, porque por él estás gozando las maravillas de Dios en este mundo por el que caminas.
La vida que tanto amas no sólo te la dio tu madre, también se la debes a tu padre. No lo olvides”.

El desenlace de este encuentro lo cuenta el mismo Facundo:
“Por eso cuando vi a mi padre nos acercamos, nos abrazamos y fuimos grandes amigos hasta el final de sus días.
Aquella vez me liberé y dije:
‘Mi Dios, qué maravilloso es vivir sin odio’.
Me costó años perdonar y pude hacerlo en un segundo.
“Y me sentí tan bien”.

El perdón es tan noble y poderoso como el amor

sábado, 24 de febrero de 2018

La píldora del “día después”


“El mal no lo hacen todos, pero acusa a todos”. 
Antonio Porchia

Tal como era previsible, aún en medio de su absoluta soledad gremial y política, la convocatoria de Hugo Moyano tuvo el miércoles éxito en materia de público; si bien es cierto que, como siempre, muchos de los concurrentes fueron arreados y transportados como ganado, también lo es que la disciplinada izquierda prestó asistencia perfecta y lo mismo hicieron La Cámpora y el trotskismo, así como gran parte de ambas CTA y los movimientos sociales, algunos con fuerte respaldo papal.
De cara a la sociedad en su conjunto, el Gobierno no pudo pedir nada más:
Ver, juntos y por televisión, a los personajes más repudiados de su historia, fue el premio final de un día agitado. Roberto Baradel, Máximo Kirchner, Anímal Fernández, Hebe de Bonafini, Raúl Zaffaroni, Pablo Moyano, Hugo Yatski y varios más fueron la frutilla de ese postre.

Me llamó la atención lo breve del acto y la rapidez de la desconcentración
Atribuí ambos hechos al pánico a que los bárbaros de siempre se desmadraran, ya que hubiera sido el propio Moyano quien hubiera debido afrontar la factura, al menos la política.
Agradezco, entonces, que haya sido así y que fueran los mismos camioneros quienes ejercieron un férreo control sobre los miles de personas que allí se encontraron.
Pero la alianza que se pretendió formar en la calle estaba sólo unida por el visceral rechazo a la gestión de Mauricio Macri y por el espanto que genera en el artífice de la marcha la alta probabilidad de terminar preso, conjuntamente con su actual mujer y los hijos que cada uno engendrara.
Tanto fue así, que Moyano llevó al escenario a su abogado defensor –el ex Juez Daniel LLermanos- y la arenga del camionero sólo se refirió a sus problemas judiciales y al blindaje que pretendía obtener ese día contra el avance de los jueces y de la AFIP.
Y, como no podía ser menos, ello condujo a un final anunciado:
El mismo jueves, el día después de la embarazosa concepción, la izquierda tomó la píldora abortiva y el imaginado feto dejó de existir.
Rápidamente, salió a criticar la postura del jefe sindical y a desmarcarse del atribuido rol de barrera humana en defensa de un ladrón.
El propio Moyano tiró la toalla y, con su elaborado estilo, pidió que el Presidente lo recibiera, pero la Casa Rosada rechazó cualquier tentativa al respecto.

Por su parte, contribuyó mucho a ahondar las diferencias entre los participantes de la marcha la contemporánea difusión de nuevos y más complicados audios de conversaciones de Cristina Elisabet Fernández con su ex Secretario General, Oscar Pelotudo Parrilli.
A partir de ellas, resultará harto difícil, por no decir imposible,  construir la unidad con la que soñaban Víctor Santamaría, Alberto Fernández, Daniel Filmus, Agustín Rossi, Felipe Solá, Daniel Arroyo y Fernando Chino Navarro y algunos intendentes kirchneristas del Conurbano.
Es que, sin dejar dudas acerca de su pensamiento más profundo, la “noble viuda” –la piedra basal sobre la cual pretendían erigir esa nueva “iglesia” cívica, por ser la única capaz de reunir un caudal de votos significativo en todo ese universo- expresó en ellos su más absoluto desprecio por el Justicialismo y todo lo que significa en el imaginario popular.
¿Qué dirán ahora aquéllos que, hace sólo veinte días, exhibían la absurda fotografía de tantos peronismos diferentes como un trofeo?

También es cierto que, a medida en que crezca la certeza de tener que transitar cuatro años más por el desierto, es decir, si Mauricio Macri fuera reelecto en 2019, el PJ seguramente intentará hacer de las suyas, como lo hizo en 1989 y en 2001, para no remontarme más atrás en el tiempo.
Y en esas “suyas” el rol de Moyano volverá a ser protagónico (si no está tras las rejas para entonces), ya que con sus camiones puede complicar la vida a todos los ciudadanos y, por ende, al propio Gobierno.
Porque, recordemos, Cambiemos no tiene, ni tendrá hasta entonces, mayoría en ninguna de las cámaras del Congreso y, aún así y en medio de la tempestad económica que le legó la criminal y corrupta gestión kirchnerista, contra todos los pronósticos conserva firmemente el timón en sus manos.
Si el Presidente renovara su mandato, ese triunfo sería acompañado con una gran cantidad de nuevos legisladores propios, que facilitarán su gestión.

Si, para entonces, Macri hubiera conseguido encausar a la Justicia en una senda de seriedad, independencia y celeridad, los inversores propios y foráneos estarán más que dispuestos a traer sus capitales a la Argentina y, con ellos, el crecimiento se fortalecerá y la incidencia de la deuda externa, medida como porcentaje del PBI se reducirá en forma notable.
Como no podía ser menos, el título de esta nota también alude al revivido debate acerca de la legalización del aborto, que será reclamado por muchas energúmenas el 8 de marzo próximo.
Serán las mismas que atacan con pintadas y excrementos los templos católicos, incluyendo la Catedral de Buenos Aires, cada vez que se reúnen.
Nicolás Márquez publicó en Infobae esta semana una medular nota, en la que destrozó literalmente las cifras de abortos ilegales y de muertes que se esgrimen para justificar el disparate.

Cambiemos ha dejado en manos de la conciencia de sus legisladores el voto de cada uno cuando el proyecto nuevamente –hoy supe que la primera vez fue en 1902- sea tratado en el Congreso.
Será este año otro tema que ocupará muchísimas páginas en los medios de comunicación; por mi parte, adelanto que estoy en contra de su aprobación, porque se trataría, lisa y llanamente, de legalizar el asesinato.

Por último, me referiré a las enormes críticas que recibe la gestión económica del Gobierno desde su propio costado ideológico, es decir, fuego amigo.
Ayer, mi querido José Luis Espert hizo, en una magnífica nota publicada en La Nación, una certera vivisección de la situación caótica en que se encuentran hoy todos los indicadores y enfatizó que el principal problema, del cual derivan casi todos los demás, es la enorme magnitud del gasto público y la creciente presión impositiva destinada a solventarlo parcialmente.
Coincido, pero no encuentro en ninguno de los economistas que recomiendan posturas más rígidas y menos gradualistas una receta política y socialmente viable para acelerar el cronograma que proponen Mario Quintana, Gustavo Lopetegui, Nicolás Dujovne y Federico Sturzenegger.
Más del ochenta por ciento del gasto se va en salarios de la administración pública que, como todos sabemos, fue colonizada durante el kirchnerismo con un millón de nuevos empleados, amén de encarnar una burocracia innecesaria, ineficiente y, en muchos casos, corrupta.
Pero, ¿cómo solucionarlo de un solo tajo?;
¿debemos mandar ya mismo a todos ellos a la calle, para engrosar la lista de los desocupados?;
¿quién podría conservar la gobernabilidad con una medida de ese tipo?

Sobre todo, ¿estaría la sociedad que conformamos, siempre tan hipócrita y enferma de populismo, dispuesta a soportarla?

Bs.As., 24 Feb 18
Enrique Guillermo Avogadro

lunes, 19 de febrero de 2018

Estamos acostumbrados a tener agua...



En el gobierno de Macri hay que ser, parecer, explicar o renunciar


LUIS MAJUL Periodista

¿Qué habríamos escrito quienes nos consideramos periodistas críticos si a un subsecretario General de la Presidencia de Néstor Kirchner o de Cristina Fernández le hubieran encontrado un millón 200 mil dólares en una cuenta, en Andorra, que no fue declarada ni ante la AFIP ni ante los organismos de control?
Le hubiésemos pedido a Néstor o Cristina que le solicitaran la renuncia por haber ocultado la información.
Y a los fiscales y jueces, que investiguen el presunto delito de evasión.
Por eso, sin estridencias ni sobreactuaciones, hay que decir que Mauricio Macri debería pedirle a Valentín Díaz Gilligan que abandone su puesto.
Primero, porque no desmintió los datos.
Y después, porque su explicación lo dejó todavía más complicado.

¿Cómo habríamos actuado ante el caso que involucra al ministro de Finanzas, Luis Caputo, a quien se lo acusa de haber ocultado la propiedad de empresas of shore en las Islas Caimán?
Caputo sostiene que nunca fue propietario ni accionista, pero los documentos que publicó la periodista Emilia Delfino demuestran lo contrario.
La fuente de Delfino es irreprochable: la Comisión de Valores de los Estados Unidos.
Una vez más: si Caputo omitió información ante la AFIP y los organismos de control, el Presidente o el jefe de gabinete deberían pedirle la dimisión.

Caputo, según el Presidente, uno de los más valiosos ministros de su gobierno.
Asegura que sus contactos y formación profesional están haciendo que Argentina consiga préstamos que antes no lograba.
Y a tasas razonables, para lo que es la economía internacional y la economía del país.
Así que seguramente Macri lo va a sostener, hasta que el caso se vaya diluyendo o el ministro pueda demostrar su inocencia.
O quizá le terminará soltando la mano si las pruebas lo terminan abrumando.
Sin embargo el Presidente debería exigirle que presente explicaciones públicas y argumentos convincentes y certeros, o pedirle que se aparte del cargo.

Porque el tiempo y la duda conspiran contra el principal sustento político de Cambiemos y el Gobierno:
La hipótesis de que ahora no se toleran los niveles de corrupción de las administraciones pasadas;
que sus altos funcionarios deben ser y parecer, porque esa es la razón más poderosa por la que Macri se transformó en Presidente y le fue ratificada su confianza en octubre del año pasado.

Lo mismo debió haber hecho con Jorge Triaca: apartarlo del cargo.
Pero primero lo retó.
Después le hizo pedir disculpas ante toda al gabinete.
Y al final lo sostuvo.
Y se bancó el enorme costo político de hacerlo.

Macri privilegió los resultados de su gestión, el vínculo con los gremios y su lealtad para enfrentar a su nuevo adversario político, Hugo Moyano.

¿Qué reacción habría provocado en la prensa una intromisión como la de Macri en el Poder Judicial, a propósito del caso del policía Luis Chocobar, si en su lugar la hubiera hecho Cristina Fernández?

El jefe de Estado salió a dar su opinión como ciudadano contraria a un fallo de segunda instancia, que consideró al accionar de Chocobar un exceso de legítima defensa.
Como decía Carlos Fayt, las opiniones son libres y los hechos son sagrados.
Pero un Presidente no es un ciudadano cualquiera.
La influencia de su palabra y de su pensamiento es enorme.

Los focus groups de Jaime Durán Barba podrán decir que la opinión de Macri sintoniza con la de la mayoría de los votantes.
Incluso los hombres de la mesa chica del Gobierno podrán argumentar que Macri siempre fue sincero y nunca lo ocultó.
Que él piensa lisa y llanamente que después de dar la voz de alto cualquier policía puede y debe disparar, y que no estará cometiendo un delito sino cumpliendo con su deber.

Es cierto.
Los jueces se pueden equivocar.
Las leyes se pueden cambiar.
Lo que no puede hacer Macri es imponer el cambio cultural a golpe de declaraciones, por muy simpáticas que caigan a sus electores y quienes no lo eligieron.

Los consultores interpretan que la caída de la imagen del Gobierno y de quien lo encabeza es tolerable y pasajera.
Que el dato más preocupante, de cara al futuro, es la caída de las expectativas sobre el consumo, la economía en general, y de cada elector en particular.
Pero Macri es un hombre de suerte.
En uno de los momentos más difíciles de su gestión el dirigente con peor imagen de la Argentina lo enfrenta, se asocia con Cristina Fernández y Máximo Kirchner, y lo coloca una vez más del lado de los buenos.
Los nubarrones que aparecen en la economía, por lo vaivenes del dólar y la lenta baja de la inflación, compiten, en el interés de los lectores más informados, con el caso Chocobar y la inseguridad de todos los días.
Esta semana, además de Moyano, regresará a la tapa de los diarios Roberto Baradel, y competirá una vez más con María Eugenia Vidal, la figura política de mejor imagen en todo el país.

Macri percibe ahora esta pequeña ventaja circunstancial.
Por eso le pidió a cada uno de los integrantes de su equipo que no se calienten y que salgan a explicar cada una de las decisiones políticas y económicas controvertidas.
Que si son inocentes se defiendan de las acusaciones y presenten pruebas.

A algunos ministros y secretarios les sonó como un ultimátum.

Mejor…

domingo, 18 de febrero de 2018

¿Está claro?


CARTAS DEL LECTOR
DIARIO LA NACION

Casi al finalizar su reciente visita a Chile, en una entrevista con periodistas argentinos, y refiriéndose a las acusaciones contra el obispo Barros por encubrimiento de delitos sexuales de sacerdotes de ese país, el Papa dijo: "No existen pruebas, cuando me traigan alguna concreta entonces hablamos.
No hay ninguna prueba, ¿está claro?".
Luego, ya de regreso en Roma, pidió disculpas, cambió la palabra "pruebas" por "evidencias" y ordenó una profunda investigación.
Qué bueno hubiera sido que Francisco compartiera esto con los integrantes de la Justicia Federal argentina que lo visitaron en Roma y con todos los que forman parte de los estamentos jurídicos a los que somos sometidos los miembros de las Fuerzas Armadas, de seguridad, policiales y penitenciarias que participamos de las operaciones contra la subversión terrorista y los civiles que cumplieron funciones de gobierno durante los 70.

Aquellos decidieron imponernos condenas, hasta de prisión perpetua, desconociendo la regla de oro jurídica que indica la necesidad de pruebas "más allá de toda duda razonable", regla esta que tanto inquietó al discal De Luca, integrante de Justicia Legítima, cuando fuera expuesta en un artículo por el ex embajador Emilio Cárdenas.

Cuando se condena sin pruebas o evidencias no se puede hablar sino de injusticia, inseguridad jurídica, ilegalidad y, en nuestros casos, venganza

¿Está claro?

Tte. Cnel (R.) Aníbal Alberto Guevara
LE 8.604.944

sábado, 17 de febrero de 2018

Cristina es el callejón sin salida del peronismo


Por Pablo Docimo, especial para NOVA

El jueves 8 de febrero pasado, varios dirigentes peronistas se juntaron para tratar de volver a reunificar, una vez más, al peronismo.
Casi todos los sectores del peronismo se encontraron en la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (Unmet) para reunir a kirchneristas, massistas y un amplio abanico de justicialistas para tratar de saldar algunas de sus diferencias, pensar en un frente común para las elecciones generales de 2019 y pronunciarse a favor de la marcha de Camioneros y la CGT del jueves 22.

No participaron del encuentro dirigentes de "La Cámpora" ni el titular del Bloque Justicialista, Miguel Ángel Pichetto, quien además sostuvo el mismo jueves por la noche que los sectores "menos democráticos, los que están en la periferia del sistema, no representan al peronismo, que siempre ha sido una fuerza del centro nacional, por eso no creo en la construcción de un frente de izquierda con una visión más metropolitana de la política".

En dicho encuentro, cada uno tuvo su tiempo para hablar y tratar de explicar todos los errores que está cometiendo el gobierno de Mauricio Macri y cómo van a hacer para solucionar todos los problemas que no solo ellos -cuando fueron gobierno durante poco más de 12 años- no supieron solucionar, sino que además, son problemas que si no hubiese sido por ellos no hubiésemos tenido.

Eso sí, para poder solucionar esos problemas que ellos mismos generaron, primero se tendrán que poner de acuerdo, armar un partido, presentarse a elecciones y ganarlas, como le sugirió alguna vez Cristina a la oposición.

Y hablando de Cristina... el ex jefe de Gabinete de Néstor Kirchner, quien en los últimos años pasó de ser asesor de Sergio Massa a jefe de campaña de Florencio Randazzo (por si todavía no se dio cuenta, estimado lector, estamos hablando de Alberto Fernández) en una entrevista que concedió a FM La Patriada, contó detalles de un encuentro que tuvo con la ex presidenta.
Pero lo más interesante de dicha nota es una reflexión respecto al futuro del peronismo:
"Una de las cosas que deben entender todos los peronistas es que con Cristina no alcanza pero sin Cristina no se puede.
No es una cosa fácil pero hay que entenderlo.
Ella comprendió que nadie puede proscribir al otro".

Y este es, ni más ni menos, el callejón sin salida del peronismo.
Por más que les pese a los peronistas no kirchneristas, saben perfectamente que es Cristina quien no sólo más votos justicialistas cosecha en una elección, sino que además es, quien más gente moviliza en un acto.
Y también saben que, paradójicamente, con Cristina perderían cualquier elección, especialmente a nivel nacional.

Por eso mismo, el peronismo hoy no se encuentra en un laberinto…
Está transitando por un callejón sin salida que tiene nombre y apellido:
Cristina Fernández de Kirchner

Solos en la madrugada


“El gobierno tiene los resortes para encauzar la acción privada en el sentido más favorable al bienestar general". - Arturo Frondizi

El próximo miércoles veremos, en la Avda. 9 de Julio, que Hugo Moyano (más sus hijos, su tercera mujer y los vástagos anteriores de ésta) se encuentran absolutamente solos, como nunca lo han estado, en el amanecer del momento en que irán presos. Aun así, sin duda estarán rodeados por lo más granado del kirchnerismo (la CTA, los docentes y bancarios), el trotskismo, y los movimientos sociales, incluida la CTEP, la organización encabezada por Juan Gabrois, funcionario vaticano por designación de SS Francisco, todos aunados solamente por su actitud opositora al Gobierno.

Es bueno recordar que el Papa cumple dos roles:
Sumo Pontífice de la Iglesia Católica Apostólica y Romana, y Jefe del Estado Vaticano.
Cuando habla de dogma su palabra es infalible para nosotros, los fieles de su Iglesia.
En cambio, como estadista, no es más que un ser humano común, susceptible de incurrir en errores y, sobre todo, con derecho a tener opinión propia en temas terrenales.
Si le envía rosarios a los imputados por corrupción o una carta personal a Hebe de Bonafini, donde la bendice y la compara con Jesús como objeto de calumnias en procesos amañados, está ejerciendo su derecho, pero no por ello sus pareceres tienen que ser aceptados por la grey…
Y lo mismo sucede con el resto de sus expresiones estrictamente políticas o económicas.

La soledad en que han dejado al Negro Moyano sus pares se debe a que éstos han comprendido, con sagacidad y experiencia, que hoy el poder real está en manos de Mauricio Macri quien, a diferencia de sus predecesores no peronistas, sorteó con facilidad las elecciones de medio término.
Percibieron que no se trata de un personaje débil o manejable sino que están frente a alguien con decisión y firmeza.
Además, puede abrir o cerrar la bolsa de recursos de las obras sociales gremiales, principal fuente financiera de los sindicatos, y activar las acciones de la Oficina Anticorrupción, que tanto preocupa a varios de los congéneres del líder camionero, autores de similares delitos.
La concentración del 22 para la defensa política frente a las acciones penales que lo tienen contra las cuerdas puede derivar en violencia urbana, pero no dudo que la Ministro de Seguridad está preparada para reprimirla…
A Patricia Bullrich tampoco le temblará la mano para hacerlo.

Pero hay otro ángulo en el que la mayoría de la sociedad está de acuerdo.
Me refiero a la imperiosa necesidad de despedir al millón de empleados públicos que se agregaron en la década anterior; en ello coinciden todos los ciudadanos, asfixiados por una presión impositiva que no para de crecer.
Si por unos pocos cientos de empleados, a los cuales no fueron renovados sus contratos temporarios, la ciudad de Buenos Aires y sus accesos se ha transformado en un caos, ¿qué sucedería si estuviéramos hablando de miles?
¿Estamos dispuestos a pagar el precio, aunque sólo sea en materia de libre circulación?
Moyano y sus socios son verdaderamente capaces de convertir nuestra vida en un infierno por la falta de alimentos, de dinero, de combustibles, de exportación de granos, de clases, etc., y no tengo dudas que activarán paros crecientes a medida en que avancen las causas penales:
¿lo soportaremos todos los que hoy despotricamos contra el inmenso poder que han sabido construir extorsionando a mandatarios y ministros?

Esto nos lleva a las dificultades económicas que jaquean al Gobierno, en especial la indomable inflación.
En materia de mercados, los factores psicológicos tienen una enorme importancia; cuando un rumor -favorable o negativo, cierto o falso- trasciende, el precio de los activos sube o baja sin ninguna razón aparente que lo justifique y, cuando la multitud actúa como masa, la fortuna o la ruina están a la vuelta de la esquina.
Muchos pánicos y burbujas generalizados que se han producido en el mundo en épocas recientes dan acaba prueba de esta afirmación.
Y en este aspecto el accionar de los gremios y el desorden generalizado está produciendo un grave deterioro en la imagen que Macri está intentando construir de cara a los inversores; en especial cuando, como sucedió esta semana, se reflejan en el diario más influyente en la materia, The Wall Street Journal.

Hay virus enormemente peligrosos que se han instalado en nuestro cuerpo social desde hace tiempo y, como terribles drogas adictivas, costará mucho tiempo erradicarlos.
Por estar enfermos de populismo, pretendemos que se nos “regalen” los servicios públicos, sin pensar que los pagaremos con nuestros ya insoportables impuestos; y al apostar permanentemente al alza futura de los precios internos y de los salarios, convertimos a la inflación, la peor gabela, en una profecía auto cumplida.

Sabemos que el precio del dólar en la Argentina está atrasado, y que esa situación perjudica enormemente a nuestras exportaciones industriales y a las economías regionales.
Sin embargo, tan pronto comienza una sensación alcista, salimos a remarcar los precios a su ritmo, aunque no estén vinculados a las importaciones.
Nos quejamos del sideral déficit de nuestra balanza de pagos, pero batimos records absolutos en materia de turismo y compras en el exterior, aprovechando precisamente el dólar barato.
Criticamos el nivel de endeudamiento del país en el exterior, pero no ahorramos en el país el dinero suficiente para solventar el sideral gasto público heredado.
Tampoco nos conforma el gradualismo del Gobierno, pero no proponemos recetas alternativas políticamente viables para reducirlo.

Los industriales protestan por la baja en el consumo, pero rechazan frontalmente la apertura de la economía, que les permitiría buscar clientes en el mundo entero.
Los dirigentes sindicales aúllan contra cualquier medida que pretenda mejorar la competitividad y reclaman por la caída del poder adquisitivo, mientras se asocian a los pedidos de las entidades patronales, pero sus pretensiones en materia salarial aportan nuevo combustible al incendio inflacionario.
Nos sentimos por completo inseguros, pero calladamente permitimos que se procese a un policía que mata a un asesino frustrado que huye y a un padre que golpea a un individuo mayor por intentar seducir por Internet a su hija de once años.
Hace cuarenta, rogábamos que las Fuerzas Armadas reprimieran a los terroristas que ponían bombas, asesinaban y secuestraban a mansalva, pero hoy miramos para otro lado cuando se nos enfrenta a la realidad de dos mil ancianos militares presos, muchos sin condena, por ganar la guerra a la guerrilla.

En resumen, todos tenemos que dejar la hipocresía de lado y tomar conciencia de cuánto depende de nosotros mismos que la Argentina se reconvierta en el país viable y envidiable que alguna vez fuimos y deje atrás esta espiral de decadencia en que nos hemos sumergido desde hace décadas.
Es cierto que costará grandes sacrificios presentes lograrlo, pero así dejaríamos a nuestra descendencia un legado de paz y prosperidad del cual hoy carece.
¿Seremos, realmente, capaces de hacerlo…?

Enrique Guillermo Avogadro

viernes, 16 de febrero de 2018

Este Padre Nuestro es HERMOSO



(Recopilación de Jairo Arcila Arbeláez)

*Padre Nuestro,* que estás en las flores, en el canto de los pájaros, en el corazón latiendo; 
que estás en la compasión, la caridad, la paciencia y el gesto de perdón.

*Padre Nuestro,* que estás en mí, que estás en ese que yo amo, en ese que me hiere, en aquel que busca la verdad…

*Santificado sea tu Nombre* por todo lo que es bello, bueno, justo y misericordioso.

*Venga a nosotros tu reino* de paz y justicia, fe, caridad, luz y amor.

*Hágase tu voluntad,* aunque mis ruegos reproducen a veces más mi orgullo, que mis necesidades reales.

*Perdóname todas mis ofensas,* mis errores, mis faltas. Perdona cuando se vuelve frío mi corazón;

*Perdóname,* así como yo intento perdonar a aquellos que me ofenden, incluso cuando mi corazón está herido.

*No me dejes caer en las tentaciones* de los errores, de los vicios, de la crítica, la destrucción y el egoísmo.

*Y líbrame de todo mal,* de toda violencia, de todo infortunio, de toda enfermedad. Líbrame de todo dolor, de toda tristeza y de toda desilusión.

Pero, aún si tales dificultades ves que son necesarias en mi vida, que yo tenga la fuerza y el coraje de decir:
*¡Gracias, Padre, por esta lección!*

*¡¡¡Que así sea!!!*

jueves, 15 de febrero de 2018

Carta Abierta al Sr. Presidente de la Nación


¿”¡Queda alguien en los camarines?!
Rafael Alejandro Koen

No sé si esta carta será respetuosa, pero tengo en el cuerpo unas cosas llamadas venas por las cuales circula algo llamado sangre, y aunque los médicos digan que tengo una alta glucemia, creo que dulce no tiene nada.
Se están librado batallas por la hegemonía del poder que usted ostenta (o lo intenta) ahora que el campo está produciendo lo que no hacia hace tiempo, un sujeto de apellido Moyano que lidera el sindicato de camioneros y que de un simple transportista ahora no solo es dueño de casas, estancias también tiene empresas que ponen en peligro hasta su estabilidad creando un ambiente entre los legítimos usuarios y tenedores de armas de fuego, y que intenta desarmar a los Boy Scouts, sin excluir a las fuerzas con estado policial.

Este sujeto se ha metido como una víbora en todos los sitios claves y se ha enriquecido a costas de robar a sus afiliados y a exacciones ilegales.
Ahora está tirando al pavimento el esfuerzo de los agricultores y ocasionándole un Daño irrecuperable al país.
No puedo entender que permita todos estos desmanes sin que se le mueva un pelo, ¿tienen sangre en las venas?, 
¿puede dormir tranquilo pensando en todo el daño que por omisión está ocasionando?.

Ya tendrían que estar la Gendarmería, la Policía Federal, deteniendo no solo estos actos, sino también a sus ejecutores, y si le hace falta crear una justica paralela, pues hágalo, tuvimos tribunales que en la época de la subversión pusieron presos a los extremistas, con juicios claros y limpios, no como esta justicia terrorista.
No me atrevo a decirle que renuncie, porque no hay en la sucesión alguien con valores suficientes. así que como dicen: 
Más vale malo conocido que bueno por conocer.

No me interesan la bicisendas, los carriles para el transporte de pasajeros, ni que se ocupen de ese mamarracho que es la villa 31, que debieran eliminarla, ni de los semáforos para homosexuales. 
Quiero que mi argentina sea un país para mis nietos, como fue concebida, para todos los hombres de buena voluntad, no para sindicalistas mafiosos que se apoderaron del país de la mano de los últimos gobiernos.

No sea cómplice de esto, despierte, mire a su alrededor vea los que van diariamente a trabajar y vea los ladrones que se mezclan entre la multitud a robar sin que nadie intervenga.
No entre a una casa donde previamente están los cameramen y los sonidistas…
¡¡¡Golpee una puerta de verdad!!!

Entérese que hay gente a la que le duele la argentina aún a la distancia y que duda en regresar, por todas las falsas promesas de la política.
Haga memoria en el tiempo y recuerde cuando la argentina era un país de casa bajas y el sol entraba en las ventanas y a las 5 de la tarde los vecinos regresaban del trabajo y sacaban las sillas a la vereda y con el mate charlaban con los vecinos y los chicos jugaban en paz en la vereda.

No pretendo esa época, pero sí que se salude al vecino y se lo respete. que cada cual tenga lo que necesita para vivir dignamente sin esperar que un pianta votos les prometa nada.
Estoy seguro que cuando termine su aventura política, se irá de país, porque no le dará las garantías mínimas para permanecer en él, pero recuerde que usted no hizo absolutamente nada para cambiar esta situación.
Que Dios le perdone algún día lo que ha hecho al país, pero millones de argentinos verán que tengo razón, dejo morir en las frías cárceles del pueblo (oficiales) a los que trataron de impedir el acceso de la izquierda al poder.

Para terminar con ese desmadre los argentino/as se jugaron por usted y usted es más de lo mismo.
Sé que esto no le va a gustar, pero no lo he escrito para usted, lo he escrito para mí, para poder sacarme de adentro toda la bronca acumulada, y en el fondo me importa si estas líneas le molestan a usted o a algunos de sus cortesanos.