"De Argentina para el mundo..."



Caricatura de Alfredo Sabat

lunes, 16 de julio de 2018

ARGENTINA...

¿Es democrática y/o republicana?
En nuestra patria argenta – vemos-  que la democracia se agota en la “elección” de sus gobernantes,
Sin embargo, éstos, después de haber sido “electos”  (NO elegidos) pueden tener una gestión democrática o no…

Si quienes conducen los destinos de la Nación gobiernan con un alto grado de sensibilidad social y tienen como único objetivo satisfacer las necesidades de sus representados, podrá decirse que tienen un estilo de gobierno democrático.
De lo contrario, será un gobierno democrático en su origen, pero no en su ejercicio.

La república es un sistema político en el cual existen diferentes órganos de gobierno (Poder Judicial) en el que los jueces son absolutamente independientes.
Por eso, un estilo de gobierno republicano es aquel en el que se respeta la división de poderes y la independencia del órgano judicial.
Gracias a los políticos “nuestros” de  muchas décadas, el Poder Judicial NO es independiente
Ergo “somos” un país bananero (1) que no cosecha bananas

(1)   República bananera es un término peyorativo para un país que es considerado políticamente inestable, empobrecido y atrasado, cuya economía depende de unos pocos productos de escaso valor agregado (simbolizados por las bananas)
Otro rasgo notable en la “república bananera” es la práctica generalizada de la corrupción, presente en cada aspecto de la vida cotidiana.

También suele identificarse, como una característica propia de las repúblicas bananeras, la hegemonía por parte de una empresa extranjera, bien sea mediante sobornos a los gobernantes o mediante el ejercicio del poder financiero.

domingo, 15 de julio de 2018

Sandro no me gustaba...

A partir de aquí
Aluciné
¡¡¡GENIO!!!


sábado, 14 de julio de 2018

¡Qué minas!


“Una gabardina colgada del perchero ha conservado la forma del cuerpo ausente”.
Dolores Soler-Espiauba

Aunque muchos se lo suplicaron en diciembre de 2015 y a principios de 2016, los asesores de Mauricio Macri lo convencieron de que sería contraproducente describir con precisión la situación económica y social que Cristina Elisabet Fernández le había dejado en reemplazo de la banda presidencial y del bastón de mando, y así se perdió una oportunidad histórica:
Entregar formalmente a la sociedad un croquis detallado que le permitiera transitar con alguna seguridad a través de ese inmenso campo minado.

Sin embargo, nadie podía prever que, mientras caminábamos aterrados por la posibilidad cierta de una explosión, del cielo cayeran bombas aún más destructivas: l
La sequía que trajo La Niña y las inundaciones que, conjugadas, llevaron a una sideral pérdida de nuestras cosechas.
En cambio, sí resultaba previsible que las políticas comerciales de Donald Trump –“USA first!”- trajeran aparejada una revalorización fuerte del dólar y un aumento progresivo de las tasas de interés norteamericanas, que se transformaron en una gigantesca aspiradora de los fondos mundiales que, mientras subsistían tasas casi negativas, habían buscado lucrar en los mercados emergentes y de frontera, como era la Argentina.

Al frente de un país como el nuestro, cuyo Estado gasta muchísimo más que lo que recibe, no genera los dólares comerciales por exportaciones capaces de corregir tanto déficit ni el ahorro interno necesario para financiarlo, que mantiene una presión tributaria récord sobre el sector formal (el otro evade sin medida) y una inflación cercana al 30% anual, y que carece de moneda propia (aquí el peso no es un refugio de valor), el Presidente optó razonablemente por aplicar una receta de corrección gradual de los gravísimos problemas heredados.
La alternativa, el ajuste inmediato de tantas variables desacomodadas a propósito por su antecesora, fue dejada de lado por la conmoción social que, sin duda, hubiera provocado.
Para comprobar este aserto basta con recordar qué sucedió cuando se puso en marcha una más que tibia reforma previsional o se incrementaron las tarifas de los servicios y de los combustibles, sobre todo a la capital y el Conurbano.

Entonces, se recurrió a los mercados voluntarios internacionales de crédito que, como dije, estuvieron encantados de prestarnos dinero mientras no existían otras posibilidades mejores y de renta segura; cuando éstas aparecieron, salieron corriendo pese a los altísimos rendimientos que aquí les ofrecemos.
Esa fuga fue, precisamente, la que provocó la crisis cambiaria que soportamos hasta hace quince días, mucho más fuerte –por nuestra permanente fragilidad- que las que sacudieron a las demás economías en todo el mundo.
Nuestro pobre peso –sólo una unidad de intercambio-, que venía con un claro atraso comparativo, se devaluó como ninguna otra moneda regional, si se excluye al bolívar de la asesinada Venezuela, y ello pese que, cumpliendo su compromiso, el Gobierno no emitió, como hizo el kirchnerismo para enmascarar sus permanentes desaguisados.

Y así llegamos al FMI que, con el inmenso apoyo internacional que recoge esta administración, nos sacó un poco las papas del fuego.
Pero, como se dice, no hay almuerzo gratis, y ahora hemos llegado al momento en que debemos dejar de lado los modos graduales de reducir el gasto público y el derroche al que los argentinos somos tan afectos.
Ahora, Macri debe aplicar recetas duras, aunque ya no cuente con la popularidad que lo llevó a ganar en 2015 y 2017, que le hubiera permitido sortear con mayor tranquilidad el temporal que viene con vientos fuertes:
La economía enfriándose, una inflación indomable que este mes superará el 3% y los coletazos que llegarán desde lejanas playas por la guerra comercial pronta a desatarse entre Estados Unidos y China, que hará temblar al mundo entero.

La tormenta social es inevitable, pero eso no me impide preguntarme cuál es la receta que aplicarían para alivianarla quienes protestan todos los días en la calle, quienes se resisten al achicamiento de la planta de empleados estatales, quienes se rasgan las vestiduras por los aumentos en los precios del transporte, del gas, de la electricidad, de la nafta o del gasoil, o los periodistas que se desgañitan quejándose del Gobierno.

Sergio Massa y su equipo, que recientemente presentaron un pseudo plan económico, confirmando la validez del teorema de Baglini obviaron maliciosamente explicarnos de dónde saldrían los fondos necesarios para continuar subsidiando todo eso
Y lo mismo hacen tanto las restantes tribus peronistas cuanto los movimientos insurreccionales de izquierda.

Señores: O nos ponemos serios o llegará a la Casa Rosada un símil de Nicolás Maduro para expropiar todas las empresas, propiedades y campos, para enriquecer a su claque incondicional y para, cuando hasta eso se acabe, hambrear a la población y sumirla en la desesperación más absoluta, como prueba el masivo éxodo de venezolanos que llegan en masa a los países de la región. Pensemos que, a pesar de flotar sobre un inmenso mar de petróleo, el chavismo ha producido esa gigantesca catástrofe humanitaria que hoy obliga a sus ciudadanos a abandonar todo para no sucumbir ante las enfermedades y el hambre.

No se trata de recurrir al viejo apotegma –“yo o el diluvio”- sino de un hecho casi físico:
Alguien debe pagar tanto disparate, y ese alguien hoy no existe; no hay, ni siquiera entre los propios argentinos, quien esté dispuesto a enterrar aquí sus ahorros para que sigamos transitando este insano camino de gastar más de lo que tenemos.
Si aumentamos los impuestos, ahogaremos aún más nuestra economía; y si no pagamos lo que nos prestaron hasta ahora, caeremos en un nuevo default, con todas las terribles consecuencias que acarrea caerse del mapa del mundo.

Me parece que, mal que le pese, Macri debe hacer uso de la cadena nacional y explicarle todo esto a un país angustiado por muchas voces interesadas en hacerse con el poder para lucrar desde él, como han hecho casi todos en los últimos setenta años.
Pero, otro gran problema comunicacional del Gobierno, también para enumerar las obras de infraestructura que se han encarado, y de las cuales dan escasísima cuenta sólo las informaciones que nos llegan, desde el interior, a través de las redes sociales.

¿Por qué se permite a los miembros del “club del helicóptero” el monopolio de los micrófonos y de las cámaras de televisión?
¿Por qué no mostrar las cloacas, las viviendas, las rutas, los puentes, los pavimentos que se han hecho y que benefician a miles de compatriotas?
Es cierto que el kirchnerismo hizo claro y mentiroso abuso de esa forma de relacionarse con la sociedad, pero Cambiemos está pagando un alto precio por abstenerse irracionalmente de hacerlo.

Basta con que se diga la verdad, aun cuando esa verdad sea dolorosa, ya que costará mucho más seguir permitiendo a tantas inescrupulosas voces propalar de la desesperanza.

Bs.As., 14 Jul 18
Enrique Guillermo Avogadro

viernes, 13 de julio de 2018

CARADURA


Malú Kikuchi 


De acuerdo al diccionario, caradura significa, descarado, atrevido, sinvergüenza.
La palabra es perfecta para definir al personaje.
El miércoles 22/2/2012, a las 8,33 a.m., el tren Nº 3772 de la línea Sarmiento, chocó contra el andén provocando la muerte de 51 personas, más un bebé en gestación y 703 heridos: “la tragedia del Once”.
La concesión del Sarmiento la tenía adjudicada la TBA, de los hermanos Cirigliano y estaba fuertemente subsidiada por el estado nacional. Dos meses después de la peor tragedia ferroviaria del país, seguía el subsidio.
El maquinista, Marcos Córdoba, que sostuvo que llegando a la estación del Once los frenos no funcionaron, fue condenado a tres años y tres meses de prisión.
Lo que implica que no es excarcelable.
Los secretarios de transporte, Ricardo Jaime y luego Juan Pablo Schiavi, hoy están presos por esta tragedia.
Pero por encima de ellos y de la Comisión Nacional de la Regulación del Transporte, estaba Julio De Vido.

El arquitecto Julio De Vido, compañero desde hacía años de Néstor Kirchner, apenas este último asumió como presidente, nombró a su amigo Julio, al frente del poderoso ministerio de Planificación Federal.
Hay un muy recomendable libro de Diego Cabot y Francisco Olivera, *“Hablen con Julio”, eterna frase de Néstor Kirchner ante cualquier propuesta que pudiera sugerir un negocio o negociado en puerta.

El miércoles 11/7, desde la cárcel de Marcos Paz, en video conferencia, Julio De Vido, imputado en la tragedia de Once, leyó su declaración en la cual responsabilizaba a Jaime, a Schiavi y a Córdoba, del accidente.
Aclaró que: “toda mi vida trabajé para que estos episodios no ocurran”, negando cualquier tipo de responsabilidad en el accidente.
Argumentó que él no había contratado a Córdoba y que no sabía si este, sabía frenar.
Que él, De Vido, no sabía cómo se frenaba un tren.
Que a los secretarios de transporte él no los había nombrado, que se los había nombrado por decreto presidencial y que no podían pretender que él revisase los trenes.
Y que la Comisión Nacional de la Regulación del Transporte era también responsable, que el único que no lo era, era él. Es cierto que no nombró ni a Córdoba, ni a los secretarios del transporte, ni a la CNRT.
Es verdad.
También es verdad que el padre del chico que aprovecha la siesta del progenitor para sacarle las llaves del auto y manejarlo y de paso chocar contra todo lo que encuentra en su camino, no le dio las llaves, ni el auto.
Pero ante la ley, es el responsable por los daños causados por su hijo.
El ministro del área, le haga gracia o no, era el responsable de lo que sucedía en el área del transporte.

El mismo se desdice al aclarar que toda su vida trabajó para que estos episodios no ocurrieran.
Y este ocurrió cuando él era el responsable máximo y último del tema.
Ahora resulta que no era responsable del transporte, que pertenecía a su ministerio.
Que después de decir públicamente que Julio López, secretario de obras públicas de su ministerio, era su mano derecha, declaró que desconocía lo que hacía.
Esto fue después del revoleo de los bolsos.

En resumen, o es un caradura fenomenal o hay que juzgarlo por mal desempeño de sus funciones, un ministro que no sabía lo que pasaba en su ministerio, ni los negociados que se hacían, ni porqué se hacían.
Suponiendo que de verdad era, es, tan inepto como para ignorar lo que hacían sus subalternos, aun así, es muy difícil creer que pasaron por su costado manadas de elefantes, todo el tiempo y nunca las vio.
En ese caso habría que recomendarle, además de un excelente oftalmólogo, un bastón para ciegos.
Debe jugar en la cárcel al Don Pirulero, “¿yo señor? no señor, pues entonces, ¿quién la tiene?”

Se vislumbran ideas sobre quienes la tienen, lo importante ahora es averiguar dónde la tienen.
Y de una vez por todas, que vuelva al pueblo al que le robaron.
Porque el caradurismo de De Vido es compartido por varios miembros del poder judicial, especialistas en mirar hacia otro lado.

  • “Hablen con Julio”, Sudamericana, abril 2011.

La OIT tomó intervención en una denuncia contra Alicia Kirchner por 45 millones de pesos


FECHA: 12/07/2018 

El máximo organismo de control de las relaciones laborales, que depende de las Naciones Unidas, intervino en la denuncia de la ADOSAC contra el gobierno por retención indebida de fondos.
La OIT (Organización Internacional del Trabajo), el máximo organismo de control de las relaciones laborales que depende de las Naciones Unidas, intervino en la denuncia de la ADOSAC contra el gobierno de Santa Cruz por la retención indebida de más de $45 millones de de fondos sindicales, el incumplimiento de acuerdos paritarios, persecución, y la aplicación de multas exorbitantes contra el gremio.

El Comité de Libertad Sindical ante la OIT comunicó a la ADOSAC, que las denuncias contra el gobierno de Alicia Kirchner "que contiene alegatos sobre violación de los derechos sindicales en la Argentina" es la número 3.320 que se tramita ante ese organismo.
También consignó que dichas denuncias fueron transmitidas al gobierno de Santa Cruz para que "tan pronto como sea posible", realice las observaciones que considere pertinentes y las comunique a la organización internacional.
Por su parte la ADOSAC tiene un plazo de un mes para "enviar informaciones complementarias en apoyo de la queja", como asimismo la información "sobre eventuales acciones administrativas o judiciales planteadas en relación con los hechos denunciados", dice la nota firmada por Karen Curtis, jefa del Servicio de Libertad Sindical de la OIT.
Vencidos dichos plazos, y aún en la hipótesis de que no se hayan recibido las observaciones, el organismo se abocará "en un plazo razonable", al tratamiento de las denuncias.

Fondos sindicales
En lo que va del corriente año la ADOSAC no ha sido convocada a paritarias salariales, lo que representa la decisión del gobierno de mantener congelados los sueldos docentes a valores de 2016.
Además los maestros cobran sus salarios fuera de término y segmentados por porcentajes en 3 fechas distintas que nunca son anunciadas previamente.
Los reclamos y las acciones gremiales planteadas por el gremio no tuvieron respuestas por parte de las autoridades, y suelen derivar en denuncias ante la justicia contra los dirigentes o el sindicato.
A esto se suma que entre 2011 y 2015 la ADOSAC no percibe regularmente los depósitos de las cuotas sindicales que el estado provincial retiene a los afiliados, situación que se agravó con la administración de Alicia Kirchner sumando a la fecha más de $45 millones.

Cabe consignar que estos fondos indebidamente retenidos, configuran entre otros delitos el de apropiación indebida, y persecución sindical, toda vez que asfixia financieramente al gremio

Tan solo un niño...


Qué lindo cuando cae la noche y uno puede tener la dicha de sentarse un rato frente al fuego para rumiar.
El hombre produce tantas cosas cuando se detiene en ese momento y re-elabora lo que ha consumido durante el día.
Me he obligado a aislarme un momento, necesito rumiar en el silencio del anochecer….

Me quema por dentro tanta violencia de todo tipo.
Tanto egoísmo, tanta falta de compromiso ante el resultado de nuestras propias irresponsabilidades.
Y ante la falta de dignidad, de reconocimiento de nuestras propias limitaciones, vamos por lo más sencillo: Que se hagan cargo otros.
¿Dónde quedó el País que se distinguía de los demás por apostar a la vida por sobre todas las cosas?
Si bien tengo una postura clara, trato de interpretar una propuesta de eliminación de un ser viviente fuera de los principios, fuera de la razón, pero nada me convence.

Busco desde la salud, y no puedo encuadrarlo allí, ya que está más que claro que no es un tema de salud, transmitiendo un problema de decisión personal a un médico que juró desde lo más profundo de sus ideales trabajar por salvar vidas, generando con ello un tema de conciencia en el otro, con tal de salvar la mía.
¿Quizá debiéramos encuadrarlo desde la Educación?
Y acaso...
¿Esa educación no es un tema que debe tratarse dentro del seno familiar?
Claro, la Familia como célula social, está desde hace años destruida.
Y sería traspasarle la responsabilidad a los docentes.

Trato de consolidar una postura y voy a lo que hemos legislado, sino a los compromisos que hemos tomado ante el mundo, porque no podemos vivir en una cápsula.
Caigo en interminables artículos e incisos de los cuales podríamos deducir lo siguiente:
Tanto la Convención Americana de Derechos Humanos (CADH), como la Convención de los Derechos del Niño (CDN), terminan dejando en claro que se protege la vida desde la concepción.
Mi Religión, la cual ni me obliga ni me droga, sino que la he elegido desde mi libre albedrío, sencillamente me dice:
No matarás

Y mientras el frío se siente ante un invierno crudo de abrazos mutuos, de entendimiento de los problemas ajenos, de egoísmos propios y de intereses perversos de una y otra parte, me viene a la memoria un hecho ocurrido en un viejo andén de estación:
Quema aún en mis oídos una frase lanzada al aire de un niño de cuatro años.
La madre apenas podía mantenerse sentada en el andén esperando un tren tardío.
Una panza a punto de estallar casi le cortaba la respiración.
Y su cachorro de unos cuatro años, jugaba alrededor de ella.
Como al descuido, queriendo ser amable, tal vez gracioso, saludé a la mujer, como quien quiere ofrecer ayuda, o algo.
La veía sufrir en su estado y hasta me veía partero de estación.
Amable saludó con dos ojos como jagüeles, con una paz mezcla de sufrimiento que me maneó al lugar y queriendo salir del brete, le digo al cachorro:
- ¿Así que estás esperando un hermanito?
- No, respondió casi sin mirarme, entretenido con su cochecito. 
- No estoy esperando un hermanito.

Me quedé como estaqueado, pensando que había metido la pata.
Quién sabe quién sería el padre de uno u otro.
Tanta cosa anda enredada en los jardines del creador, que no sabía cómo aflojar la cincha.
La pata ya la había metido en todo caso.
Y como gringo pampeano, cabeza dura y queriendo romper el silencio, volví a la carga contra el cachorro.

- Así que no estás esperando un hermanito, o sea que tu mami no está esperando un bebé.
¿Se habrá comido muchas empanadas de golpe?
Con una sonrisa y un guiño de ojo busqué la complicidad de esa madre, a punto de desfallecer que sonriendo miraba como su hijo seguía dándole importancia a las cosas importantes... ¡su cochecito!
 Ignorante el cachorrito, pensé.
O mal arriado.
¿Tendrá idea este de donde vienen los hermanos o creerá que venimos de un huevo?
El yugo se me hacía pesado y me estaba por resignar a un ridículo.
Y sucedió.
Levantó unos ojos negros y redondos como luna nueva, fiel reflejo de su madre, tal vez molesto por tener que interrumpir su juego, y entre unas muecas de mocos sucios lengüeteados para poder responder, y la más cruel de todas las inocencias me lanzó:

- Mi mami no está esperando un hijo. Mi hermanito ya vino, está en la panza desde el primer día.

Se me hizo un nudo en la garganta y me costó tragar.
Una neblina me vino a los ojos y me sentí el gringo más ignorante del universo.
Desde algún lado el creador sonreía.
El cachorro todo una cajita de sorpresas: “Mi hermanito ya vino, está en la panza desde el primer día”.

Nos hemos acostumbrado tanto a la frase que una madre en estado parturienta está “Esperando un bebé”.
Y en esa errónea concepción de la vida, nos enterramos en un chiquero de filosofías variadas 
para poder disponer sin culpa de la vida de una inocente criatura que no puede defenderse, mientras un niño en la plenitud de la inocencia, con pocas y simples palabras tiró por tierra toda explicación médica y filosófica.
¡¡La pucha con los cachorros!!

El tren llegó en un andar cansino, como quien no tiene prisa. 
Los pasajeros subieron y emprendió la marcha lentamente.
Yo me quedé mirando hacia la nada, hasta que mis ojos chocaron con el rostro de aquel niño que se había asomado y me miraba fijamente.
No sé por qué, pero se me llenaron los ojos de niebla al pensar en tanto homicidio sin dolor ni conciencia y el nudo en la garganta solo permite pasar unos amargos.
Y aun así, no he podido sacar el sabor amargo de la lección.

Ojalá podamos encontrar un punto intermedio en donde, pese a todas las diferencias, la madurez nos lleve a decidir mantener la vida del inocente por sobre todas las cosas. A mí al menos, un cachorro jugando con su botella me dio el mejor alegato a favor de la vida:

“Mi hermanito ya vino. Está en la panza de mamá desde el primer día…”

Por Luis Simonetti.

miércoles, 11 de julio de 2018

lunes, 9 de julio de 2018

MI REPUTACIÓN


En los últimos tiempos mi vida ¡¡¡se complica !!!

No obstante, agradezco a todos mis amigos que todavía se atrevan a relacionarse conmigo, a pesar de todos mis defectos.
  • Nací blanco, lo que hace de mi un racista...
  • No voto a la izquierda, lo que hace de mi un fascista...
  • Soy heterosexual, lo que hace de mí un homófobo...
  • Soy cristiano, lo que hace de mí un perro engañado (segun los moros)
  • Yo reflexiono sin creerme todo lo que la prensa me dice, lo que me hace un peligroso reaccionario...
  • Valoro mi identidad y mi cultura, lo que hace de mí un xenófobo...
  • Me gustaría vivir con seguridad y ver a los delincuentes en la cárcel, lo que hace de mí un bastardo torturador...
  • Creo que cada uno debería ser recompensado según sus méritos, lo que hace de mí un egoísta antisocial...
  • Estoy orgulloso de ser español, lo que atenta contra la libertad y el derecho a decidir democráticamente de los pueblos oprimidos...
  • He sido educado en valores y principios, lo cual hace de mí un garca que se opone al bienestar social...
  • Creo que la defensa de mi país es cosa de todos los ciudadanos, lo cual hace de mi un militarista asesino...
Pues nada...
He aquí una breve reseña de mi mala reputación...
Pero, al menos somos varios:
El amigo que me ha enviado el mensaje, tú que lo recibes y yo.
Arturo Pérez Reverte

ARGENTINA: 9 de Julio

Soy Argentina y AMO a mi patria...
Aquí nací, crecì, me instruyeron y permanezco desde entonces!

domingo, 8 de julio de 2018

En la década del 90 se animaron


El principal problema de Macri es que no se animó a un cambio radical como el de Menem.

El Estado debe limitarse a cumplir con el rol constitucional de legislar, juzgar y administrar, alejándose por completo de las actividades propias de los particulares.
Un peronista lo entendió hace treinta años.

Por Elena Valero Narváez *

En la década de 1990 el presidente Menem se animó a desmantelar el proceso de ingeniería social que significaron las estatizaciones, el intervencionismo, el proteccionismo y la perspectiva autárquica, así como sus secuelas entronizadas a partir de 1943. Su gobierno resolvió pagar el costo político que implicaba encarar el cambio hacia una economía de mercado.
La crisis económica provocada por la gestión del presidente anterior, Ricardo Alfonsín, que terminó en hiperinflación, ayudó a que la gente aceptara un cambio radical de rumbo.
El decreto de desregulaciones económica N° 2284, del año 1991, derogó enorme cantidad de restricciones a la competencia y a la transparencia en el funcionamiento de los mercados.
Abarcaba el mercado interior de bienes y servicios, el comercio exterior, las economías regionales, los regímenes promocionales para industrias intensivas y el mercado de capitales. La política de desregulación del comercio exterior fue meritoria teniendo en cuenta que en nuestro país predominaban, vergonzosamente, los intereses de sectores privilegiados por el gobierno.

GRAN ESTOCADA
 La gran estocada al corazón de las empresas estatales destruidas por la política, la burocracia y los sindicatos la dio su gobierno.
Hubo que vencer a poderosas corporaciones y convencer a una sociedad cuya cultura política seguía siendo peronista.
Se prefería el ascenso por antigüedad o cooptación y no por capacidad y desempeño como la seguridad en el cargo y las prebendas, a las incertidumbres de la abierta e incierta competencia.
Quiero recordar a María Julia Alsogaray, quien falleció hace muy poco, sin que se haya reconocido el importante papel que le cupo en la privatización de Entel que estaba al borde del colapso.
Fue un leading case fundamental en la gran transformación política encarada por el presidente Menem quien pretendió acabar con la ineficiencia de las empresas estatales que además de dar deplorables servicios a la comunidad aumentaron el déficit, el gasto y la tan temida inflación.
La privatización de Entel fue sumamente innovadora.
En ese momento todos los teléfonos de Europa eran estatales.
En Inglaterra se había hecho una privatización parcial del servicio internacional y en Estados Unidos, que era privado, por razones técnicas lo que se había hecho no era más que dividir una empresa gigantesca en muchas.
Chile había tenido una mal experiencia porque había privatizado el servicio internacional, luego fueron corrigiendo.

Con la privatización, Argentina le decía al mundo que estaban traspasando el servicio telefónico del país a manos privadas totalmente, no se guardaba tampoco acción de oro que le seguía dando poder e injerencia al Estado.
Me dijo María Julia Alsogaray, en una entrevista, que tuvieron pocas ofertas porque no les creían, les costaba hacerlo.
Había un riesgo país altísimo.
Los liberales ortodoxos no lo tuvieron en cuenta cuando pedían una liberalización total.
Al principio hubo dos planteos de privatización:
Había una idea de convertir todo en una especie de sociedad anónima, dividida en partes, que se repartirían entre los proveedores, los empleados y obreros, otra se iba a vender en la Bolsa y otra a los operadores.
Era para María Julia Alsogaray, un disparate, sobre todo entregarle la empresa a los operadores, quienes la habían explotado durante toda la vida, Siemens, Alcatel, entre otras.
Además, el Estado tendría una acción de oro.
Se desestimó esta opción porque ella se opuso.
Al asumir su cargo de interventora de la empresa, había pedido poder de decisión y resolvió que se vendía todo, el Estado no se quedaría con acción de oro.
Si privatizaban había que hacerlo en serio.

RESCATE DE DEUDA

Esta privatización fue también sumamente original en el rescate de la deuda:
Contra la cesión de una parte de los activos de Entel, se rescataron 5.029 millones de dólares de la deuda externa.
Implicó una quita de entre el 60 y el 80%, hecha por los acreedores.
Significo un ahorro anual de intereses del orden de los 400 millones de dólares.
Fue uno de los aspectos más destacables y, sin embargo, uno de los más criticados.
Quedó demostrado que una propuesta de dos años antes del Ing. Alvaro C Alsogaray de rescatar la deuda externa con los bancos privados, pagándoles con empresas estatales de las cuales, de todas maneras, debían desprenderse por no poder mantenerlas, ni rehabilitarlas, podía ser exitosa.
Resumiendo, con la venta de ENTEL se obtuvo para el país:

* 214 millones de dólares al contado.
* 300 millones de dólares en documentos que realmente implicaban contado.
* 2.000 millones de dólares al contado por la venta del 30% de acciones en poder del Estado con la participación de más de 200.000 accionistas, lo que se llama capitalismo popular.
* 5.029 millones de dólares en certificados de la deuda externa argentina en pagos de una parte de los activos de ENTEL.
* 250 millones quedaron en acciones para el personal.

El Tesoro Nacional vivió durante buena parte de 1991 y 1992 de esos ingresos.
Se eliminaron pérdidas que afectaban al contribuyente, se percibieron impuestos que antes no se recaudaban, los adjudicatarios invirtieron mucho en el sistema y el servicio mejoró con rapidez.
Se obtuvo mucho más de lo que supuestamente valía, según cálculos de la época, 1.900 millones de dólares.
Tuvo gran oposición de parte del sindicato que declaró una huelga, y de una amplia representación política pero el presidente estaba decidido a respaldar el cambio. Con su apoyo total contó María Julia para realizarla.

INTEGRACION
Pero, no solamente en las privatizaciones avanzó el Gobierno, también en la integración económica con países vecinos y en el restablecimiento del vínculo con Europa afectado por la Guerra de Malvinas, y con Estados Unidos e Israel luego de años de conservar estrechos lazos con los países no alineados.
La convertibilidad, otra de las medidas, tuvo, en general, enorme prestigio, porque terminó con la hiperinflación de golpe y la gente volvió a creer en un futuro mejor. 
Aunque se perdió parte del esfuerzo por no dejarse flotar el dólar una vez que había regresado la confianza.
Lamentablemente, en los gobiernos posteriores, no se corrigieron los errores sino que se cambió de modelo con la llegada de Néstor y Cristina Kirchner al poder.

Hoy, los problemas del gobierno del presidente Macri, en gran medida, se deben a que no se encaró desde el primer día de gobierno un cambio radical como se hizo en el primer gobierno de Carlos Menem, quién decía, en oportunidad de su juramento constitucional, impensado en un peronista:
"El Estado Nacional hará solo aquello que no puedan hacer lo particulares".
A ello tenemos que volver si queremos salir adelante.

El Estado debe limitarse a cumplir con el rol constitucional de legislar, juzgar y administrar, alejándose por completo de las actividades propias de los particulares. Los países exitosos muestran que un sistema económico será tanto más eficaz cuanto menor sea el protagonismo del Estado y mayor la libertad que tengan los individuos…

* Autora de "El Crepúsculo Argentino". Ed. Lumiere, 2006.
Miembro de Número de la Academia Argentina de la Historia.
Miembro del Instituto de Economía y Política de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas.