"De Argentina para el mundo..."

A poco de ganar las elecciones por el 54%, sugerí que debíamos Ver venir la administración de la presidente.

Lamentablemente, somos muchos los ciudadanos (no habitantes) quienes notamos que estamos y vamos mal…

¿Hacia dónde nos dirige la presidente de todos los argentinos…?

El pueblo quiere saber

...
Ver venir


Caricatura de Alfredo Sabat

martes, 17 de abril de 2018

Baby pide que pongan a un "periodista" en lugar de Brancattelli


Baby Pidió Eso Que Millones De Argentinos Piden Sobre Brancatelli

El día lunes en el programa “Intratables”, el periodista, Diego Brancatelli se refirió en durísimos términos a su colega Baby Etchecopar, y la respuesta del conductor radial no se hizo esperar.

Y es que en “Intratables” básicamente, Diego Brancatelli dijo “El discurso de Baby Etchecopar es entendible, tus derechos terminan cuando empieza mi derecha. Representa a un sector de los votantes del PRO”.

“Mano dura, Chocobar ídolo, negros de m…, son todos Kirchneristas, vagos, choriplaneros.
La ideología de derecha, mano dura, balazo”.
Fueron las palabras de Diego Brancatelli.
Que ya en ese momento hicieron explotar a todo el panel e invitados del envío televisivo.

En la mañana de hoy, la respuesta de Baby Etchecopar no se hizo esperar;
“Brancatelli, tratá de cuando hablás de mí respetame.
Tené un poco de huevo.
Dejá de hacer la fantochada que hacés siempre, dejá de chuparle el c… a Cristina que ya no va más.
Realmente el personaje se gastó”.

“Creo que es hora que Intratables saque a Brancatelli y ponga a un periodista.
Pero cuando te referís a mí, con respeto Brancatelli ¿eh?
La derecha, de la derecha…metétela en el o…
A mí tratame con respeto pend… porque vos no estás a mi altura”.

“No tenés los huevos suficientes que tengo yo, para poder hablar conmigo.
Así que cuando hablás de mí podés decir que te gusta o que no te gusta, pero no hacerte el soberbio, el bol… porque estás haciendo un papel, con Lanata y conmigo tan triste, tan triste”.

“Mirá que te quiero hilvanado a vos, no cosido.
Pero estás haciendo un papel tan triste que te vas a quedar sin laburo.
A pesar que en una época del Kirchnerismo te fue bien, vas a tener que seguir laburando, porque comés todos los días pibe. Cuidate”.
Concluyó el periodista y conductor radial, Baby Etchecopar.

Como se puede ver, Baby se tomó muy mal las palabras de Diego Brancatelli, y se lo vio y escuchó sumamente molesto, y se animó a decir que al ultra Kirchnerista ya era hora que lo echaran del programa “Intratables” y que pusieran a un “periodista” en su lugar, en clara alusión a que Diego Brancatelli no tiene la altura e idoneidad suficiente para ser considerado periodista.

lunes, 16 de abril de 2018

M i alma tiene prisa


Hermoso poema para reflexionar
Todos sabemos que la vida muchas veces no es lo suficientemente larga como para vivir todo lo que nos gustaría, pero muchas veces, más allá de eso, no somos capaces de valorar lo que tenemos, lo que vemos, desperdiciamos el tiempo en cosas que no lo merecen, no porque sean irrelevantes, sino porque nuestro corazón no está en ellas.

Mario de Andrade, nos deja un hermoso poema (Mi alma tiene prisa –Golosinas), que nos muestra una hermosa apreciación de la vida, que si logramos inspirarnos en ella, podemos sin duda darle mucho más valor a cada segundo con este regalo que llamamos vida.
 ...
Mi alma tiene prisa
Conté mis años y descubrí, que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que viví hasta ahora…
Me siento como aquel niño que ganó un paquete de dulces: los primeros los comió con agrado, pero, cuando percibió que quedaban pocos, comenzó a saborearlos profundamente.
Ya no tengo tiempo para reuniones interminables, donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.

Ya no tengo tiempo para soportar a personas absurdas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.
Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.
No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados.
No tolero a manipuladores y oportunistas.
Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los más capaces, para apropiarse de sus lugares, talentos y logros.

Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos.
Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.
Quiero la esencia, mi alma tiene prisa…
Sin muchos dulces en el paquete…
Quiero vivir al lado de gente humana, …muy humana.
Que sepa reír de sus errores.
Que no se envanezca con sus triunfos.
Que no se considere electa, antes de la hora.
Que no huya, de sus responsabilidades.
Que defienda, la dignidad humana.
Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.

Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.
Quiero rodearme de gente, que sepa tocar el corazón de las personas…
Gente a quienes los golpes duros de la vida, le enseñaron a crecer con toques suaves en el alma.
Sí…
Tengo prisa… -por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.
Pretendo no desperdiciar parte alguna de los dulces que me quedan…
Estoy seguro que serán más exquisitos que los que hasta ahora he comido.
Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.
Tenemos dos vidas…
Y la segunda comienza cuando te das cuenta que sólo tienes una…

Mario de Andrade

domingo, 15 de abril de 2018

sábado, 14 de abril de 2018

¿Es posible imaginar...?


Cuesta imaginar cuál sería la respuesta de los españoles si el Presidente Macri fuera a homenajear a España a los terroristas muertos de la ETA.

Llevar a Rajoy, un hombre de extrema derecha a la ex ESMA a recorrer los muros del Parque de la Memoria y tirar Flores como ya se hizo costumbre, se llama lisa y llanamente TRAICION hacia el votante de Cambiemos.

No lo votamos para glorificar y hacer apología de los guerrilleros que asolaron a nuestra Patria como si fueran víctimas inocentes.
Esa es la teoría de Marcos Peña.
Pura hipocresía y algo difícilmente soportable de digerir.

La verdad es que el Gobierno no tiene una sola política de acierto...
Lili Ana Oger

Todos Manoseados


“Una especie condenada a desaparecer y cuyos últimos ejemplares tiritaban de frío bajo la vieja bandera de todas las batallas”. 
Dolores Soler-Espiauba

El jueves concurrí a la marcha que pretendía concentrar, frente al Palacio de los Tribunales de la ciudad de Buenos Aires, a toda una ciudadanía harta de soportar el duro peso de un Poder Judicial que la ha abandonado, y que se ha transformado en la más desprestigiada de nuestras instituciones.
Y eso no es casual, ya que sin Justicia no hay república posible.
Si bien fue numerosa, no respondió a las expectativas, que aspiraban a reunir allí al menos a un millón de personas, una esperanza que se justificaba en la intensa actividad que se percibía en las redes sociales de quejosos y periodistas de investigación.
Atribuyo la menor asistencia a la apatía y a la hipocresía de nuestra sociedad, cultora del famoso animémonos y vayan”.

Si se hubiera logrado alcanzar o, por lo menos, acercarse a esa cifra, otro hubiera sido el resultado.
Una multitud de ese tamaño hubiera sido imposible de ignorar para quienes son los máximos responsables del infinito daño que se sigue haciendo desde hace veintiocho años a la Constitución, el contrato social que nos permite vivir en comunidad sin matarnos.

Daniel Sabsay, el único orador, enumeró algunos de los puntos claves que deben ser tomados en cuenta para salir del lodo en el que nuestros jueces –y, con ellos, todos nosotros- nos debatimos.
Para no ser reiterativo, sólo citaré a los artífices de la construcción de esta inmunda ciénaga:
El Congreso, la Corte Suprema y el Consejo de la Magistratura.

El primero, por haber habilitado, a instancias de Cristina Elisabet Fernández, la reforma del organismo encargado de la selección y de la remoción de los magistrados, para dar en él un sideral peso a la política en su peor expresión; además, al permitir que integren el Consejo legisladores en ejercicio, vulneró el principio elemental de la separación de poderes.
Y por estar en deuda con la sociedad al no sancionar leyes esenciales para mejorar el servicio de justicia y permitir avanzar en las causas más rutilantes, como la extinción de dominio de corruptos y narcotraficantes.

La segunda, por transformar a la Justicia en mero intérprete de los deseos del Ejecutivo, como cuando, sin ponerse colorado, su actual Presidente explicó que los trillados pseudo derechos humanos del gobierno kirchnerista, en especial su aplicación tuerta en los amañados juicios de venganza a los militares que combatieron la subversión terrorista, era una política de Estado, consensuada con los otros dos poderes de éste…
En este campo se ha llegado al bochornoso extremo de poner como jueces a cargo de los procesos de “lesa humanidad” a ex guerrilleros y a manifiestos militantes de la izquierda insurreccional.
Si como muestra basta un botón, no debemos olvidar que formó parte de este máximo Tribunal del país un tipo como Raúl Zaffaroni, protector irredento de los delincuentes, evasor de impuestos y hasta dueño de inmuebles donde se ejercía la prostitución.

Y el tercero, por permitir la desvirtuación obscena de sus objetivos constitucionales, por su fracaso en mejorar la transparencia de los concursos judiciales y, sobre todo, por transformarse en un ignominioso antro donde se trafican influencias políticas y protecciones a los magistrados que se doblan sin romperse, mientras son incapaces de explicar el origen de sus llamativas fortunas personales.

Todo esa panoplia de vicios no hace más que revolcar en el barro la honra y el prestigio de todos los jueces, la enorme mayoría de los cuales son dignos, independientes y preparados; pero, lamentablemente, de cara a la sociedad están representados por los doce (hoy, sólo once) jueces federales y los camaristas en lo penal de la capital, inquilinos de Comodoro Py.

Se ha cuestionado fuertemente la aceptación de las renuncias de algunos de los más notorios, como Norberto Oyarbide, ya que les permite acceder a una jubilación privilegiada y cuantiosa.
Sin embargo, parte de esas preocupaciones han comenzado a diluirse ante a la apertura de una causa en su contra por enriquecimiento ilícito, que pretendió disimular haciendo rico a su novio gimnasta;
Eduardo Freiler deberá sufrir una similar investigación, y seguramente los seguirán otros jueces, todavía en sus cargos, dueños de mansiones, campos, automóviles de lujo y aras de caballos de carrera.

Todo lo que sucede aquí resulta un reflejo de lo que está pasando en la Cumbre reunida en estos momentos en Lima.
Los presidentes se han mostrado incapaces de condenar al gobierno de Nicolás Maduro, que está cometiendo un verdadero genocidio contra el pueblo venezolano.
Es cierto que países como Bolivia, Cuba, Nicaragua y otras naciones menores del Caribe se oponen férreamente a cualquier crítica al chavismo, pero eso ya era sabido y se hubiera podido gestar un frente unido para exponer ante el mundo su feroz criminalidad; en cambio, se ha generado un ámbito de discusión ridículo que expone cuán divididos estamos los americanos.

En la Venezuela “rojo-rojilla” se está jugando el futuro de nuestro continente.
Para Cuba y otros países, la sobrevivencia del régimen significa ni más ni menos que el cordón umbilical que les permite seguir respirando.
Maduro y compañía, aún en medio de la terrible crisis humanitaria que afecta a su propia población, y la diáspora es sólo un signo de ella, continúan subsidiando con petróleo barato a esas naciones a las cuales el populismo ha convertido en inviables y atrasadas.
Siendo así, veo como imposible que se logre una solución pacífica ya que los afectados no son, precisamente, niños de pecho que le escapen a la violencia cuando se trata de defender sus posiciones y, menos aún, cuando está en juego su propia vida.

Así, cualquier tentativa de intervención militar, aún bajo el manto de alguna forma de bandera continental, encontrará una furiosa resistencia de parte del gigantesco aparato de defensa que allí se ha montado, con numerosísimos “asesores” cubanos y con el apoyo de Rusia e Irán.
Por lo demás, el narcotráfico y la corrupción desaforada disponen de los recursos económicos suficientes para permitirla y financiarla.

Es por eso que soy seriamente pesimista respecto a una definición razonable del problema, aun cuando resulta fácil percibir que las fuerzas armadas venezolanas están divididas entre nacionalistas chavistas, activos narcotraficantes y procubanos.
Para nada estúpido, Diosdado Cabello ha puesto a cargo de los ministerios y empresas públicas más importantes a generales en actividad extremadamente leales, y dispone de la potencia represiva más eficaz para controlar eventuales conatos de rebelión, como los que se han suscitado recientemente, llevando a la cárcel a quienes osan criticar públicamente la gestión gubernamental.

Bs.As., 14 Abr 18
Enrique Guillermo Avogadro

jueves, 12 de abril de 2018

Debate por el aborto:


"Las chicas de 13 y 14 años no piensan con la cabeza, sino con la bombacha"
Una referente social de la Villa 31 aseguró que las mujeres humildes están en contra de la práctica.

Lorena Fernández dio un áspero testimonio en contra del aborto. (Lucía Merle)

Aborto
Esta tarde continúa en el Congreso de la Nación el debate sobre la despenalización del aborto. 
Con casi 700 personas propuestas por los diputados para ser oradores a favor y en contra de la interrupción del embarazo, la discusión continúa en un clima más calmo que el de la jornada del martes.
"Estoy cansada de que se cuelguen de nosotros, los 'pobres', como nos dicen, 'pobres', los humildes", arrancó. 
"Nosotros somos personas que vivimos en una villa y todas pensamos que el aborto es matar", sentenció.
"Todas tenemos más de un hijo...
Yo tengo cuatro.
Tengo una hija de 13 años, me casé con el padre de ella, me pidió que la abortara, le dije 'bueno, yo aborto, dame el dinero y voy a una clínica'.
Fui y le dije a la doctora 'yo no quiero matar un hijo, ya me hicieron abortar a los 16 años mis padres', y decidí irme", relató.
Debate por el aborto: la lucha de una alumna embarazada se volvió viral 17 años después
"Vine acá desde Río Gallegos con una mano atrás y otra adelante, solo con el dinero que tenía en el bolsillo, y hoy mi hija tiene 13 años, y agradezco a Dios que pensé en el hijo que estaba, no pensé en mi pareja, en mi esposo, pensé en que iba a matar una vida, como el hijo que me hicieron matar a los 16 años mis padres, que todavía recuerdo, a pesar de que pasaron muchos años lo recuerdo, y no quería matar de nuevo", argumentó.

"Mis hijos son mis hijos, mi cuerpo es mi cuerpo, ok, decidan, pero también hay métodos para cuidarnos todas las mujeres. Si tuviste una relación anoche porque te fuiste de joda y fue el primero que te bajó el calzón, agarrá y tomate la pastillita del día después. No esperes un mes, que 'uy, la regla no me bajó' y después pensás: 'Ok, aborto'.
De eso no te recuperás. La mujer lo siente", siguió.

"Las chicas de 13 y 14 años no piensan con la cabeza, sino con la bombacha".

Con un lenguaje crudo y descarnado, Fernández también aportó su visión sobre la falta de responsabilidad en los adolescentes, y el poco compromiso de los hombre.

"Hoy en día, las chicas de 13 y 14 años no piensan con la cabeza, sino con la bombacha. 
Los hombres dicen 'yo te quiero, dame la pruebita del amor'. 
Van a un hotel, le bajan el calzón a la pendeja, le dejan un hijo y nadie se hace cargo", describió.

"Y lo primero que dicen los padres es 'andate de la casa'. 
Y las chicas de la villa se van de su casa, 14, 15 años, con un hijo en brazos, pero no deciden abortar, deciden seguir adelante", ejemplificó.

"A mis amigas que tienen 5, 6 hijos les pregunto '¿qué opinan del aborto'', y me dicen 'son unas trolas las que abortan, porque se fueron a garchar, no pensaron, se chuparon todo, no pensaron en el hijo que iba a venir por un momento de calentura'", añadió, áspera.

"Los perros cuidan más a sus hijos que los seres humanos".

Y cargó las tintas sobre el rol de los hombres y la falta de participación en el debate. "Acá están hablando solo las mujeres, los hombres allá, ¿pero las mujeres solo tenemos la culpa? ¿Por qué no hay educación sexual para los hombres?
¿Nosotras auto engendramos?
¿Nosotras solas nos ponemos el esperma?
¿Alguna de ustedes le preguntó a su pareja si quería abortar?", cuestionó.

Embarazos, aborto y pobreza
"Los perros cuidan más a sus hijos que los seres humanos.
¿Por qué hay que matar a un inocente si yo fui y abrí las piernas?", objetó.

La dirigente social también fue polémica al opinar que "se están legalizando más violaciones" si se aprueba la despenalización del aborto.

"El hombre y la mujer tienen que decidir, si fuera una violación bueno, pero están legalizando más violaciones, porque va a ser un anticonceptivo más", consideró.
Abortar puede ser, también, una manera de hacerse responsable
"Tengo amigas que murieron en el intento de abortar, incluso en clínicas especializadas para eso. Para mí es una cagada. Y yo creo que nadie, de afuera y de adentro de la villa, nos tiene que decir que abortemos porque ahora va a ser legal. Quiero que vayan a la villa y les pregunten a las mujeres si están de acuerdo con el aborto, no que les laven la cabeza, que les pregunten, y vamos a ver cuántas están a favor", advirtió.

"Yo estoy en contra del aborto, hay que dar vida, no muerte", concluyó.

miércoles, 11 de abril de 2018

sábado, 7 de abril de 2018

Extraviado y sin destino



“La absolución del culpable es la condena del Juez”. Publio Siro

Mucho hemos hablado todos, desde que Mauricio Macri se perfilara como seguro ganador en el ballotage de 2015, acerca de la lluvia de inversiones que acompañaría el cambio de rumbo ya que, a partir de su asunción, nos convertiríamos en un país atractivo y confiable.
Rápidamente, el Gobierno consiguió hacer los deberes elementales:
Salimos del default, arreglamos la enorme mayoría de los conflictos judiciales en el exterior, recuperamos la confiabilidad en las estadísticas oficiales y modificamos el irracional alineamiento internacional con el arco de naciones que padecían el “socialismo del siglo XXI”, ya probadamente fracasado y corrupto.

A pesar de todo ello, el diluvio que esperábamos se transformó en una leve llovizna que no consiguió empapar la economía nacional, tan necesitada de la fe de empresarios locales y extranjeros para su evolución positiva, con la consiguiente creación de fuentes de trabajo genuino y formal.
El blanqueo instrumentado por Cambiemos consiguió ampliar mucho el universo de quienes pagan sus impuestos, ya que las tenencias externas comenzaron a tributar, pero no tuvo el mismo éxito en lograr que los capitales argentinos que miran desde afuera volvieran a la patria.
Inclusive algunos ministros del Gobierno se han visto obligados a confesar que no los traen de vuelta por falta de confianza, no en la gestión que comparten, sino en la Argentina, que lleva décadas extraviada.
Además de atribuirles una falta de “calle” importante para manejarse con el periodismo, debemos reconocer que, al menos hasta ahora, no les faltan motivos.

Es cierto que el nada honorable Congreso, transformado en un aguantadero de delincuentes de distintos pelajes, fue responsable del terrible daño que causó a la reputación del país cada vez que anuló leyes promulgadas relativamente poco tiempo antes, que sancionó normas “interpretativas” para que no todos fuéramos iguales ante la ley penal y que ésta fuera aplicada con retroactividad, que permitió que se echara a escobazos y por televisión a los miembros de la Corte Suprema, que cubrió con fueros de impunidad a sus integrantes reclamados por el Poder Judicial,
que ahora eligió como presidentes de sus comisiones a los mismos que destruyeron y saquearon cada actividad, que aplaudió de pie la cesación de pagos internacionales,
que aprobó el memorándum con quienes cometieron terrorismo en el país, que aprobó privatizaciones y estatizaciones sucesivas de las mismas empresas, que mantuvo al país en emergencia económica durante la década en que más ricos hubiéramos debido ser, en fin, en cada oportunidad en que se transformó en un circo donde los payasos se limitaron a levantar la mano para dar luz verde a cuanta locura se le ocurrió al transitorio inquilino de la Casa Rosada.

También es cierto que, cuando ese mismo Congreso modificó la composición del Consejo de la Magistratura a instancias del kirchnerismo, abriendo sus puertas al ingreso de la politiquería más infame –una rectificación en que Cambiemos aún debe a la sociedad- ese organismo que debiera garantizar la correcta administración de justicia, vigilando la conducta de los jueces y la evolución de sus patrimonios, dejó de cumplir ese rol fundamental para transformarse en protector de los peores magistrados y en un antro de negociaciones espurias.
Sólo reaccionó cuando la presión de la ciudadanía y de la prensa le resultó insoportable:
Las renuncias forzadas o las destituciones de Norberto Oyarbide, Eduardo Freiler, Antonio Solá Torino, Raúl Reynoso y poquísimos más, se debieron a que se tornaron en demasiado indefendibles, pero la lista tiene aún una enorme cantidad de jueces prevaricadores, corruptos e impunes.

Pero, sin lugar a dudas, el responsable mayor de nuestra decadencia es el Poder Judicial, lamentablemente encarnado de cara a la sociedad en el fuero federal, en especial el de la Capital, que tiene su base de operaciones en el gigantesco edificio de Comodoro Py.

Porque hay preguntas que, de tan obvias, se vuelven retóricas:
¿considera usted que en la Argentina hay seguridad jurídica?,
¿se sentaría usted a jugar en una mesa sabiendo que las reglas podrán modificarse para permitir ganar siempre al dueño de casa?,
¿aceptaría usted disputar un partido donde el referí, invariablemente, invalidará sus marcaciones y no cobrará las faltas de su adversario?,
¿debemos aceptar como borregos que nos juzguen y decidan sobre nuestra libertad, nuestra honra y nuestro patrimonio personajes tan cuestionados?

Y el Poder que tiene la responsabilidad de que eso suceda es precisamente el Judicial, que ha hecho todo lo posible para cavar y enterrarse en una tumba muy profunda y, con él, a la República.
Las instituciones de ésta están corroídas hasta la médula por la corrupción pero, sobre todo, por la descarada impunidad que le otorgan –y reciben- los jueces y camaristas federales en lo criminal.
Lo sucedido en Ecuador y en Perú y lo que en este mismo momento está pasando en Brasil habla a las claras de cuál debe ser el proceder de la Justicia y cubre de vergüenza a la nuestra.
Las razones sobre las que se apoyan las erráticas conductas de los magistrados son múltiples y, a veces, coincidentes: incapacidad para el cargo, afinidad política, rastrera sumisión al poder de turno, vocación por el lujo y la ostentación, vicios humanos de todo tipo, etc.

Algunos de esos problemones afectan también a los demás fueros y a las otras jurisdicciones pero, con más de 50 años de ejercicio profesional, tengo la más absoluta certeza de que la gran mayoría de los magistrados del país son probos, preparados y justos; y algunos hasta han sido perseguidos por hacer cumplir la ley a rajatabla contra los deseos del poder.

Para dejar el extravío y recuperar nuestro destino, para gritar ¡BASTA! a esa mala Justicia,
para decirle al Poder Judicial que estamos hartos, que no soportamos más y queremos vivir en una sociedad en la que todos seamos libres por ser exclusivamente esclavos de la ley e iguales ante ella,
lo invito a que nos acompañe el jueves 12 de abril, a las 19:00 horas, a Plaza Lavalle, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, frente al Palacio de Justicia, o en cada ciudad del país, frente a sus tribunales.

Una vez más, haga un esfuerzo, demórese en llegar a su casa y acompáñenos.
Hágalo por sus hijos, por sus nietos y por usted mismo.
Porque sólo de nosotros depende nuestro futuro, y porque sin Justicia no lo tendremos.
Piense que “con una Justicia seria, independiente, transparente y rápida, todo será posible…
“Sin ella, nada lo será…”

Bs.As., 7 Abr 18
Enrique Guillermo Avogadro

miércoles, 4 de abril de 2018

martes, 3 de abril de 2018

El derecho a la vida ya es ley


Néstor Pedro Sagüés (1)

El tema más conflictivo en relación con el aborto, llamado eufemísticamente por sus partidarios "interrupción del embarazo", y por sus detractores, "homicidio prenatal", gira en torno al llamado "aborto discrecional" o libre, vale decir, al decidido por la madre sin más y con suficiente fundamento en su propia voluntad de practicarlo.
A él, pues, nos referiremos.

No aludimos aquí a tipos de aborto ya asumidos por la legislación penal, como el que tiende a proteger la vida de la madre, llamado "terapéutico", o al que pone fin a la gestación producto de una violación, cuestiones que ya hemos abordado en otros trabajos.

En algunos proyectos legislativos que circulan hoy en la Argentina, ese aborto discrecional o libre es admitido durante las primeras doce o catorce semanas del embarazo.
Y se reclama la asistencia oficial para ejecutarlo.
Forma parte, se alega, de los llamados "derechos reproductivos de la mujer".
Esa propuesta no parece tener en cuenta que la alternativa de un aborto producto de la mera resolución de la madre de practicarlo no es constitucional ni convencional para el derecho argentino.
Por un lado, la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José de Costa Rica) dispone en su art. 4, primer párrafo, que
"Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente".

El texto es claro y contundente.
Protege al feto o "nasciturus" de una manera mucho más intensa que otras convenciones internacionales sobre derechos humanos, a las que supera en este punto.
Desde la concepción, hay aquí persona (persona por nacer), con derecho a su vida.
Por supuesto, no podemos hablar, en ese contexto, de esa persona por nacer como si fuera, simplemente, una parte del cuerpo de su madre.
Al mismo tiempo, un aborto sin motivo viola frontalmente el Pacto.
Y la sola voluntad de una persona (en este caso, la madre) no es justificativo, por sí mismo, para legitimar y provocar la muerte de la persona por nacer.
No es válido atentar discrecionalmente (por el arbitrio de la madre) contra su vida.

La Constitución Nacional, por su parte, se dicta invocando a Dios, "fuente de toda razón y justicia", según dice su Preámbulo.
No es una Constitución atea, sino teísta.
De más está decir que un aborto basado solo en el deseo de la madre de terminar con la vida de su hijo o hija no coincide en nada con aquella invocación.
Pero, además, el art. 75 inc. 23, segundo párrafo de la Constitución, dispone que corresponde al Congreso: "Dictar un código de seguridad social especial e integral en protección del niño en situación de desamparo, desde el embarazo hasta la finalización del período de enseñanza elemental, y de la madre durante el embarazo y el tiempo de lactancia".
Mal se protege a la persona por nacer (niño, para el derecho argentino), si se autoriza a poner fin a su vida por resolución soberana de su progenitora.

Con este encuadre convencional y constitucional de fuerte tutela para la persona por nacer, causa asombro, en verdad, que se proponga con tanto facilismo la posibilidad de concluir con la existencia de la persona por nacer, esto es, destruirla, como si ello dependiera de una decisión legislativa que puede adoptarse libérrimamente por nuestro Congreso.
Y no es así: el legislador carece de ese margen de maniobra.

El problema aumenta cuando el presidente de la Nación anticipa que no vetaría una ley como la proyectada, que autoriza, como derecho absoluto de la mujer, y durante cierto período del embarazo, al aborto libre que comentamos.
No se trata, conviene aclararlo, solamente de una iniciativa de despenalización, sino del enunciado de una suerte de "derecho" (en rigor, de un anti derecho o de un contra derecho) como es el de terminar con el derecho a la vida de la criatura en gestación.
Ignorando olímpicamente, claro está, su derecho a vivir, que en muchos casos ni siquiera se menciona.

No se trata de algo que, por ser debatido, tenga la mágica virtud de poder instrumentarse legalmente.
Si para algo tendría que servir el veto presidencial, es para objetar leyes violatorias de la Constitución y de nuestro derecho convencional de los derechos humanos más próximos, como es el Pacto de San José de Costa Rica.
El veto, en esta etapa, forma parte del control ejecutivo de constitucionalidad y de convencionalidad.

(1) Constitucionalista, profesor en la UBA y la UCA