"De Argentina para el mundo..."



Caricatura de Alfredo Sabat

miércoles, 16 de octubre de 2013

Pasteras: No aprendemos de la historia

Por Andrés Cisneros

El nuevo entuerto por las pastera UPM no puede sorprender a nadie.
El salomónico fallo del Tribunal de La Haya en 2010, permitiendo el funcionamiento de la entonces Botnia, pero fijando un tope, no resistía el más elemental análisis de la historia del conflicto entre la legalidad y los intereses: el crecimiento mundial de la demanda de la pasta de papel resulta indetenible y, más temprano que tarde, terminaría llegando a nuestras costas.
Argentina es el más perjudicado por la polución de pasteras extranjeras, porque estamos al final del complejo hídrico cada día más contaminado.
Pero nosotros también tenemos al menos tres pasteras y varias industrias costeras que contribuyen sin quedarse atrás.
Brasil va a aumentar su actividad, Paraguay contempla levantar al menos otra pastera y Uruguay no solo se prepara a elevar en un veinte por ciento la de UPM sino que antes de fin de año va a inaugurar otra pastera semejante a la de UPM.

En 2006, el presidente Kirchner convocó a todos los gobernadores en el Corsódromo de Gualeguaychú y, en un discurso incendiario, declaró que estábamos ante una causa nacional.
Y cuando a un conflicto se lo eleva a causa nacional, cualquiera que pretenda negociarlo suele terminar fulminado como traidor a la Patria.
Como en Malvinas.
Cuando Brasil inició Itaipú, reaccionamos con una queja en la ONU, que al final nos conformó dictaminando que, al menos, debiéramos haber sido consultados.
Pero Itaipú se hizo igual.
Como en Malvinas, como en tantas otras ocasiones, nos quedamos con la razón y otros se quedaron con las cosas.
Pero luego, especialmente en los años ochenta y noventa, procedimos mejor.
Acordamos con nuestros vecinos no hacer más emprendimientos unilaterales sino conjuntos, articulados.
Y así surgieron Yaciretá, Apipé, Garabí y, asociados con Uruguay, la represa de Salto Grande, conformando un espinazo hidroeléctrico que, desde entonces, no sale en los diarios porque funciona perfectamente.

Cuando lo del Corsódromo, fuimos muchos los que nos permitimos señalar esos antecedentes para tomar ejemplo y generar, al menos, un protocolo del Mercosur para explotar el recurso pastero de la misma forma asociada, que nos haría más fuertes para vender al mundo y más ordenados internamente para que todos los intereses estuvieran representados.
Pero ya se sabe, nunca gobiernos anteriores hicieron nada bueno, por lo que se eligió el conflicto frontal, cuatro años de puentes cortados y la peor relación histórica con Uruguay.
Ahora el canciller argentino anuncia que si Uruguay no da marcha atrás con el aumento de producción ya anunciado, volveremos a demandar en La Haya, en una abierta confirmación de que quienes no aprenden de la historia están condenados a repetirla.

Somos un perro que se muerde la cola...

No hay comentarios: