"De Argentina para el mundo..."



Caricatura de Alfredo Sabat

lunes, 3 de junio de 2019

Mi vida sin K


22 de noviembre de 2009 
Para muchos, ha sido el hombre fuerte o "pensante" detrás de la gestión de los Kirchner. Alejado de la escena política desde la derrota oficial en el Senado por el conflicto con el campo, Alberto Fernández opina, sin pelos en la lengua
Su nombre aparece de inmediato como el de uno de los testigos privilegiados al trazar un recorrido por el mapa del poder, en los últimos años, de la política argentina.
Para algunos ha sido el "cerebro" o el "hombre fuerte" del gobierno de los Kirchner.

Alberto Fernández, nacido el 2 de abril de 1959, hincha fanático de Argentinos Juniors, es abogado y profesor universitario.
Fue diputado por la Ciudad de Buenos Aires en el año 2000 y jefe de Gabinete desde 2003, año en que asumió la presidencia Néstor Kirchner.
Ha manejado el Presupuesto, a partir de los súper poderes, y la relación con los medios, y ha defendido el gobierno de los "K" a capa y espada.
Se puso al frente de la negociación con el campo y renunció pocos días después de la derrota del oficialismo en el Senado.
Vive en un departamento en Puerto Madero.
Un espacio no muy grande, con una vista maravillosa al Río de la Plata.
Habla pausado, con la característica voz ronca que le conocemos de las conferencias de prensa y de la que también se vale para cantar, acompañándose de guitarra, en otra de sus actividades favoritas: la música, ya que es cantante y compositor.
Está separado hace seis años, tiene un hijo de 15 que se llama Estanislao y su pareja actual es Vilma Ibarra.

Es grato conversar con este Alberto Fernández "en el llano", porque puede tomar distancia de todo el barullo del poder y reflexionar con cierto desapego acerca de los personajes que rodean al Gobierno y a la oposición.
El entrevistado no le sacó el cuerpo a ninguna pregunta.
-Repasemos los distintos ejes de la política argentina de los últimos años y, en ese marco, cuénteme: ¿Cómo fueron los entretelones del conflicto del campo?
AF: Como primer punto se tiene que explicar cómo se toman las decisiones en el Gobierno:
Nos reuníamos Néstor, Cristina y yo.
Veíamos un poco la situación, cambiábamos opiniones y decíamos "vamos para acá".
En enero de 2008, con Cristina y Néstor habíamos estado en una reunión con Martín Lousteau en la que le planteamos las posibles consecuencias de la crisis internacional:
Una caída de los ingresos y déficit.
Lousteau hizo un análisis que finalmente se cumplió.
O mejorábamos los ingresos o reducíamos los gastos.
El nivel de subsidios era del 4,5% del producto bruto.
No íbamos a poder resistir.

-¿Dónde tenían lugar esas reuniones?, ¿en qué lugar físico?, ¿en Olivos, en Casa de Gobierno?
AF: No, no.
Era un diálogo cotidiano; no había un horario concertado de reunión.
Eran en la Casa de Gobierno, o en un almuerzo o cena en Olivos...
En cualquier momento, tratar el tema y conversar.
Esto funcionó de esta manera durante todo el gobierno de Néstor Kirchner.

-¿Con Cristina también?
AF: Exactamente igual.

-¿Siempre eran ustedes tres?
AF: Exactamente.

-Hablando de los terceros de las parejas... ¡Si los hubiese visto Sigmund Freud!
AF: (Risas) Yo era una suerte de cofundador de todo esto y por eso estaba ahí.

No hay comentarios: