ALEJANDRO
BORENSZTEIN
Humor
Político
Tío
Alberto, un ídolo en Groenlandia
Nadie como
Alberto Fernández explicó con tanta precisión el desastre que hizo Cristina
desde 2008.
Antes
que nada quiero informar que la representación diplomática de Groenlandia en la
Argentina comunicó oficialmente que, tanto su Primer Ministro Kim Kielsen como
el señor Hans Enosken, líder del partido gobernante Siumut, desmintieron
categóricamente haber mantenido conversaciones o haberle ofrecido una
candidatura al señor Sergio Massa.
Asimismo,
Christian Schultz Lorentzen, Jefe de Redacción del principal diario groenlandés
Sermitsiaq, al ser consultado telefónicamente sobre las versiones que al respecto
habrían dejado trascender los dirigentes massistas Graciela Camaño y Diego
Bossio, respondió contundentemente:
“No
tengo la más puta idea de quien es toda esa gente”.
Aclarado
el punto, vamos a lo importante:
Tío
Alberto ya es un fenómeno en Groenlandia, ese gigantesco territorio que sueña
con un triunfo kirchnerista que provoque una masiva inmigración de
trabajadores, profesionales, intelectuales, artistas y empresarios argentinos
que transformen Groenlandia en un nueva y gloriosa nación.
Ya
sea por aquello de “el Tío al Gobierno, Perón al poder” o por la inolvidable
canción “Tío Alberto” de Joan Manuel Serrat, el nuevo apodo del candidato
kirchnerista Alberto Fernández ya fue popularmente adoptado en casi todo el
Reino de Dinamarca, del cual forma parte el territorio de Groenlandia.
Para
ser más preciso, se lo llama en danés: Onkel Albert.
En
realidad, antes de su candidatura presidencial, Onkel Albert ya era bastante
conocido en Groenlandia.
Desde
que se supo que millones de argentinos podrían emigrar a Groenlandia en el caso
de que Cristina Kirchner vuelva al poder, los groenlandeses se pusieron a
investigar las razones de este fenómeno.
¿Por
qué la vuelta de Cristina provocaría semejante oleada inmigratoria?
¿Qué
es lo que los espanta como para impulsar ese éxodo masivo?
Fue entonces que
los groenlandeses descubrieron a Alberto Fernández:
Nadie
como él había explicado con tanta precisión el desastre que hizo Cristina entre
2008 y 2015.
Si
bien en aquellos años hubo muchos opositores y denunciantes, sin dudas él fue
el anti kirchnerista que mejor supo fundamentar las críticas.
Esas críticas
despiadadas de Alberto Fernández son la base sobre la que se fundó la ilusión
de una huida generalizada de la Argentina
y por ende la construcción de una nueva Groenlandia, socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana.
Así
nació el amor por Tío Alberto.
O
como ahora lo llaman en Nuuk o en Qaqortoq o en Narsaq:
El
querido “Onkel Albert”.
Hubo
mucha preocupación cuando se supo que Tío Alberto vive de prestado en un
departamentito ubicado en los arrabales portuarios de Buenos Aires (allá en
Groenlandia no saben lo que es Puerto Madero).
La
cadena radial televisiva KNR (Kalaallit Nunaata Radioa) que integra la
Greenlandic Broadcasting Corporation organizó un programa de televisión para
recaudar fondos y comprarle al candidato presidencial kirchnerista una vivienda
digna.
Se
llamó “En sol til Onkel Albert” (“Un sol
para Tío Alberto”).
Fue
un éxito.
Lamentablemente,
después se avivaron de que el tema era medio turbio y que en eso andaban
metidos un tal Pepe Albistur y su jermu.
Todo
muy raro.
Finalmente
los de la KNR dieron marcha atrás y decidieron que ese grupete de vivillos
porteños se las arreglen solos.
¿Están
seguros en Groenlandia del triunfo kirchnerista?
Algunos
groenlandeses cuestionan la efectividad de una fórmula en donde la que manda es
la candidata a vicepresidenta y el que acompaña es el candidato a presidente quien a su vez,
aunque es amado en Groenlandia, fue despreciado por esa misma vice durante casi
10 años.
Son
cosas que hacen los países bananeros, responden confiados los vecinos de Nuuk.
De
ahí que nadie pierde el optimismo y el plan “Groenlandia Potencia” sigue viento
en popa.
Ya
hay dos nuevas fábricas de tapas para empanadas y en abril se triplicó la
importación de porotos de garbanzo y se abrió la primera escuela de faina.
Groenlandia
no espera a octubre.
De
hecho, ya están todos preparados para el gran evento del próximo 16 de junio
cuando se celebren las elecciones provinciales en Santa Fe.
Lo
que más entusiasmo despierta es la posibilidad real de que el kirchnerismo gane
la intendencia de Rosario, una de las cuatro grandes ciudades del país,
teniendo en cuenta que jamás pudieron ganar en ninguna de ellas.
Ni
en la Ciudad de Buenos Aires, ni en la ciudad de Córdoba, ni en Rosario, ni en
Mendoza.
Dentro
de dos domingos podría darse la primera alegría para Groenlandia:
El
kirchnerismo gobernando Rosario.
Un
verdadero sueño.
¿Lázaro
Báez pavimentando el paseo ribereño y el Parque Independencia para llegar con
esas obras a los estadios de Central y Newells ?
“De
la mano de Lázaro salimos campeón” cantarán ambas hinchadas.
¿Gvirtz
y Spolszki manejando medios para escrachar opositores en Rosario?
¿Moreno
corriendo comerciantes pistola en mano por la peatonal Córdoba?
¿Berni
y Milani ocupándose del crimen organizado?
Las
autoridades de Groenlandia estiman que, si gana el kirchnerismo en Rosario, entre 400.000 y 500.000 rosarinos estarían
llegando a partir de julio al aeropuerto de Nuuk.
Sería
la primera gran ola inmigratoria argentina.
Por
las dudas, ya está todo preparado para recibirlos.
Remeras
de Newells y Central.
Fotos
del negro Olmedo.
Afiches
de Messi y el Loco Bielsa.
Inclusive
han sacado un cadáver congelado del Hospital Reina Íngrid de Nuuk (Dronning
Ingridip Napparsimmavissua) y lo pusieron en posición horizontal sobre un
pequeño pedestal simulando que está haciendo la famosa palomita de Aldo Pedro
Poy, con la que Central le ganó a Newells aquella histórica semifinal de 1971.
Total,
con el tornillo que hace, se puede conservar así por años.
No
es exactamente una estatua viviente, pero casi…
Por
su parte, el “Pub Nuan” en Nuuk, donde ayer por 100 coronas podías ver la final
de la Champions y te daban gratis un porrón Carlsberg 1883, ya anunció que el
domingo de las elecciones santafecinas va a cambiar su nombre por “Pub El
Cairo” y se podrá ver el escrutinio en directo por televisión.
Ofrecen
entrada al Pub, una cerveza y un Carlitos, el tradicional tostado rosarino por
120 coronas.
Si
le agregás 10 mangos más, te dan un Carlitos especial de pollo y ya sos
Fontanarrosa en Groenlandia.
De
todas maneras existe el temor de que los votantes rosarinos de Cambiemos le den
el voto al candidato progresista Pablo Javkin, que está cabeza a cabeza con el
candidato kirchnerista.
Eso
evitaría el triunfo K y en ese caso el sueño de Groenlandia deberá esperar
hasta las elecciones nacionales de octubre.
¿El
caso Rosario sería una prueba piloto de lo que podría pasar a nivel nacional?
¿Voto
útil para frenar al kirchnerismo? El tiempo dirá.
Mientras tanto,
en estos días crece la expectativa por el posible pase de Massa al kirchnerismo.
El
plan es sumar todo lo que haya disponible para ganarle a Macri.
Curiosamente
Felipe Solá, Vicky Donda, Pino Solanas, Tío Alberto y tal vez el mismo Massa,
entre otros, terminarían armando un gran frente kirchnerista conformado por
anti kirchneristas.
Cuesta
entender esto en Groenlandia pero los entusiasma la idea de que la unión haga
la fuerza y así puedan triunfar.
En
realidad, esta estrategia ya se intentó en 1946 cuando se juntaron los
radicales, los socialistas, los comunistas, los conservadores, los demócratas
progresistas y varios más y todos juntos formaron la inolvidable “Unión
Democrática” para derrotar a Perón.
No
les funcionó.
Perón
les rompió el upite.
Está
demostrado que, cuando amontonás cualquiera cosa y van todos juntos contra
“uno”, generalmente gana “uno”.
Pero
no se lo contemos a los groenlandeses porque se van a desmoralizar.
No
les quitemos la ilusión.
No
les pinchemos el globo.
No
se lo merecen.
Son
buena gente…

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