ESTA
VEZ ¿LO LOGRARÁN?
Gabriel
Zanotti
Los
argentinos piensan que ellos están más allá de todo.
Que
hagan lo que hagan, van a seguir encontrando cositas en el almacén de la
esquina, que van a ir a la cancha los Domingos, que van a hacer un asadito con
los amigos, que van a pasear por Corrientes a la noche, etc., etc., pase lo que
pase, caiga quien caiga y suba quien suba.
Son
como el conductor que siempre, siempre, va a 180 por la ruta.
Siempre
estuvo “a punto de” pero piensa: a mí
no me va a pasar.
Montoneros
y ERP fueron un proyecto de disolución nacional para que Cuba tomara el
control.
Casi
lo logran, y no sin el apoyo popular que le permite a su brazo político, el
Frejuli, ganar las elecciones en 1973.
La
famosa “La Cámpora” viene de allí.
Por
poco no lo lograron, pero hoy son los jóvenes idealistas, y con todos sus
asesinatos a cuesta andan sueltos con la frente alta.
Son
los buenos de la peli de la historia oficial.
Es
mucho.
En
1991 cae el Muro, y todos nos ilusionamos con que ellos también.
Qué
tontos que fuimos.
Se
re-organizan totalmente en el foro de San Pablo y el matrimonio Kirchner fue su
firme ejecutor, pero muchos lo niegan y lo siguen negando.
Vamos
a 190.
No
va a pasar nada, Gabriel, no seas pesimista.
Prendemos
la radio y ponemos el aire acondicionado.
Cuba
ya invadió Venezuela, pero el supuesto moderado (Alberto Fernández) dice
que es un país democrático.
Cuba
tiene a su vez la protección de Rusia y China.
China
tiene una base en la Argentina.
Pero
no es nada, Gabriel, ves visiones y apoyás a Macri.
Milagrosamente
el kirchnerismo perdió las elecciones en el 2015.
Pero
dos milagros ya es mucho, y Macri hizo todo para que volvieran.
Inútil
es tratar de explicar a todo el mundo que el tema no es Macri sino la República
y la Constitución.
Inútil.
Vamos
a 195.
El
auto anda bárbaro.
Alberto
Fernández es el fin.
Detrás
de él están Cristina Kirchner, Máximo Kirchner, Hebe de Bonafini, D´Elía,
Grabois, Zaffaroni, Zannini, etc.
En
Cuba ya están preparando la fiesta, y la abogada exitosa está en este momento
haciendo la torta.
Pero
no… todo bien, el auto no va a chocar, no va a volcar, todo bien,
Alberto maneja.
Evidentemente
el peronismo siempre tuvo un gran conductor.
Cómo
quisiera, dentro de algunos años, decir cuán equivocado estaba.
Rezo
por ello intensamente.
Pero,
mientras tanto, no me consuela el último modelo.
Mi
cinturón de seguridad es magnífico, el asiento, muy cómodo, hay música, aire y
cristales polarizados.
Todo
es magnífico.
Cabeceo.
Me
duermo.
Y
no me despierto nunca más...
Origen:
Libertad y Progreso

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