El Tábano
Tan solo un iluso podría haber pensado que Aníbal Fernández cambiaria.
Su último
juramento por DIOS y por LA PATRIA fue el número dieciocho (18)
Imaginarlo conciliador o moderado sería desconocer su naturaleza , la de un autentico matón “todo terreno”.
Un “barra
brava" con varios postgrados en contubernios, carpetazos, lucha en el barro y golpes prohibidos.
Aníbal
es el escorpión de la fábula y jamás podría ir contra su esencia. Fue, es y
será un personaje que con admirable soltura y desfachatez, miente, chicanea,
denigra, ensucia, traiciona, corrompe y también amenaza , sin remordimiento,
propio de un verdadero psicópata que no conoce de límites al momento de
defenderse o de atacar.
No
dudó en ensuciar al Fiscal Nisman cuando este ya no podía defenderse.
Trató
de desquiciada y sucia a Carrió.
Discrimino
a Mirtha Legrand por su edad.
Descalificó
con durísimos epítetos a "compañeros" tales como Insaurralde y el
actual Mtro. Domínguez.
“Esto
no es para cagones. Si hay que discutir a los gritos se hace”, expresó ya
siendo Ministro de Seguridad.
¿Se acuerdan del Aníbal de : “La Argentina tiene menos pobreza que Alemania” o de " No se puede levantar el cepo porque no hay cepo”.
Con
estos ejemplos - y aseguro que hay cientos -
solo pretendo marcar el estilo de
hacer política de quien tiene a cargo ni más ni menos que la seguridad de la
Nación.
El mismo que en
su anterior gestión registró el ingreso de efedrina más importante de la
historia del país.
Hoy es noticia por haber intimidado de manera indirecta a las hijas de un humorista que se atrevió a criticar al gobierno nacional.
Y
el escorpión picó.
Lo
hizo abusando de su poder y demostrando a todos nosotros que tiene la
información que se le antoja.
En
este caso puntual, hizo público los
datos del colegio al cual concurren las hijas menores del dibujante.
Lo que hizo
Aníbal Fernández fue un ESCRACHE propio de un régimen fascista.
Fue una
intimidación pública que pretende generar miedos.
No fue una mera ocurrencia sino que FUE UNA SEÑAL DEL GOBIERNO a través de quien ocupa el Ministerio de Seguridad.
Aníbal
forma parte de un engranaje de poder concebido por Cristina y avalado por el
"inquilino" de la Casa Rosada (término
que -dicho sea de paso- utilice mucho antes que la Diputada Vallejos).
El "Vamos por todo de Cristina" es ir
por la suma del poder público:
Poder Ejecutivo;
Poder Legislativo ( Quórum y mayoría propia) y el asalto final al Poder
Judicial.
La desesperación del gobierno es inocultable.
Y
esto es una muestra de un poder que trasunta la impotencia.
Mientras
la inseguridad enluta y desangra a todo un pueblo, el Ministro dedica su tiempo
a amedrentar a quien piensa distinto.
Finalizando
estas líneas leo que Aníbal en una
especie de caricatura de pedido de disculpas dijo que a él "no se le caían
los anillos" por hacerlo.
Aníbal,
de una cosa estoy seguro que nunca se te caerá y es la cara de mármol que
tenés.
Noviembre
está cada vez más cerca ....
#ElTábano

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