“…Volver
a una lucha sin tregua…
Estamos viviendo
un momento espantoso en la vida de la nación y en especial en nuestra
Provincia.
Se
han instalado las mafias en todos los órdenes de la vida comunitaria, por lo
que, para poder seguir existiendo dentro de un orden civilizado, se precisa combatirlas
con el mayor denuedo.
Y
no sólo que se precisa luchar, sino sobre todo, se necesita vencerlas, abatirlas, desbaratarlas, deshacerlas, triunfar
sobre ellas, meterlas en vereda.
Nada
se ganaría con que nos llenáramos la boca de moral y de ética ni con crear
secretarías ni ministerios destinados a alertar sobre las corruptelas.
No…
Hay
que triunfar sobre las mafias.
Siempre,
a través de los siglos, hubo el imperativo moral de luchar contra las
podredumbres, pero ahora no se trata sólo de un imperativo moral…e
Es una cuestión
de vida o muerte,
porque la corrupción nos está tapando, nos está ahogando, nos asfixia y nos
aniquilará si no somos capaces de vencerla.
Las
mafias tienen muchas tácticas para disimularse y para pasar inadvertidas.
También
para aparentar que son inocuas, que no tienen mayor importancia.
Una
de esas tácticas es la de sostener que todo está podrido, que putrefacción hubo
siempre y que por lo tanto es inútil luchar contra ella, y que el único camino
posible sería el de tolerarla, aceptarla como inevitable.
“Todo
es igual, nada es mejor”.
“Quevachaché”.
No
se dice ya, como era dogma de fe para los anarquistas, que “la propiedad es un
robo”, sino que se supone que todo dinero, y en cualquier cantidad, ha de
provenir del delito, del asalto, de la mugre, de las mafias.
Pero no hay que
dejarse llevar por delante.
No
es que todo sea malo, sino que hay bien y hay mal, y obligación de ciudadanos conscientes es distinguir la virtud del
vicio, la honestidad del pecado, la dignidad de la bajeza, la decencia de
la villanía.
Tenemos por
delante, la siempre ardua tarea de bregar por el bien político de este mi
Tucumán y de nuestro País a cuya gente nos debemos.
Tarea
gigantesca, para la que se necesita la colaboración de todos.
La
ayuda de todos, sí, aunque con la debida excepción de las mafias a las cuales
nos enfrentamos siempre y continuaremos combatiendo.
Debemos
siempre volver a la lucha desde cualquier trinchera.
El
“volver” no implica “volver con la frente marchita”, como dice el tango, sino
que, como en una zamba lo dijo el Chango Rodríguez, el estar de nuevo de vuelta después de la ausencia debe aparejarse con
la alegría de traer “mil canciones…
Como leñitas
secas, recuerdos de fogones que invitan a matear”.
Este
es al regreso al que todo debemos disponemos.
Un
alegre regreso para emprender con ánimos renovados la tarea siempre presente,
siempre inédita, siempre fresca, de luchar por el bien mi provincia y del
País…
Dr.
Jorge B. Lobo Aragón
Avda.
Camino del Perú 1575
San
Miguel de Tucumán
D.N.I.
12.209.529
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#argentina #mafia #corrupción

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