"De Argentina para el mundo..."

A poco de ganar las elecciones por el 54%, sugerí que debíamos Ver venir la administración de la presidente.

Lamentablemente, somos muchos los ciudadanos (no habitantes) quienes notamos que estamos y vamos mal…

¿Hacia dónde nos dirige la presidente de todos los argentinos…?

El pueblo quiere saber

...
Ver venir


Caricatura de Alfredo Sabat

domingo, 26 de febrero de 2017

Detectaron más inmuebles que los Kirchner ocultaron

© La Nación

Durante años, los Kirchner ganaron millones por el alquiler de sus inmuebles a tres inquilinos:
Lázaro Báez, Cristóbal López y una ignota sociedad anónima que no registró actividad y fue declarada inactiva.
Así surge de un informe que la Administración Federal de Ingresos Públicos ( AFIP ) envió a la Justicia sobre la sociedad Los Sauces y en el que alertó algo más:
La ex familia presidencial es dueña de por lo menos otro inmueble en Río Gallegos sobre el que jamás informó al organismo y, por lo tanto, evadió impuestos.

"Efectuadas las consultas informáticas obrantes en el organismo no se observa la exteriorización del citado bien en las declaraciones juradas [del] impuesto a las ganancias", alertaron los investigadores de la AFIP, que accedieron a la escritura de compraventa de 2010 y a los datos de la parcela, y corroboraron que desde entonces "no se ha incorporado al activo (declarado al fisco) de la sociedad" Los Sauces y que por ende no tributó lo correspondiente.

Los sabuesos fueron más lejos.
Cruzaron los registros que la Justicia obtuvo durante los allanamientos con los datos de la AFIP y detectaron que los Kirchner informaron nueve inmuebles para alquilar, pero que (además del que hasta ahora no había sido informado), otros dos abarcan en realidad cuatro departamentos cada uno.
Así, los nueve inmuebles originales serían, en realidad, 16 propiedades en total.
Los técnicos de la AFIP detallaron que el inmueble sin declarar al fisco a nombre de Los Sauces SA queda en el número 66 de la calle 25 de Mayo de Río Gallegos y los Kirchner se lo compraron a Austral Construcciones, de Lázaro Báez.

Investigado como presunto testaferro de los Kirchner, Báez aparece una y otra vez en el informe de la AFIP sobre Los Sauces, la sociedad que el juez federal Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Rívolo investigan, ante la sospecha de que sirvió para canalizar coimas, lavar dinero sucio y diversos negocios incompatibles con la función pública.

Por lo pronto, el informe expuso que Los Sauces facturó más de $ 22,2 millones entre 2009 y 2014 si se cuenta sólo a sus tres inquilinos más sustanciosos:
Báez (que desembolsó $ 5,8 millones más IVA a través de sus constructoras Loscalzo y del Curto,
y Kank y Costilla),
Cristóbal López (que pagó $ 14,3 millones, más IVA, por medio de Inversora M&S y Alcalis de la Patagonia),
y la firma Solvencia Crediticia SA (más de $ 1,8 millón, más IVA.
Es decir, unos $ 2,2 millones), a pesar de que no registraba movimientos, según el Banco Central (BCRA), ni presentaba balances, por lo que la Inspección General de Justicia (IGJ) la declaró inactiva.

A esas primeras cifras, sin embargo, debe sumarse la facturación de 2015 y 2016.
Registró otros $ 8,8 millones de López (también vía Alcalis e Inversora M&S, la firma que canalizó los $ 8000 millones que le adeuda a la AFIP), pero sólo $ 631.766,97 de Báez (con Kank y Costilla, y Austral Construcciones), justo cuando el ex empleado del Banco de Santa Cruz ya afrontaba múltiples problemas.

Así, entre 2009 y 2016, los ingresos de Los Sauces superaron un total de $ 31,6 millones, de los que López abonó el 73% ($ 23,1 millones) y Báez otro 20,2% ($ 6,4 millones), en línea con lo que expuso el peritaje contable que también requirió Bonadio y trascendió a mediados de enero.
Pero con una diferencia: mientras los peritos basaron su análisis en los registros contables que se llevó la Justicia de varios allanamientos, los sabuesos cruzaron y cotejaron esos registros con los datos disponibles en las bases de la AFIP, sujetas al secreto fiscal.

Problemas de fechas

En esa línea, a la hora de repasar los inmuebles que integran el acervo de Los Sauces, los sabuesos detallaron que la sociedad sólo declaró ante la AFIP nueve inmuebles: tres en la ciudad de Buenos Aires, otros tres en Río Gallegos, dos en El Calafate y el restante el El Chaltén, provincia de Santa Cruz.

Sin embargo, los técnicos detectaron inconsistencias.
Así, dos de los "inmuebles" en Río Gallegos corresponden a lotes donde los Kirchner son dueños de cuatro departamentos en cada uno.
Es decir, ocho en total.
Los Kirchner pusieron el lote, Báez construyó los edificios y se repartieron luego por mitades los departamentos, aunque después Báez se los alquiló a Kirchner.

El tercer inmueble en la capital santacruceña, en tanto, es la casa de la calle Mascarello 441 que la Justicia investiga por sospechas de lavado.
¿Por qué?
Porque en octubre de 2011 esa propiedad la compró un socio de los Kirchner, Osvaldo Sanfelice, a través de la firma Negocios Patagónicos por $ 200.000, pero se la vendió a Los Sauces once meses después y seis veces más cara.

Al revisar toda la documentación, no obstante, la AFIP detectó una incongruencia temporal:
"Los Sauces SA exteriorizó la incorporación a su patrimonio de dicha propiedad en el mes de agosto/2010 para el impuesto a las Ganancias".
Es decir, abundó, "fecha anterior a las consignadas en las escrituras traslativas de dominio de las operaciones de compra y venta realizadas por Negocios Patagónicos".

Facturación bajo la lupa

Allí no se acabarían las inconsistencias en los registros de Los Sauces.
¿El primer dato llamativo?
Desde 2006 jamás repartieron dividendos. Sólo "honorarios", "asignados íntegramente a Máximo Kirchner", por $ 1,1 millones.
Por el contrario, todos los miembros de la familia Kirchner -Néstor, Cristina, Máximo y Florencia- declararon haber hecho aportes para capitalizar la sociedad, aunque con el paso de los años esos fondos quedaron muy por debajo de lo que retiraron mediante "cuentas particulares de socios", lo que permite consignar esos retiros como préstamos, en vez de como ganancias.

Para Silvina Martínez, abogada de la diputada Margarita Stolbizer quien radicó la denuncia con la que comenzó la investigación sobre Los Sauces, sería una forma de entorpecer el seguimiento de la riqueza familiar.
"Mediante artilugios de contabilidad ilegal", explicó, "los Kirchner lograron adquirir inmuebles utilizando una sociedad pantalla y a su vez retirar sumas millonarias de esa firma sin que se notara un incremento de su patrimonio".

¿Cómo fue en la práctica, según el informe de la AFIP?

Los Kirchner dijeron que aportaron $ 11,6 millones a Los Sauces, pero se llevaron más de $ 17,3 millones -sin contar 2016-, muy por encima de las ganancias de la sociedad y sin recurrir al reparto de dividendos, como impone la ley.

sábado, 25 de febrero de 2017

Carnaval sin Máscaras

“En esta tierra nuestra, la verdad ha muerto hace mucho tiempo”.
Fernando Aramburu

Los disfraces han desaparecido, los antifaces han sido olvidados y ya todos sabemos quién es quién en el baile. Después del carnaval, el miércoles de cenizas nos traerá nuevamente a la realidad pero, como la semana hábil será muy breve, el final de fiesta se producirá el lunes 6 de marzo.

Entre ese día y el siguiente, se producirán algunos hechos de relevancia pero distintos, aun cuando todos comparten la imagen que sirve de título a esta nota.
El Presidente Macri habrá regresado de su paseo triunfal por Madrid, que tendrá repercusiones positivas en un futuro mediato pero si, ingenuamente, espera encontrar aquí a unos caballeros que, al menos por un elemental pudor, lo respetaran por no haber desnudado en su momento la crisis que recibió en 2015,
se equivocará una vez más.

Enfrente tiene la peor clase de tahúres, los que padecen de amnesia voluntaria, capaces de simular el olvido de su propio y reciente pasado, de abjurar del kirchnerismo en el que participaron y seguir jugando sucio en el partido. Lo único que buscan es volver al poder, practicar el más abyecto populismo y enriquecerse en el camino.

Los gremios que nuclean a los “trabajadores de la educación” –ex maestros-, anunciaron encantados que el ciclo lectivo no comenzará el 6, como estaba previsto, y que están dispuestos a seguir extorsionando a la sociedad. Perjudican -¿los llamarán “daños colaterales”?- a los más desprotegidos de los chicos con tal de disparar contra el Gobierno y se asocian, descaradamente, a la campaña de desestabilización en la que están empeñadas varias usinas afines.
Lamentablemente, y además de la trágica pérdida de días de clase en el “siglo del conocimiento”, entre otras cosas las escuelas cerradas implican niños sin alimentos y padres que pierden el “presentismo” por la necesidad de permanecer en casa cuidándolos.

Como reivindicación sindical, todo vale: la resistencia a la evaluación y el perfeccionamiento de los docentes, a la corrección del sideral ausentismo, la duplicación de cargos hasta el infinito. Si bien los salarios nominales que perciben pueden parecer bajos, al menos en la ciudad de Buenos Aires un maestro recién recibido, con una jornada básica de cuatro horas, percibe más de once mil pesos. ¿Es un motivo real, cuando toda la ciudadanía está sufriendo mientras paga los errores y los robos de la década kirchnerista o, simplemente, se está haciendo demagogia y oposición salvaje con la huelga?

Me pareció altamente positivo un movimiento, generado a través de Tweeter, por voluntarios a-partidarios, que se ofrecen para dar clases durante la huelga nacional anunciada por Roberto Baradel, líder del gremio más combativo, y sus congéneres de los demás sindicatos, y evitar así, al menos parcialmente, los enormes perjuicios que causará.
Y digo positivo porque muestra el profundo hartazgo social frente al accionar de estos verdaderos delincuentes que, embanderados en los reclamos gremiales, buscan sólo réditos políticos.

Ese mismo lunes veremos, por primera vez, a los retoños de doña Cristina, el Diputado Máximo y la joven Florencia, concurrir a los Tribunales de Comodoro Py para prestar declaración indagatoria en la causa Los Sauces, y los seguirá Cristina al otro día. Tienen razón Luis D’Elía y Eugenio Zaffaroni en preocuparse, ya que es posible –aunque altamente improbable- que quede detenida pese a tratarse, después de la denuncia del Fiscal Nisman por encubrimiento del terrorismo, de la causa que más la preocupa.

Nuestra abogada exitosa volvió a usar Tweeter para brindar su apoyo e invitar a sus fieles a sumarse a la marcha contra el Gobierno que, también para el martes ha sido dispuesta por los triunviros de la CGT.
Pero la catarata de tuits no contuvo uno sólo que se refiriera al Gral. Milani.
No es para menos ya que, después de apañarlo durante años, de encumbrarlo a la jefatura del Ejército, de ponerlo al frente del espionaje interno y de darle cifras siderales para su equipamiento –y para que robara a manos llenas-, hoy el noble guerrero se ha transformado en la bala más potente que haya atravesado el relato trucho y el negocio de los derechos humanos tuertos.

Luego del anuncio de la principal central obrera, rápidamente aprovecharon CTA y ATE, los piqueteros, los desocupados, el atomizado PJ pegado con engrudo en San Vicente, los educadores y cuantos pretenden expulsar a Macri y volver a las recientes épocas de corrupción y latrocinios impunes, para recuperar protagonismo. Los convocantes son quienes reciben las peores calificaciones de una sociedad que, sin embargo y por inacción o por abulia, permite que sus dirigentes se perpetúen en sus cargos.

Porque, si bien la economía personal de los argentinos no da demasiado espacio para el optimismo todavía, me pregunto qué pretenden  quienes marcharán el martes que haga el Gobierno:
¿seguir aumentando el déficit, la emisión, el endeudamiento, los impuestos o los subsidios?
Cualquiera de esas recetas lleva a mayor inflación, el impuesto más gravoso para los pobres, es decir, para aquéllos a quienes dicen representar.
¿Qué harán por ellos, si siguen en esta tesitura en vez de capacitarlos, cuando el progreso de la ciencia expulse del mercado laboral a los menos preparados?
¿Harán huelga como la de Pablo Moyano, cuando consiguió que los bancos siguieran mandando los extractos en papel y por correo?

¿Dónde deberían buscarse recursos para hacer frente a los reclamos?
Hay una sola respuesta: en el crecimiento de la economía, y para ello se necesitan varios elementos: inversión, productividad, seguridad jurídica, previsibilidad, respeto a las normas, y debemos ser nosotros mismos, con las verdaderas fortunas que muchos tienen en el exterior, quienes nos pongamos el país al hombro, porque el mundo se hartó de escuchar nuestros llantos mientras, una y otra vez, nos pegamos tiros en los pies.
¿O es que no hemos oído fuera, cada vez que intentamos que vengan a invertir, la lapidaria apelación: “comiencen ustedes por confiar en la Argentina”?

Macri y Cambiemos podrían fracasar, claro, pero al menos están intentando apartarnos del rumbo de segura colisión con un iceberg en que tantos años de politiquería, de corrupción y de populismo nos habían colocado.
En 2015, y por escaso margen, los argentinos decidimos que no queríamos transformarnos en la tristísima Venezuela de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, en la paupérrima Cuba de Fidel y Raúl Castro, o en otro cualquiera de los engendros con que el “socialismo del siglo XXI” había sembrado nuestra sufrida región. Si ese fracaso se produjera, allí estarán los personeros del pasado para regresar y, otra vez, suicidarnos en masa.

No incurramos en el disparate, instalado por los medios y por las usinas K, de igualar las denuncias que se hacen contra Cambiemos, todos los días, con la corrupción kirchnerista y, mucho menos, caigamos en la estupidez de Jorge Asis que, hace poco, llamó a éste “tercer gobierno radical”, o de Sergio Massa, tratando de instalar la comparación con Fernando de la Rúa; todo ello no hace más que dar aire a los golpistas, que hay ya muchos.

Los errores del Gobierno me duelen, y mucho, pero creo que no me queda otra que apretar los dientes, seguir para adelante y, en la medida de mis escasas posibilidades, evitar que siga cometiéndolos.

Bs.As., 25 Feb 17
Enrique Guillermo Avogadro

martes, 21 de febrero de 2017

Los vascos en el 98:

Lo que nunca se recuerda
Fuente: El Manifiesto.com


"Balienteak, aurrera, baioneta zorrotz, beti trankill biyotza egiñaz beti gala españolak gerala, zergatik odota edo balorea izan da española!"

("¡Adelante, valientes, las bayonetas afiladas, de corazón tranquilo siempre hemos hecho gala los españoles, porque la sangre y el valor siempre han sido españoles!")                                              

Jesús Laínz

Sorprendido ha quedado el que suscribe, a propósito del artículo de pseudokcrítica cinematográfica dedicado tangencialmente al papel de los catalanes en la crisis colonial de 1898, por la notable cantidad de lectores que durante estas últimas semanas le han enviado a su página web consultas sobre lo que hicieron y opinaron los vascos durante aquel trágico año.
Comencemos, pues, recordando, sobre todo a los hijos de la Logse, que las Islas Filipinas se llaman así debido a que fueron conquistadas por el guipuzcoano Miguel López de Legazpi reinando Felipe II.
Y respecto al papel de los vascos en América, baste con señalar que sólo en el siglo XVI se tiene constancia de los siguientes vascos desempeñando los siguientes cargos:
Setenta y seis capitanes, once maestres de campo, siete generales, un teniente general, diez capitanes generales, cuatro mariscales, trece gobernadores, un procurador general del Ejército, tres protectores de Indios, dos presidentes de Reales Audiencias, trece corregidores, diecisiete alcaldes y quince regidores.
Pero vengamos al siglo XIX.
En 1868 estalló la Guerra de los Diez Años, primera de las guerras de independencia cubanas, a los sones del Himno Republicano, que rezaba:
"¡Al combate! ¡A las armas!, que España ve en América su último sol.
¡Al combate! ¡A las armas! ¡No quede en la patria un soldado español!".

Todas las provincias colaboraron para aplastar a los separatistas.
Las tres diputaciones vascongadas levantaron un tercio de voluntarios, a cuya llegada el ayuntamiento de La Habana, presidido por el alavés Julián Zulueta, les obsequió con una hermosa placa de mármol en agradecimiento por su ayuda para "combatir la insurrección y mantener la integridad nacional".
Éste es el texto de la placa, hoy conservada en el palacio de la Diputación alavesa para disgusto de unos nacionalistas que la ocultaron durante años:
Un acto de tan elevado patriotismo debe grabarse en la memoria de todos los buenos españoles y transmitirse a las generaciones venideras para que las sirva de ejemplo (…)
El Pueblo Vascongado, enviando sus valientes hijos a través del Océano, ha trazado el camino que debe seguirse en circunstancias difíciles para que Cuba continúe siendo parte integrante de la heroica Nación Española.

Tres décadas más tarde, ya en 1898, las Provincias Vascongadas estallaron de nuevo en clamor patriótico.
Sabino Arana, que pocos años antes había comenzado su andadura sin obtener apenas eco entre sus paisanos, se desesperaba ante la evidencia de que los vascos pensasen y sintiesen exactamente igual que los demás españoles:
¡Oh!
Entonces el espíritu patriota estalla, se enardece la sangre y la pluma rasga el papel con indignación al ver en peligro la integridad de la Patria o ultrajada la dignidad nacional...
Ante esta actitud natural y característica de los periódicos bilbaínos (no exceptúo a ninguno)
no puede menos de reconocérseles, en honor a la verdad, que si ya no bizkaínos patriotas, son entusiastas patriotas españoles, como los de Santander y Cuenca, verbigracia.
Efectivamente, los bilbaínos estaban orgullosos de que en sus astilleros se hubieran construido varios de los buques que iban a enfrentarse a la poderosa escuadra estadounidense.
Uno de ellos era el acorazado Vizcaya, cuyo estandarte de guerra, una magnífica bandera española con bordados en plata y pedrería, fue regalado por la Diputación vizcaína como agradecimiento por haber bautizado un buque de guerra con el nombre de su provincia.

Abundaron las manifestaciones, las suscripciones, los desfiles, las conferencias, los conciertos y todo tipo de actos de exaltación patriótica.
En una de las manifestaciones, organizada por la sociedad liberal El Sitio, la multitud acabó apedreando la casa de Arana.
Los versolaris dedicaron sus versos a los soldados que partían hacia el frente.
En uno titulado "¡Viva España!" recitó su autor:
Balienteak, aurrera, baioneta zorrotz, beti trankill biyotza egiñaz beti gala españolak gerala, zergatik odota edo balorea izan da española!
("¡Adelante, valientes, las bayonetas afiladas, de corazón tranquilo siempre hemos hecho gala los españoles, porque la sangre y el valor siempre han sido españoles!").
Pero, además de los miles de vascos anónimos que lucharon contra los separatistas de Cuba y Filipinas, merece la pena recordar lo que el Desastre del 98 representó para dos vascos egregios, el vizcaíno Enrique de Ibarreta y el alavés Manuel Iradier.
El primero, tras luchar voluntario en Cuba de 1895 a 1897, escribiría la última página de cuatro siglos de exploraciones españolas en América.
Murió intentando encontrar para Bolivia una conexión fluvial con el mar a través de los ríos Paraguay y Pilcomayo.
El 12 de septiembre de 1898, tras mil penalidades y presintiendo su cercano fin a manos de indios hostiles, escribió esto a Juan José Gutiérrez, amigo suyo de Buenos Aires:
Y, a pesar de su angustiosa situación, concluyó la carta con esta preocupación: Mi querido amigo:
No sé si Dios ha de querer que esta carta llegue a tus manos, pero más difícil aún será que tu contestación llegue y me encuentre con vida (…)
Ya sabes que salí de San Antonio decidido a descubrir el total curso del Pilcomayo o morir en la demanda; pues bueno, casi estoy en lo segundo, pero tan decidido a ello como el primer día.
Y, a pesar de su angustiosa situación, concluyó la carta con esta preocupación:
Envíame noticias de España.
¿Qué es de la guerra?
¿Seguimos luchando?
¿Hemos triunfado o vale más que muera en estos apartados desiertos?.
En cuanto a Manuel Iradier, el explorador vitoriano que incorporó Guinea a España, el Desastre le afectó de forma profunda tanto anímica como físicamente.
De su amigo Irastorza es la siguiente anécdota:
He encontrado a Iradier casi delirante abrazado a un mapa de Filipinas y estrujando un montón de papeles.
Cuando le he preguntado que qué le sucedía, y tras un rato de mirarme como abstraído, ha gritado saltando:
–¡Tú conoces los telegramas tanto como yo! ¡Nos vamos a quedar sin la España asiática y sin la americana!
Y cuando le reproché que su exaltación no conducía a ningún resultado práctico y le perjudicaba, me respondió casi cerrando los ojos:
–Cada cual siente a su manera el despedazamiento de la patria, y yo no soy de los que lo aprovechan para entretenimientos oratorios.


No parece que los españoles del siglo XXI le estén haciendo mucho caso.

Cristina Fernández de Kirchner:

Las paradojas de la política y la corrupción

Por Martín Sivak 
The New York Times

Uno de los grandes misterios de la política argentina es cuál será el destino de su ex presidenta.
Cristina Fernández de Kirchner enfrenta múltiples causas por corrupción:
Se le investigan irregularidades millonarias en la adjudicación de la obra pública y fue procesada por “asociación ilícita” y “defraudación a la administración pública”.
El 7 de marzo será interrogada mientras que un día antes comparecerán por primera vez sus dos hijos:
El diputado nacional Máximo Kirchner y Florencia Kirchner, ambos imputados por lavado de dinero y con sus bienes congelados.
Aunque se trata de una situación única, las conclusiones que se pueden extraer no son obvias.

En el caso de CFK, algunas pesquisas tienen una evidencia abrumadora y otras parecen débiles.
Las dudas que generan ciertos procedimientos de los oficiales de justicia le quitan legitimidad a las investigaciones y generan dudas en la sociedad argentina.
Es muy posible que Fernández de Kirchner, quien ya fue senadora entre 1995 y 2007, se presente como candidata al Congreso Nacional en las elecciones legislativas de octubre.
Si adopta una posición audaz se presentará por la provincia de Buenos Aires, el mayor distrito electoral del país, donde la contienda será pareja y los riesgos de una derrota son mayores.
Según sondeos de opinión, tendría un tercio de los votos, un porcentaje similar al del oficialista Cambiemos y el opositor Frente Renovador.
Si opta por actuar de manera conservadora, se postulará por la provincia patagónica Santa Cruz que gobernó su marido, el fallecido Néstor Kirchner, también expresidente, donde tiene mejores probabilidades de ganar.
Si no se candidatea, la carencia de otro liderazgo podría acentuar el declive del kirchnerismo.

Pero, desde ya, un posible corolario de este caso es que en Argentina las causas por corrupción no extinguen las carreras políticas.

La indignación ciudadana frente a la corrupción no ha tenido un impacto electoral concluyente en la historia argentina reciente.
En 2001 el expresidente Carlos Menem (1989-1999) estuvo preso por la venta ilegal de armas a Ecuador y Croacia y, sin embargo, ganó la primera vuelta electoral año y medio más tarde.
En contraste, partidos anticorrupción que en su momento gozaron de un considerable apoyo ciudadano, son hoy electoralmente marginales.

Fernández de Kirchner fue procesada por la adjudicación de obras de gobierno con sobreprecios al empresario Lázaro Báez, importante beneficiario de contratos de infraestructura de los Kirchner, quien está preso desde hace ocho meses.
Los fiscales creen que la ex presidenta cobró comisiones de Báez a través de contratos para los hoteles de la familia Kirchner que se habrían utilizado para el lavado de dinero.
Su ex secretario de Obras Públicas, José López, fue detenido en un monasterio cuando intentaba ocultar nueve millones de dólares en bolsos.
Estos elementos —y muchos otros— conectan a la presidenta con un esquema de recaudación ilegal que se extendió durante los tres gobiernos de la dinastía Kirchner.

En cambio, la imputación de Fernández de Kirchner en la causa “dólar futuro” parece ser más producto de la obsesión de un juez que un acto de Justicia.
Como presidenta, Fernández de Kirchner había indicado al Banco Central que vendiera dólares a un precio mayor que el del mercado para atenuar la depreciación del peso argentino.
Aunque la medida tuvo un perjuicio para el estado de más de tres millones de dólares, fue una acción gubernamental.

El 30 de diciembre de 2016 la cámara de Casación ordenó la reapertura de la investigación originada por la denuncia del fiscal Alberto Nisman en la que acusaba a la presidenta de un presunto pacto con Irán para encubrir el atentado a la AMIA de 1994, en el que murieron 85 personas.
Durante el mandato de Fernández de Kirchner, el juez federal Daniel Rafecas la había archivado sin dar lugar a ninguno de los pedidos de Nisman.
El 18 de enero de 2015, el fiscal apareció muerto en su departamento.
Al día siguiente debía exponer su endeble denuncia en el Congreso.
Dos años después, aún no se ha establecido si fue suicidio o asesinado.
El 60 por ciento de los argentinos desconfía de esa pesquisa judicial.

El nuevo gobierno no ha podido revertir esa desconfianza hacia el poder judicial.
El presidente Mauricio Macri ha mantenido un patrón del kirchnerismo:
La designación de jueces probos para la Corte Suprema de Justicia y la continuidad de un toma y daca con la Justicia Federal (que investiga la corrupción) en la que la varios jueces y fiscales actúan de acuerdo a los vaivenes del tiempo político.
La demolición judicial de la ex presidenta es un ejemplo del funcionamiento de los tribunales federales.
A pesar de las causas de corrupción que se le siguen, al gobierno le conviene que CFK se candidatee al Congreso: puede provocar cierto daño, pero también divide los votos de la oposición.

La “judicialización de la política”, como se llama en Argentina a la extraordinaria influencia de las decisiones judiciales en el sistema político, ha puesto a la política en manos de fiscales, jueces y agentes de inteligencia.
Esto se evidencia con la difusión reciente de conversaciones privadas captadas para causas judiciales y difundidas por la prensa a riesgo de violar el derecho a la privacidad.

En una de grabaciones, difundida hace un par de semanas, Cristina Fernández habla con su ex jefe de inteligencia, Oscar Parrili, sobre Antonio Stiuso, un funcionario de inteligencia con gran influencia sobre Nisman y de estrechas relaciones con los Kirchner durante años.
Esa judicialización de la política es parte integral de la refriega política y no está exenta de episodios tragicómicos.
Hace dos semanas también se conocieron escuchas ilegales de Daniel Angelici, presidente del club Boca Juniors y operador judicial del gobierno de Macri, en las que intentaba influir sobre un juez, quien resultó ser el juez de un partido de Boca contra Vélez Sarsfield en 2015.

Con todo, las causas de corrupción que afectan a la ex  presidenta no parecen determinantes para su futuro político ni para las elecciones de mitad de periodo.
El aumento de la pobreza y la desocupación y la división de la oposición son hoy variables más decisivas.
Y es difícil que este juego cambie sin una reforma integral de la Justicia Federal que garantice más infraestructura y presupuesto para avanzar sobre los delitos de corrupción pública más allá de las coyunturas políticas.
Esa reforma podría tener una consecuencia paradójica:
Una vez restaurada la confianza en la justicia, los argentinos podrán ejercer su derecho legítimo de elegir representantes procesados y condenados por actos de corrupción.


Una manera de sincerar que la honestidad no es determinante en los comportamientos electorales de los argentinos.

lunes, 20 de febrero de 2017

"No hay peor sordo que el que no quiere oír"


La oposición venezolana acaba de abandonar, para siempre, la la llamada "mesa de diálogo" con el gobierno de Nicolás Maduro.                   

Emilio J. Cárdenas

La insensatez aproxima cada vez más a Venezuela al caos
Auditoría de Libertad Económica en Venezuela
Aquella que se abriera en octubre del año pasado, bajo el impulso del Papa Francisco y de la UNASUR, con la participación de un enviado del Vaticano y de tres ex presidentes izquierdistas: el español José Luis Rodríguez Zapatero, el panameño Omar Torrijos y el dominicano Leonel Fernández.
Un capítulo de la larga tragedia que vive el pueblo venezolano está “cerrado” y no se volverá a abrir.
El experimento, en el que realmente muy pocos creían, ha quedado en la nada.
Fracasó.
Técnicamente, por la falta total de mecanismos de verificación y de garantía del cumplimiento de los compromisos asumidos por las partes.

En realidad, porque el gobierno de Nicolás Maduro jamás pensó en cumplir nada de lo que pudiera prometer y estaba tan sólo interesado en ganar tiempo para descomprimir la presión que llegaba desde las calles de Venezuela, ejercida por un pueblo agobiado por la escasez de todo y asfixiado por el pisoteo alevoso de sus libertades esenciales.
Pretendía suspender las protestas e impedir el referendo revocatorio que habría desalojado del poder a Maduro, remplazándolo por quien decidieran las urnas.
Y logró ambos objetivos.
Y desalentó al pueblo, que estaba entonces motivado y que hoy está agotado por los constantes golpes que recibe y la escasez de todo.

A fojas uno, entonces.
La Mesa de la Unidad Democrática se mantiene como unificadora del discurso y la acción de la oposición.
Pero ha sido engañada, por ingenua.
Y, en rigor de verdad, derrotada por un gobierno marxista perverso, cuya palabra vale muy poco.
¿Sorpresa?
No.
Ya en diciembre el Vaticano había llamado formalmente la atención al gobierno de Maduro por su falta de cumplimiento de lo que había prometido y la propia Mesa de la Unidad Democrática había advertido que, si no se liberaba a todos los presos políticos, el diálogo por cierto no continuaría.
Y ha sido así.
Con sólo recordar al corajudo  opositor Leopoldo López, que continúa en su duro cautiverio, es más que suficiente para acreditar el engaño evidente del gobierno de Nicolás Maduro.
A los venezolanos y a todos por igual.
Deplorable, pero es lo que ha sucedido.

Los dos presuntos compromisos “de honor” alcanzados en la mesa de negociaciones están incumplidos.
Pese a que el gobierno de Maduro liberó a algunos presos políticos, mantiene a docenas en sus cárceles.
No sólo eso, ha recomenzado las persecuciones, llevando nuevamente a la cárcel al general Raúl Baduel y encerrado, además, a otro dirigente opositor: Gilber Caro.
Y sobre el calendario electoral, ni noticias.
Con el descaro de siempre Nicolás Maduro -y sus asesores cubanos- desactivaron exitosamente una situación social que, para ellos, se había vuelto particularmente peligrosa. 
Para ello dinamitaron el diálogo, como era previsible.

La oposición deberá reactivar las protestas sociales.
No será nada fácil.
El aparato represor de Nicolás Maduro es enorme y muy eficiente.
El cansancio, el desánimo y la desesperanza se han apoderado de muchos en una lucha absolutamente desigual.

Mientras tanto, Nicolás Maduro hace lo que se le da la gana.
Ha postergado las elecciones de gobernadores que manda la Constitución, consciente de que en ellas sería derrotado estrepitosamente.
Ha dejado además sin fondos a la Asamblea Nacional, esto es al Poder Legislativo, controlado por la oposición, pero sin dientes.

Mantiene presos a sus enemigos políticos.
Cercena los derechos humanos y las libertades esenciales de sus connacionales.
Controla a las Fuerzas Armadas de su país, algunos de cuyos más altos jefes están acusados de estar vinculados con el narcotráfico.
Y se aferra al poder, hasta ahora con éxito.

Estamos entonces de regreso al momento en que, a fines del año pasado, se iniciara un diálogo sin futuro.
En realidad, estamos peor que antes, porque la avenida del diálogo está cerrada.
Como dice el título de estas reflexiones, “no hay peor sordo del que no quiere oír”.
Pero además no hay peor equivocación que apostar a la buena fe de quienes manifiestamente no la tienen.
Esto es lo que pasó.
No sólo los voluntariosos mediadores se equivocaron.
También quienes creyeron en lo que en rigor era un sueño imposible desde su primer minuto:
Negociar con Nicolás Maduro, asumiendo su buena fe.

La oposición, fragmentada y, peor, muy dividida por las ambiciones personales de muchos de sus dirigentes, deberá asumir la parte de responsabilidad que le cabe en este desgraciado fracaso, que prolonga indefinidamente el sufrimiento cotidiano del pueblo venezolano.

La región debe, por su parte, defender ahora los derechos humanos y libertades esenciales de los venezolanos y denunciar el acoso de Nicolás Maduro a la Asamblea Nacional, avasallando la Constitución y desnaturalizando su misma esencia, la del poder que más y mejor representa al pueblo, hoy controlado por la oposición.


Maduro lo está, paso a paso, convirtiendo en apenas un “eunuco”.

Los tiempos cambian que es una barbaridad…


Julio Anguita en "El Manifiesto"      

Es ésta la primera vez que toma la palabra en El Manifiesto un alto dirigente (o ex dirigente, que para el caso da igual) del Partido Comunista de España.
También es, sin duda, la primera vez que un gran líder político de extrema izquierda —Julio Anguita, autor de estas líneas—, practicando un sano ejercicio de transversalidad política, hablando a favor de los intereses populares y no de los enquistamientos sectarios y partidistas, se pronuncia a favor del partido que más votos obreros y populares recoge en Francia:
El Front National de —esperémoslo— la próxima presidente de Francia, Marine Le Pen.

Saludamos su gesto con reconocimiento y júbilo.
Un gesto que es señal inequívoca de que la ruptura de nuestro tiempo no es ya la de la polvorienta, vetusta, rancia (y falsa) división "derecha-izquierda".
Nuestra auténtica ruptura es hoy —vengamos de la mal llamada "derecha", procedamos de la mal llamada "izquierda"— la que nos enfrenta a todos con nuestras élites ávidas, degeneradas y apátridas.

“La verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero.”
Esta conocida cita sitúa, más allá de los exégetas del metalenguaje, como centro del debate el conocimiento, el dato o la propuesta concreta, con independencia de quien o quienes las mantengan.
Todo análisis sobre una proposición o crítica debe ceñirse al hecho que se expone, bien para adherirse al mismo, bien para mostrar su rechazo.
Marine Le Pen ha afirmado recientemente que la UE ha muerto porque "ha fracasado en todos los ámbitos". Sostiene esta afirmación con un bagaje de datos y hechos verificados diariamente:
Precariedad, crecientes diferencias sociales e interterritoriales, etc.
Su propuesta sobre una nueva construcción europea retoma la del general De Gaulle:
"La Europa de las Patrias".
Añade la promesa de hacer un referéndum en Francia sobre la permanencia en la UE.

Contra Le Pen se han desatado las furias e invectivas sin otra argumentación que su ubicación en la extrema derecha y su xenofobia.
Los ataques ad hominen sustituyen a la respuesta razonada, la contrapropuesta superadora y el debate.
Tampoco faltan quienes por comodidad interesada y/o manipulación meten en el mismo saco a quienes, estando a años luz de Le Pen, también denuncian la situación de la actual UE.

Vivimos inmersos en una cultura política deleznable que huye de la realidad porque ésta no se atiene al discurso oficial.
La adscripción política deviene en fidelidad a unos colores, la cosificación y adulteración de la Historia o la sublimación de filias y fobias personales.
La generalidad de los medios incentiva y potencia esta cultura haciendo de las propuestas un cómodo ejercicio de clasificación por espacios ideológicos sin entrar en la realidad que denuncian.

La Historia nos enseña que las posiciones ideológicas de Le Pen y otras terminan siendo asumidas por amplias capas populares, que abominan de quienes las han abducido con almibaradas simplezas encubridoras de una degradación de los derechos sociales y políticos.

sábado, 18 de febrero de 2017

La Argentina es el país que más se degradó en los últimos 50 años.!

The Economist

Vale decir que la degradación comenzó en 1966.
Habiéndonos reinsertado a la vida democrática a partir de 1983, comprobamos que de los 33 años de democracia, 24 estuvieron gobernados y administrados por el Partido Justicialista.

A Carlos S. Menem se le atribuye la venta de armas a Croacia en medio de su conflicto con Perú/1991 (a pesar de ser Argentina uno de los garantes oficiales de la paz del Tratado de Río de Janeiro)
En 1991, Menem firmó dos decretos secretos (refrendados por varios de sus ministros)
Y los envíos prosiguieron entre 1993 hasta 1995 (año en que Menem puso su firma a un tercer decreto secreto para ese fin)
El 3/11/1995 se produjeron explosiones en la fábrica de armamentos militares.
Provocaron la muerte de siete personas y resultaron heridas más de trescientas.
Decenas de casas quedaron en ruinas y otros cientos fueron seriamente dañadas.
La ciudad quedó regada de esquirlas y municiones de guerra.
Este desastre se lo vinculó con el escándalo por la venta de armas a Ecuador y Croacia.
Las elecciones 1999 las gana de la Rúa (1999-2003)
Dados sus desaciertos se le complica la administración.
La libertad de expresión era ABSOLUTA.
Y el periodista Luís Majul desde su programa La Cornisa, comienza a reunir firmas (según el Art. 39)
“Los ciudadanos tienen el derecho de iniciativa para presentar proyectos de ley en la Cámara de Diputados…”
Reúne cerca del millón de firmas. (1)

El 19 de Diciembre ‘2001 se producen los famosos saqueos.
El presidente De la Rúa establece el Estado de sitio.
Cacerolazo de por medio, el presidente renuncia.

Y se suceden 3 presidentes interinos (Ramón Puerta, Adolfo Rodríguez Saá, Eduardo Camaño) todos del  PJ.
Hasta que los 272 legisladores presentes en el Honorable Congreso de la Nación, ungieron presidente a Eduardo Duhalde (PJ) quien debía finalizar el 10 de diciembre/2003 (Período de De la Rúa)
-          Quien depositó pesos, recibirá $.
-          Quien depositó dólares, recibirá dólares (Duhalde dixit)

Y el 3 de Febrero 2002 se pública en el Boletín Oficial el DNU 214/2002 por el que se les confisca inconstitucionalmente a 2 millones de ahorristas con contratos privados con bancos nacionales y extranjeros, 65.000 millones de dólares (Cifra de la deuda externa de Finlandia)
Decreto de Necesidad y Urgencia que les licuó las deudas en dólares a empresarios, provincias y clientes bancarios (como por ejemplo a Karina Ravollini)
Durante la pelea de los ahorristas por recuperar sus ahorros en dólares todavía algunos no recuperaron NADA)
Murieron en el intento 20.000 ciudadanos.
Por las muertes de Kostecki y Santillán, el "ungido" llama a elecciones anticipadas (no finalizando como debía el 10/12/2003) y permite que se postulen 3 candidatos del mismo partido justicialista!

(1)   El proyecto promovido por Luís Majul era La derogación de las jubilaciones de privilegio.
Se realizaron todas las instancias hasta…
Que el 28/11/2002, el “ungido” presidente  Duhalde vetó la derogación de las jubilaciones de privilegio.
¿Argumentos?
“Derechos adquiridos”
Mi relato es producto de las declaraciones de la ex presidente:
"Yo veté el 82% móvil para los jubilados, no les miento...
Políticos del partido justicialista:

TODOS ustedes son responsables de la degradación de la res pública argentina!

De zapatos a chancletas

“No me importaba aparecer como inteligente o limitado sino aprender la lección para dirigir mejor la acción de gobierno”. Roberto Augusto Ulloa

Mauricio Macri comenzó su período con un par de zapatos tan bien lustrados que permitían reflejar,  bajo las faldas de Cristina, las negras intimidades del kirchnerismo.
Fue una pena que ese panorama estuviera restringida sólo al Presidente y su círculo más íntimo, y que nadie (seguramente por consejo de Jaime Durán Barba) se tomara el trabajo de mostrárselo a la ciudadanía, que así se vio impedida de percibir la catastrófica magnitud de la herencia que la noble viuda había dejado.

Para cualquiera medianamente avisado, era natural y justificado que, a medida que el Gobierno caminara por los encharcados senderos económicos y políticos, el brillo se iría apagando, como sucede con todos los regímenes cuando termina la luna de miel que acompaña sus comienzos.
Pero nadie pensaba que Macri se vería obligado a quitarse de apuro los zapatos y calzarse las chancletas para recular.

Tengo certeza de la buena fe y la honestidad del Gobierno y, cada vez que me desesperan algunos de sus actos, pienso qué sería de nuestro país si quienes hoy estuvieran sentados en la Casa Rosada fueran Daniel Scioli y Carlos Zannini, acompañados desde La Plata por nada menos que Anímal Fernández.
Aún así, me resulta imposible entender por qué actúa como lo hace.

Mauricio sabe, desde que ganó la elección, que le tocaría gobernar sin mayoría en las cámaras legislativas, y también sabe que la consecuente obligación de negociar permanentemente es una de las piedras basales de la democracia.
Tuvo enormes éxitos iniciales en la materia, ya que la oposición le permitió hacerse con las leyes necesarias para salir del cepo cambiario, solucionar el tema de los holdouts, contar con un presupuesto, etc.

Pero, por ejemplo, si –como luego quedó demostrado- no necesitaba pasar por encima del Congreso para que sus irreprochables candidatos a integrar la Corte Suprema de Justicia fueran confirmados, ¿para qué recurrir a un decreto de necesidad y urgencia que estuvo al borde de inhabilitarlos?
O, si el feriado del 24 de marzo caerá en fin de semana los próximos tres años, ¿para qué “movilizarlo” si luego se retrocederá?

La solución que encontró el Ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad, para poner punto final a la demorada cuestión del Correo Argentino, con su privatización durante el menemismo y la absurda rescisión de su concesión por el kirchnerismo, fue técnicamente correcta.
Sin embargo, dado que el concesionario era una empresa perteneciente a la familia Macri, padre, hermanos e hijos del Presidente, la forma en que se llevó a cabo –ad referéndum de la Cámara Comercial- fue un monumental error político.
Para enterrarlo, y puesto que estamos en un año electoral, no bastará con volver –algo irreal- a foja cero, como dijo Mauricio al asumir acertadamente la responsabilidad del Gobierno en el cuestionado trámite…
La oposición, que siempre y en cualquier época es salvaje, se ocupará de ello.

La modificación de la fórmula de cálculo de los incrementos jubilatorios, un cambio ajustado a la ley vigente, fue otra equivocación mayúscula, en especial por la oportunidad en que fue comunicada, una semana en que se produjeron fuertes aumentos –también justificados- en peajes, medicina prepaga, etc., y anuncios de futuras subas en precios de combustibles.
Nuevamente, Macri retrocedió, pero sólo cuando el enorme costo político ya había sido pagado.

La tercera mala señal fue todo el recorrido del acuerdo firmado por el gremio de los bancarios con la patronal, que el Gobierno pretendía no homologar porque supera la pauta máxima de incremento salarial que pretende para todas las paritarias, alineándolas con la inflación prevista.
Ante la amenaza de una huelga de tres días hábiles, debió también recular y aceptarlo.
El próximo puente a cruzar serán las negociaciones con los sindicatos de maestros, que vuelven a disfrazar su recalcitrante kirchnerismo con la defensa de la educación, mientras perjudican dolosamente a los chicos más necesitados, a los que utiliza como rehenes.

Lo peor de esos sucesos es que lograron empañar un excepcional logro del Gobierno, que consiguió que muchos argentinos confiaran tanto en el modo en que conduce la economía como para invertir sus ahorros en bonos en pesos, a diez años y a una tasa del 13%, todo ello en un cuadro mundial sumamente cambiante y riesgoso.

Tengo la impresión de que Macri no quiere asumir, de una vez por todas, el rol que la sociedad le atribuye, y que le confió con sus votos en los mayores distritos electorales del país.
Sigue buscando la imposible simpatía del populismo demagógico en todas sus formas,
sea el PJ mutante de Diego Bossio y Julián Domínguez,
el Frente Renovador (¿reciclador?) del trashumante Sergio Massa,
el GEN de la inconsecuente Margarita Stolbizer o en la trasnochada izquierda nacional.
Habrá que ver cuál será el costo que pagará por ello Cambiemos en octubre, cuando se expresarán los muchos que eligieron un cambio en 2015 y hoy miran con desilusión este errático rumbo.

No soy quien para dar consejos a la coalición gobernante ni, menos aún al PRO pero, desde mis setenta años muy vividos y con muchos adoquines pateados, me permito sugerir a Cambiemos volver a reunirse en un retiro “espiritual” (tal vez aprovechando el feriado carnavalesco), empaparse de calle y replantear su errática gestión, su medrosa actitud frente a la oposición y la forma en que se comunican las acciones de gobierno.

Macri dijo muchas veces que, al llegar al poder, terminaría con el “curro” (sic) de los derechos humanos pero,
ya sentado en la Casa Rosada, tiembla ante las previsibles quejas de los delincuenciales organismos que, a caballo de los sueños compartidos y de las inexplicables indemnizaciones, sienten en riesgo su futuro:
Mamar irrefrenablemente de la teta estatal y continuar la más abyecta venganza contra aquéllos que impidieron que triunfaran en su guerra de terror y nos convirtieran en la Cuba castrista.

La pusilánime actitud del Gobierno ante la inaguantable existencia de presos políticos en la Argentina,
cincuenta y uno de los cuales han muerto desde el 10 de diciembre de 2015, obliga a pensar que debiera recurrirse a un referéndum para preguntarle a la ciudadanía si está interesada en enterrar el pasado y extender un manto de piadoso perdón sobre todos aquéllos (incluyendo a César Milani, la más clara prueba de la falsedad kirchnerista, su justicia “tuerta” y su manipulación de los derechos humanos, que debieran amparar a todos los argentinos) que combatieron hace ya cuarenta años.

Para nuestra vergüenza, en Uruguay la pregunta se formuló dos veces y, en ambas, la respuesta fue inequívocamente afirmativa.

Bs.As., 18 Feb 16

Enrique Guillermo Avogadro