"De Argentina para el mundo..."

A poco de ganar las elecciones por el 54%, sugerí que debíamos Ver venir la administración de la presidente.

Lamentablemente, somos muchos los ciudadanos (no habitantes) quienes notamos que estamos y vamos mal…

¿Hacia dónde nos dirige la presidente de todos los argentinos…?

El pueblo quiere saber

...
Ver venir


Caricatura de Alfredo Sabat

viernes, 28 de abril de 2017

DENUNCIA de Amnistía Internacional

El gobierno de Nicolás Maduro detiene 
de forma arbitraria a los disidentes políticos...

Por Albinson Linares

Durante las protestas sucedidas en Venezuela desde el 3 al 24 de abril han fallecido 26 personas, 437 tienen lesiones y 1289 fueron detenidas, según datos de la fiscalía venezolana.

José Vicente García fue detenido el 17 de octubre de 2016 sin una orden judicial y permanece preso aunque tiene una boleta de excarcelación. Gilber Caro y Steyci Escalona fueron encarcelados en enero cuando supuestamente les incautaron un fusil de guerra y material explosivo en el vehículo que usaban.
Desde agosto de 2016, Yon Goicoechea está preso aunque existe una resolución judicial que establece que se han cumplido todos los requisitos para su liberación.
El abogado Marcelo Crovato fue detenido en abril de 2014 por ayudar a unos vecinos durante un allanamiento y sigue en arresto domiciliario, beneficio que se le concedió luego de un intento de suicidio.
Estas son algunas de las detenciones de disidentes políticos que se han convertido en una práctica común del gobierno de Nicolás Maduro, según concluye un nuevo informe de Amnistía Internacional. Silencio a la fuerza:
Detenciones arbitrarias por motivos políticos en Venezuela es el título del documento que enumera y tipifica algunas de las formas en las que se utiliza el sistema de justicia para “incrementar la persecución y los castigos contra quienes piensan diferente”.

“Las detenciones arbitrarias por motivos políticos se han convertido en una constante en Venezuela, país que vive una de las peores crisis de derechos humanos de la región”, dijo Erika Guevara-Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.
“Se han reportado más de mil personas detenidas en las últimas manifestaciones, por lo que nos pareció importante visibilizar la situación que enfrentan los opositores pero también los jóvenes que simplemente expresan su oposición en contra de las políticas del gobierno”.

La fiscal general Luisa Ortega Díaz declaró el martes que durante las protestas sucedidas en Venezuela desde el 3 al 24 de abril han fallecido 26 personas (22 adultos y 4 adolescentes), 437 tienen lesiones y 1289 fueron detenidas.

El informe resalta el uso de tipos penales como “traición a la patria”, “terrorismo” o “rebelión”, que son considerados ambiguos y discrecionales lo que aumenta el riesgo de que los acusados no puedan recibir un juicio justo que observe el debido proceso.
Además estos delitos facilitan el procesamiento de civiles en juzgados militares, una medida que es muy criticada en la investigación de Amnistía Internacional.

“Un tribunal militar no cuenta con las condiciones para procesar a civiles acusados de esos delitos, eso muestra la falta de independencia de los operadores de justicia.
Otra tendencia alarmante es que, luego de que un alto funcionario acusa públicamente a alguien, esa persona es detenida casi de inmediato”, asevera Guevara-Rosas.
Keymer Ávila, criminólogo e investigador del Instituto de Ciencias Penales de la Universidad Central de Venezuela, explica que existen tensiones entre diversos grupos cercanos al poder como las instituciones, los actores civiles y el estamento militar por lo que se percibe una distancia entre lo que ordena la ley y lo que finalmente ocurre en la realidad.

“Es posible que al no encontrar una respuesta expedita por parte de las instituciones o funcionarios competentes se recurra a la jurisdicción militar, lo que constituiría una violación de derechos constitucionales, en especial del derecho al juez natural consagrado en nuestra constitución”, dijo el experto.

Amnistía Internacional calificó a Leopoldo López, líder opositor encarcelado desde febrero de 2014, y a Rosmit Mantilla (diputado que ya fue liberado) como presos de conciencia.
En su nuevo informe resaltan varias anomalías jurídicas en los procesos contra los opositores venezolanos como el desconocimiento de la presunción de inocencia, la falta del debido proceso, el desacato de las órdenes de liberación y el encarcelamiento de acusados desconociendo su inmunidad parlamentaria, como es el caso de Gilber Caro quien es diputado suplente de la Asamblea Nacional.
En la mayoría de los casos analizados por Amnistía Internacional se establece al Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) como el órgano encargado de detener a los opositores.

Ávila explica que aunque la mayoría de las manifestaciones sucedidas en los últimos días han sido pacíficas, con una asistencia masiva de personas de distintas corrientes políticas, en algunos casos se han generado actos de violencia llegando a cometerse delitos concretos que deben ser juzgados. El experto señala que trabajó en una investigación reciente que concluye que en 2016 hubo un aumento de 324 por ciento de las detenciones ocurridas durante las manifestaciones, con respecto a 2015.

“La fiscal dio unas cifras sobre la actual coyuntura que llaman la atención:
1289 personas aprehendidas, de las cuales solo 65 están formalmente privadas de libertad y otras 217 están esperando a ser presentadas ante tribunales.
Pareciera que el resto pudieran ser supuestos de detenciones arbitrarias”, dijo Ávila.

En la mayoría de los casos analizados por Amnistía Internacional se establece la actuación del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) como el órgano encargado de detener a los opositores.
“Nos preocupa el uso del SEBIN como un mecanismo de represión, y juega un papel fundamental en las detenciones por motivos políticos. Hacemos un llamado para que se acabe con ese servicio de inteligencia porque puede generar una situación de suma gravedad en materia de derechos humanos”, dijo Guevara-Rosas.

jueves, 27 de abril de 2017

Vidal, la cara del "desmantelamiento" del peronismo

WALL STREET JOURNAL

 El influyente diario económico estadounidense le dedica una elogiosa columna a la figura más popular del universo Cambiemos y la destaca como el puntal del presidente Macri para romper con el "legado" peronista en la Argentina.

Para el WSJ, Vidal es la "aliada clave" de Macri y se anotó "una victoria mayor" al conseguir que los sindicatos docentes declinaran seguir haciendo paros a pesar de no haber resuelto aún su situación salarial.
En el mismo día en el que Mauricio Macri se reúne por 1ra vez con Donald Trump en la Casa Blanca, el influyente diario económico estadounidense The Wall Street Journal le dedica una elogiosa columna a la figura más popular del universo Cambiemos:
La gobernadora María Eugenia Vidal.
El artículo firmado por los corresponsales Santiago Pérez y Taos Turner (éste último involucrado con la escandalosa salida de un funcionario del ministerio de Energía) se titula:
"María Eugenia Vidal rompe con el pa sado de la Argentina" y afirma que la gobernadora bonaerense se convirtió "inesperadamente" en "la cara de los esfuerzos" del presidente Macri de "desmantelar el legado del peronismo" en el país.

La nota destaca que Vidal, a los 43 años, "se ha encargado de los sindicatos peronistas del sector público y purgado corruptas agencias de seguridad en su primer año y medio en el cargo"
y que las encuestas la muestran como "la política más popular del país",
además de ser la 1ra gobernadora no peronista en el principal distrito argentino en muchos años.

El artículo también señala que la gobernadora se ha encargado del "notoriamente corrupto sistema penitenciario y ha echado a más de 4.000 policías" y ha enviado prisión a más de 400 después de obligarlos a presentar sus declaraciones patrimoniales.
"La iniciativa condujo a una cadena de amenazas, obligándola a mudarse con sus 3 hijos a una base aérea por seguridad", apunta la nota.

El WSJ cita a Vidal en cuanto a la importancia de la provincia de Buenos Aires en el camino que transita el país y el que ha recorrido históricamente. "Si la provincia no cambia, la Argentina no cambia", dice y agrega que el territorio que ella gobierna "es el símbolo de cómo se han hecho las políticas y gobernado en los últimos 28 años", que es el tiempo que el peronismo estuvo en el poder a través de sucesivas administraciones.

El artículo señala también a Vidal como puntal de la pelea del gobierno de Cambiemos para bajar el déficit fiscal y darle impulso a la economía. "Ella es dura y entiende la importancia del balance fiscal en la provincia. Sabe lo que se necesita hacer", le dice al WSJel académico Riordan Roett.


Esta "dureza" que Vidal exhibió más que nada en el conflicto con los docentes, justifica el cambio de comparación, pasando de "Heidi" en la campaña electoral que la llevó a la victoria, 
a la "Dama de Hierro", la británica Margaret Thatcher.

martes, 25 de abril de 2017

¿Qué hacemos con Abel Albino?

En los últimos días se lo ha visto al doctor Albino en varias notas periodísticas en radio, televisión y medios gráficos, y no puede uno dejar de sorprenderse por el respeto y admiración que dispensan varios de los más renombrados reporteros nacionales al médico mendocino.
En tiempos en que nadie resiste un archivo y en que la polémica tiene más espacio que la reflexión, pareciera que Albino contribuye a un clima en que la proposición cotiza alto.
Es que a estas alturas nadie duda de la coherencia del fundador de CONIN en Argentina, su solidez académica y las cartas credenciales que lo preceden:
Nada más y nada menos que un país, nuestro vecino Chile, que prácticamente ha vencido la desnutrición infantil aplicando Metodología CONIN.

Tras casi un cuarto de siglo trabajando arduamente para prevenir y erradicar la desnutrición infantil en la Argentina, con más de cinco mil niños actualmente en programa, y una cantidad significativa ya rescatada del flagelo.
Uno podría imaginarse que en alguna universidad, en foros científicos y algún mentidero político, está empezando a repetirse la siguiente pregunta:
"¿Qué hacemos con Albino? "
Es que nuestra agitada Argentina, la de los errores sistemáticos y la ceguera ante la realidad, la del profundo individualismo, tan adolescente como su solidaridad emotiva.
Empieza a avergonzarse de arrastrar índices de pobreza tan altos como persistentes y de los que surge que la mayoría de los pobres son niños, y la mayoría de los niños son pobres.
Tan así, que duele y avergüenza.

En 2017 ya nadie discute que los primeros mil días son lo más importantes para el desarrollo de un niño, que luego será tarde.
Que se necesita 50% de estimulación y otro 50% de alimentación.
Que la desnutrición no es hambre, que esta última es una patología social profunda que puede prevenirse; que cada niño tiene derecho a desplegar todo su potencial genético, que la desnutrición produce discapacidad a largo plazo. Tampoco está en duda la necesaria relación entre pobreza y desnutrición
¿o acaso alguien puede suponer que no existe un alto componente de desnutrición en el 48% de niños pobres de nuestra Argentina?
Que es un mal oculto, que no necesariamente se manifiesta como en alguna triste fotografía africana.
Que está aquí, a la vuelta de la esquina y que si un país depende de la salud absoluta de sus niños, nuestra Argentina tiene hoy su futuro comprometido.
Que de nada sirve pensar en contenidos curriculares, salarios docentes o calendarios educativos extendidos si no tenemos niños que lleguen con su cerebro apto para la edad escolar.
En definitiva, que no hay desarrollo posible en un país con niños pobres y desnutridos.

En este contexto me gusta pensar que hemos dado un gran paso y que la pregunta ¿qué hacemos con Albino? empieza a escucharse más seguido.
Será que a la manera del Tábano de Atenas, este médico ha picado a nuestra sociedad para despertarla, nos ha clavado el aguijón y ahora conocemos el problema.
Podemos convivir con él o trabajar, desde nuestro lugar, para resolverlo.
Quizás más temprano que tarde aparezcan pobreza y desnutrición infantil en el top five de las preocupaciones argentinas.
Quizás, podamos en un futuro muy cercano superar el metro cuadrado de nuestros intereses -legítimos, por qué no- y ocuparnos de nuestro futuro como Nación:
Es que si la cuestión moral no nos bastara, recordemos la implicancia económica de permitir que la mitad de nuestros niños no tengan acceso al futuro.

Mientras tanto me pregunto ¿qué hacemos con Albino?
¿Qué hacemos con la desnutrición y pobreza infantil en la Argentina?

Mariano D'Onofrio
Director de Relaciones Institucionales

Fundación CONIN

"LOS PERONISTAS DE MI EDAD"

"Así fueron, son y serán..."

Los peronistas de mi edad empezaron aplaudiendo la vuelta del General…
Se mataron para recibirlo y después mataron para echarlo.
Instalaron el caos y la violencia pero después condenaron el golpe contra Isabel.
Los peronistas de mi edad vivaron a Herminio cuando le prendió fuego al cajón y al poco tiempo lo denostaron acusándolo de haber perdido las elecciones por su culpa.
Los peronistas de mi edad fueron verticalistas y luego renovadores.
Los peronistas de mi edad fueron cafieristas, menemistas, duhaldistas, saaistas, kirchneristas, cristinistas y massistas.
Algunos sucesiva y otros simultáneamente.

Los peronistas de mi edad fueron estatistas contra Alfonsín, privatistas con Menem,
nuevamente estatistas con Néstor y ahora andan a la pesca a ver qué onda.
Aplaudieron con el mismo entusiasmo la privatización y la estatización de YPF…
Eso sí, siempre cantando la marcha peronista y haciendo la V con las manos.

Los peronistas de mi edad aclamaron a Rodriguez Saa cuando anunció el no pago de la deuda y se rompieron las manos aplaudiendo a Néstor cuando anunció el pago total de la deuda.
Los peronistas de mi edad aplaudieron de pie el indulto de Menem a los genocidas porque había que pacificar la Argentina...
Y poco después abrazaban a las Madres de la Plaza porque la memoria bla, bla, blá.

Los peronistas de mi edad escracharon, repudiaron y condenaron a los genocidas y luego pusieron a uno al frente del ejército y lo defendieron con uñas y dientes.
Los peronistas de mi edad aplaudieron a rabiar  a Cavallo y el 1 a 1 y después lo negaron como Judas.
Los peronistas de mi edad fueron libre empresistas en los 90 y luego socialistas del siglo XXI.
Según venga la mano tienen sexo diplomático con EEUU o con Irán, China o Rusia.
Los peronistas de mi edad: No le hacen asco a nada.
Los peronistas de mi edad se la pasaron burlándose de los zurditos, los imberbes de la plaza, hasta 2015, cuando vieron que podían perder el ballotage y salieron a mendigarle los votos. . .
¡Al Partido Obrero!

Los peronistas de mi edad fueron los que en los 90 inventaron la escuela-shopping,
los que importaron una reforma educativa que ya había fracasado en otros países
y se burlaban de la carpa blanca.
Hoy los peronistas de mi edad se ponen un guardapolvo trucho y van a la Marcha por la Educación y cantan "vamos a volver".
Los peronistas de mi edad se ufanaban de ir a Miami y pedir "dame dos" y después maldijeron a todos los oligarcas que vacacionaban en el imperio.
Los peronistas de mi edad rechazan a las oligarquías terratenientes y latifundistas...
Pero defienden a un empleado bancario que en 10 años compró tierras que equivalen a 13 veces la Capital Federal.
Los peronistas de mi edad acusan a la Justicia de politizarse y de corromperse cuando algún fallo no le es favorable...
Pero crearon una facción partidaria llamada Justicia Legítima que presiona, extorsiona, parcializa y condiciona las sentencias.

Denuncian un supuesto partido judicial pero infectaron el poder judicial con jueces y fiscales afines.
Los peronistas de mi edad reprochan la detención de Milagro Sala y la califican de presa política, pero callan y otorgan cuando el régimen de Venezuela encarcela a Leopoldo Lopez.
Los peronistas de mi edad cuando se enteraron que Bergoglio era Papa lo acusaron de cómplice, colaboracionista y buchón del régimen militar y al poco tiempo hacían cola y se peleaban por ir al Vaticano a sacarse una foto con Él.
Los peronistas de mi edad, condenaron y reprobaron el helicóptero de Isabelita, se regocijaron con el de De la Rúa y hoy hacen "souvenirs" con el de Macri.
Los peronistas de mi edad vitoreaban a su abanderada que condenó a un viejo y lo trató de avaro porque le regaló u$s.10.- a su nieto, pero miraban para otro lado cuando el esposo abrazaba las cajas fuertes y sentía "extashhis"
O a su hija le embargaban una caja de seguridad con 9 palos verdes.

Para no aburrirlos:
A los peronistas de mi edad NO les importa la economía, la educación, los derechos humanos
y si se descuidan, hasta la Democracia, la República, la Constitución, y las Leyes, les importa muy poco.
Porque a los peronistas de mi edad sólo les importa el poder para apropiarse de los dineros públicos!!!.

"Porque el poder es la otra cara de la guita, y la guita, porque es la otra cara del poder"


J. L. Otero Lacoste

Escritora

Lo bueno de enamorar a una mujer que escribe, es:Que cada una de las letras de su alma y de su pielTe pertenecerán... Sin embargo, ese hombre deberá ser capaz De leer y descifrar, cada palabra

¿Y ahora qué?

Marine Le Pen y Emmanuel Macron pasan a la segunda vuelta en Francia
Javier R. Portella
Fuente: El Manifiesto.com

Ha quedado claro que si un 20% del pueblo francés está por defender su razón de ser,
la razón de ser (o de no ser) es algo que le importa estrictamente un bledo al 80% restante del mismo pueblo.                                               
Ahora: cuando ha resultado a la vez…
Victoriosa y derrotada la fuerza política que, con todas las carencias y defectos que se quiera,
representa en Francia la única posibilidad de romper con el sistema de la globalización multicultural y apátrida.
Ha habido una victoria, sí.
No es cualquier cosa haber pasado a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales,
como tampoco es cualquier cosa haber puesto de manifiesto que, pese a todo, existen en Francia siete millones y medio de personas que se siente concernidas por el destino colectivo de su patria (siete millones y medio:
La cifra más alta alcanzada por el FN en toda su historia electoral).

No es ello cualquier cosa cuando el conjunto de los grandes medios de comunicación del Sistema no han dejado un solo instante de vapulear, insultar, desfigurar como siempre al FN (basta que los medios del Sistema recurran a los sambenitos habituales, raídos hasta el polvo, pero aún eficaces: “extrema derecha”, “xenófobos”, “racistas”, “fachas”… y para el común de los mortales, para la mayoría del Pueblo, nada más hay que decir ni discutir).
Pero se trata de una derrota también.
Salvo improbable milagro, todo el pescado está vendido y ninguna posibilidad tiene Marine Le Pen de imponerse en la segunda vuelta al hombre del Sistema y de la globalización.
Todos los demás candidatos (salvo Mélenchon, que ha llamado a votar en blanco) ya se han apresurado a decirles a sus electores que voten a Macron.
Lo cual nos promete para el 7 de mayo un espectáculo altamente divertido:
Ver a progresistas e izquierdistas votar por el candidato de los bancos y del gran capital (o abstenerse de votar a fin de facilitarle el paso)…
Como también será divertido ver a la derecha de toda la vida ("la derecha más imbécil del mundo", dice Alain de Benoist, que no conoce demasiado a la española), es decir, ver a los conservadores, carcas y electorado católico de Fillon votar por el candidato que llegó a declarar que “la identidad de Francia no existe” y que, consecuentemente, seguirá aplicando la política inmigracionista y apátrida…
Que un Fillon habría aplicado igualmente, pero con algo menos de descaro.

Una derrota, en fin, por la sencilla razón de que ha quedado claro que si un 20% del pueblo francés está por defender su razón de ser, la razón de ser (o de no ser) es algo que le importa estrictamente un bledo al 80% restante del mismo pueblo.

Quitémonos las anteojeras y reconozcamos que así es el Pueblo —el francés… y ya no digamos otros.
Tal vez haya llegado el momento de plantearse si tiene mucho sentido seguir confiando tanto como confían los populistas en el ente denominado “Pueblo”.

Y en el otro ente que le está aparejado: la Democracia

domingo, 23 de abril de 2017

La risa remedio INFALIBLE

El día en que no mataron a Cristina.
Por la Redacción 
El Opositor

Militante K de 18 meses y su tía y abuela agreden a grupo de 200 defensores de la libertad de expresión apenas protegidos con palos, piedras, adoquines y bombas Molotov.

Bien pudo ser el titular del Gran Diario Argentino, cuyo multimedio ya había tomado los recaudos necesarios para cubrir el acto diseñado por las usinas de la CIA, Durán Barba y por supuesto ellos mismos.
El objetivo intentar detener el avance incontenible de Cristina en las encuestas.
Cundió de inmediato la bronca entre los militantes kirchneristas, y la consiguiente indignación mal dirigida hacia dentro del propio espacio.
¿Dónde estamos los que si la tocan a Cristina…. ?
Se preguntaron, cumpliendo sin querer el objetivo del ecuatoriano, provocar algún acto violento que siga abonando la tesis oficial que el kirchnerismo es el gran constructor de grietas, desuniones y portador de todas las violencias.
No fue un intento de asesinarla, no.
El costo político de semejante acto incendiaría la patria, y no están dadas las condiciones aún.
El plan de saqueo del Macrismo, apenas una terminal de intereses del exterior más poderos.

Este cronista, no descarta que tengan la condición moral necesaria para eliminar a un oponente, simplemente no es la hora en que les convenga, mucho menos a horas de viajar a los centros europeos del pensamiento.
Pero cómo el ataque sí existió, ni lenta ni perezosa, Cristina, con rapidez de reflejos contra ataca con una pieza audiovisual que será estudiada en el futuro por los centros de diseño de comunicación política del mundo.

Con la elegancia de Emma Peel (recordarán los memoriosos a esa bella y elegante morocha, agente del bien en una serie británica llamada Los vengadores) y su clásica esgrima verbal, Cristina realiza un video apenas casero, dónde explica todos y cada uno de los detalles de esta “intentona” planificada.

Por primera vez en la historia universal, una ex mandataria toma en sus manos la comunicación de un hecho que la involucra cómo víctima, junto a cuatro mujeres más, una de ellas una bebé apenas.
No se priva siquiera de mojar la oreja del gordito gurú mencionándolo.
Desesperada jugada de Durán Barba quién sabe mejor que nadie cómo opera la condición de víctima en el inconsciente colectivo.
Y es que ya no le queda mucho hilo en el carretel, el salvajismo de las políticas de la Corporación Cambiemos está volviéndose tan explícita que ya es imposible de detener la sangría.

¿Cómo explicar el asesinato de un empresario Pyme por parte del gerente -propietario de Shell y sus políticas que no sea asumiendo que el gobierno de Macri es un gobierno de ricos que gobierna para ricos y que los demás se jodan, o se mueran?
No obstante lo de la madrugada del sábado 22 de Abril no puede dejar de leerse dentro del contexto de guerra mundial en que vivimos.

A la misma hora que los agentes de Clarín, los servicios y algunas franquicias del British Work Party (Alias Partido Obrero) atacaban la residencia en Santa Cruz,
la CNN contrata mejores expertos en semiología tratando de inventar calificativos más macabros para caracterizar al gobierno de la Revolución Bolivariana,
los submarinos nucleares ya abandonan el Canal de Panamá rumbo a Corea,
siguen los atentados de falsa bandera en Europa y sólo un líder mundial intenta detener este desquicio,
es argentino y debemos rezar por él.

El teatro de operaciones por el momento es comunicacional, el territorio en disputa es el sentido común de los ciudadanos (consumidores necesarios por ahora ), se trata de convencer al 99% de la humanidad que es inevitable brindar todo el poder y los recursos a una minoría bendecida por Dios o los armamentos nucleares.
Lo vienen haciendo bien, hasta el momento media humanidad va cediendo, cómo ya pasó en Argentina, Ecuador, Bolivia, con resultados diversos, pero guarismos similares, incluso bajo esta misma óptica pueden leerse las elecciones por la autonomía catalana, el Brexit y desde luego la elección de Donald Trump.

A estudiar, compañeras, compañeros
Los movimientos emancipa torios del mundo  no pueden dejar de estudiar las tácticas de los generales del enemigo, hoy está en marcha una guerra de acción psicológica en Rumania, otra en Venezuela, otra entra Estados Unidos, dónde Trump parece haber virado en sus planes iniciales conciliando entre las finanzas y el complejo militar industrial que lo impulsó.
Ni que hablar de los países árabes y musulmanes de África del Norte.

En Argentina la guerra se dá en el plano táctico tratando de estirar los plazos de duración del saqueo macrista, atribuyendo la culpa de todos los males a la “administración populista, irresponsable y corrupta del Kirchnerismo”, y en el plano estratégico a impedir el regreso al poder de la líder más preclara, la “vengadora Sra. Peel” de tanta inquina y maldad a la que la plutocracia macrista ha sometido al pueblo argentino.

Cristina sube cada día su piso electoral, quedará en sus manos y en la unidad de todos los patriotas del campo popular, lograr subir el techo que la hegemonía mediática trata de consolidar en las cabezas percudidas por el odio del ácido lanático derramado durante tantos años.

La mala noticia para ellos es que el amor vence al odio siempre, siempre.

Juan Carlos Romero López
Director Editorial

¿Caerá Nicolás Maduro?

CARLOS ALBERTO MONTANER
Maduro y el chavismo caerán, pero no por su propio peso, sino por el esfuerzo de sus adversarios. 
   
El síntoma inequívoco está en esos millares de jóvenes venezolanos dispuestos a enfrentar a las fuerzas represivas.
Los venezolanos menores de 25 años no conocen otro régimen que el confuso guirigay chavista.
Si persisten, acabarán por triunfar, como sucedió en Ucrania.

Los estados totalitarios tienen un tiempo crítico de gestación.
Las revoluciones no se pueden hacer en cámara lenta y el manicomio venezolano fue inaugurado en 1999, hace 18 años.
Las ingenuas ilusiones de aquel instante fueron progresivamente aplastadas bajo el peso de una nefasta experiencia gerencial que ha destruido al país trenzada con la corrupción, el narcotráfico y la idiotez.

El tiempo es un factor crítico. 
Cuando las revoluciones comienzan cuentan con muchos adeptos y con la curiosa expectativa del conjunto de la población, pero los caudillos totalitarios saben que deben actuar rápidamente porque la luna de miel será corta. Lenin tomó el poder en octubre de 1917 y antes de los dos años ya había echado el cerrojo.
A Fidel Castro sólo le tomó 18 meses apoderarse de todos los medios de comunicación, de la enseñanza privada y de las grandes y medianas empresas.
Probablemente Hugo Chávez tuvo que someterse a otro calendario por la forma en que tomó el poder y porque hizo redactar una Constitución garantista con bastantes elementos de la democracia liberal. Enterró un texto “moribundo”, pero parió otro que hablaba de separación de poderes y de libertades, y que dejaba la puerta abierta a la insurrección en caso de que la estructura republicana estuviera en peligro.

¿Cómo se sostiene Nicolás Maduro pese al manifiesto rechazo popular al régimen?
 Su poder se fundamenta en la capacidad represiva del régimen y ésta, a su vez, depende de la información que recibe y del daño que les puede infligir a quienes no obedecen.
De ahí la importancia del terror.
El sistema juega con la ilusión de que conquista el corazón de los ciudadanos, pero no es verdad. Se trata de apoderarse de las vejigas de los súbditos.
La intención es que se orinen de miedo.

Como se sabe, la información es poder.
Maduro tiene acceso a los informes de la inteligencia cubana, organismo dedicado a explorar la vida y milagro de las personalidades venezolanas –opositores y chavistas--, especialmente de quienes merodean el poder y tienen la posibilidad potencial de descabezar al gobierno, sustituirlo y darle un vuelco instantáneo a la situación política.
Luego viene la represión.
Los servicios cubanos aprendieron de la Stasi alemana, madre y maestra de la represión, que basta un 0.5% de la población para manejar a cualquier sociedad en la que, además, el gobierno controle férreamente los tribunales y el aparato propagandístico para construir el relato que le permita perpetrar cualquier canallada.

¿Cómo llegaron los soviéticos y los alemanes a ese porcentaje? 
Según la leyenda, la cifra surge de la observación de los rebaños ovinos hecha por la eficiente policía política zarista: la temible Okhrana.
Bastaba un perro feroz para mantener a raya a  200 temblorosas ovejas.
Entre sus actividades estaba, fundamentalmente, la información, la desinformación, la penetración y la disgregación del enemigo.

En Alemania Oriental apenas necesitaron ochenta mil personas para sujetar a 16 millones de aterrorizados súbditos.
En Cuba son unas cincuenta y cinco mil para 11 millones.
En Venezuela se trataría de 150,000 personas dedicadas a maniatar a casi 30 millones.

Sin embargo, en Venezuela no alcanzan, y ahí está “el bravo pueblo” en las calzadas y plazas para demostrarlo.
Maduro quiere armar una milicia de un millón de paramilitares.
¿Para qué? 
Porque no se fía de las Fuerzas Armadas.
Esas milicias son para evitar que un día algunos militares se cansen de su incompetencia y de sus necedades, como hicieron con el general Juan Velasco Alvarado en Perú, aunque, en su caso, tal vez termine en un avión rumbo a Cuba, rodeado de los handlers del G-2 isleño, que lo manejaban como a una marioneta inepta que hablaba con los pajaritos y bailaba salsa en medio del naufragio.

La hambruna está a la vuelta de la esquina por la falta de dólares para importar alimentos.
La catástrofe es mucho peor en sociedades urbanas, como la venezolana, en las que el 78% de la población carece de habilidades campesinas.
Súmese a este cuadro la falta de medicinas, de insecticidas, y de todos los factores que mantienen a raya las enfermedades.
El resultado es obvio:
Venezuela se hunde si Maduro continúa instalado en Miraflores.
Todos los venezolanos, incluso los chavistas, saben que tiene que irse.


sábado, 22 de abril de 2017

Pilas secas...

“Cuando estén secas las pilas de todos los timbres que vos apretás,
buscando un pecho fraterno para morir abrazao...”
Enrique Santos Discépolo

Esta columna también hubiera podido llamarse “La soledad de los perfectos”, y seguramente así sería si la hubiera escrito el “pelotudo” (Cristina dixit) de nuestro gran mayordomo, Oscar Parrilli, que no se puso colorado al afirmar que a Maduro no se lo critica por lo que hace mal sino por lo que hace bien.
¡Qué demostración de inteligencia y solidaridad!
Pero, en el fondo, es razonable que este rastrero personaje se comporte así, pues el régimen que fundara el extinto Hugo Chávez tiene muchos puntos en común con el que aquí protagonizaron los Kirchner y que, por esos milagros que a veces ocurren en la historia de los pueblos, fuera desalojado del poder en diciembre de 2015.
El original colectivero caribeño encabeza una organización ilícita, sumamente torpe e ignorante,
que ha esquilmado a su país hasta la extenuación,
lo ha transformado en uno de los más violentos del mundo
y lo ha llevado liderar por mucho los rankings de inflación mundiales,
carece de estadísticas fiables y la prensa libre ha sido blanco de agresiones y clausuras,
amén de haber destruido la industria del petróleo, mientras flota literalmente sobre un mar de oro negro.

Nicolás Maduro, al mejor estilo de sus ídolos, los gerontes cubanos, está dispuesto a someter a su país a un baño de sangre con tal de conservar el poder, que le da acceso a un latrocinio similar aún mayor que el nuestro y al monumental negocio del narcotráfico…
Dice mucho que su Vicepresidente sea Tarek El Aissami, procesado por ese delito en los Estados Unidos, donde sus bienes han sido embargados.
Desde que comenzó abril, han muerto ya 21 venezolanos de manos de las milicias y paramilitares chavistas, que disparan indiscriminadamente contra las gigantescas manifestaciones opositoras que se suceden en todas las ciudades del país.
Para lograr permanecer, conserva el apoyo de los militares, pese a que éstos se encuentren divididos en tres facciones: los nacionalistas marxistas, los pro-cubanos y los traficantes de drogas; todos ellos tienen mucho que perder y sin duda lo defenderán hasta las últimas consecuencias.
Pero, por la ignorancia en que intencionalmente los mantienen, también cuenta con el soporte
-como aquí sucede aún en algunos sectores del Conurbano-
de los más pobres, los habitantes de las gigantescas villas de emergencia que han ocupado Caracas y sus alrededores, que se encuentran en una situación alimentaria y sanitaria terminal.

La trágica situación de Venezuela, un verdadero genocidio por el hambre y la carencia de remedios que aflige a su población, marca el fin del prolongado cono de sombra en que el populismo corrupto y saqueador ha sumido a nuestro continente en este siglo.
Ya cayó en Brasil, en Argentina y en Perú, parece consumirse en Bolivia y fue necesario un monumental fraude para perpetuarlo en Ecuador, mientras la mugre ha comenzado a mojar sus pies en los países considerados modélicos, como Chile y Uruguay.

La pregunta que todos nos hacemos es cuánto podrá durar este criminal “socialismo del siglo XXI”, que ya no encuentra timbre alguno que tocar, pues todos sus aliados –incluidos Irán y Rusia, por conveniencia- han dejado de atenderle el teléfono.
Porque ese siniestro cocktail tiene una consecuencia inmediata para los analistas y politólogos:
Nadie puede predecir cuándo y, sobre todo, cómo terminará la crisis venezolana.
Porque allí no bastará con que Maduro deje el trono y, por eso, tampoco resulta posible ofrecerle un puente de plata e impunidad para que huya, porque sus cómplices, y son muchos, no lo permitirían ya que quedarían sin cobertura ni refugio, sometidos a la justicia internacional que ya los busca.

Dio, francamente, vergüenza ajena que esta semana nuestro ex Honorable Congreso se viera impedido de emitir una simple declaración de condena al régimen de Maduro por la oposición del más recalcitrante kirchnerismo,
que demostró una vez más cuánto le importan los verdaderos derechos humanos.
Ya que el gobierno de Cambiemos ha demostrado poseer una enorme sensibilidad social, que lo ha llevado a repartir subsidios y prebendas a manos llenas, y a conservar en sus puestos públicos a tantos quintacolumnistas, sugiero que –por única vez- destine fondos para que los seguidores del Frente para la Qué?, Quebracho, MST y Polo Obrero emigren a Venezuela o Cuba, esos paraísos terrenales que tanto alaban en sus manifestaciones públicas mientras exhiben carteles y banderas con la imagen del asesino Che Guevara. 

Anoche, cuando la ex Presidente visitaba en Río Gallegos a la gran cuñada Alicia, que encabeza el feudo de Santa Cruz, una enfurecida multitud intentó ingresar y, cuando fue reprimida con violencia, apedreó la residencia en que ambas se encontraban.
La Provincia no paga los sueldos de los miles de empleados estatales,
sus maestros no han dado un solo día de clases en el año,
los jubilados provinciales no cobran sus magros estipendios y los hospitales carecen hasta de los elementos mínimos, mientras la Justicia está paralizada.
Todo un edén, por obra y gracia de los ladrones kirchneristas que lo gobernaron durante los últimos veinticinco años.

Ahora Cristina está haciendo las valijas, a la espera de la autorización que ha pedido al Juez Bonadío (su colega Ercolini ya la ha otorgado) para viajar a Atenas, Bruselas y Oxford (no a la Universidad).
Notable privilegio para alguien que se encuentra tres veces procesada por delitos no excarcelables
y que demuestra que la famosa igualdad ante la ley es, en la Argentina, sólo una broma de mal gusto.
Porque, mientras eso sucede, los órganos de prensa de los que aún dispone -como Página 12, C5N o Radio 10, por poner sólo tres ejemplos- y los ex organismos de derechos humanos, ya confesadamente convertidos en movimientos políticos para apoyarla, se rasgan las vestiduras ante una sentencia de la Corte Suprema de Justicia que concedió la prisión domiciliaria a un militar de ochenta y cinco años, casi ciego y sordo, con enfermedades complicadísimas.

En esa materia, la de los presos políticos, aún existen cientos de situaciones particulares que claman al cielo; cuatrocientos –cincuenta desde el 10 de diciembre de 2015- han muerto en cautiverio por falta de adecuada atención médica, y muchos de los sobrevivientes se encuentran en la cárcel con prisiones preventivas por períodos que exceden, por años, el máximo permitido por la ley, pese a que obviamente no pueden alterar las pruebas (en la mayoría de los casos, inexistentes o fraguadas) de las investigaciones ni existe peligro de fuga, dada la edad –promedio: 76 años- con que cuentan y el precario estado de salud que padecen.

Elevo mis plegarias por el sacrificado pueblo venezolano, como también lo hago por el cubano, mientras ruego que mis pronósticos de fin de ciclo se cumplan en toda América.

Bs.As., 22 Abr 17


Enrique Guillermo Avogadro

viernes, 21 de abril de 2017

Barcelona 0-Juventus 0:

Todo pasa...
Por Martín Caparrós

Él sabía de estas cosas.
El mayor mafioso de la historia del fútbol argentino, el señor Julio Grondona,
a quien la dictadura militar nombró presidente de la asociación del fútbol en 1979 y todos los demás gobiernos mantuvieron hasta que se murió en 2014,
llevaba en el dedo anular de la mano izquierda un anillo que decía Todo pasa”.
La frase tiene, por lo menos, dos lecturas:
El alivio —que él debía buscar— de que nada dura para siempre…
La tristeza –que no debía– de que nada dura para siempre.

Hoy la tristeza brilló brutal, penosa.
Se termina el tiempo más glorioso que conocí en el fútbol:
El gran Barcelona ya es pasado.
Cayeron peleando.
Que es un modo de decir, también, que no cayeron jugando.
Arremetían, empujaban, rebotaban, lo intentaban a trancas y barrancas:
Nada.
Los medios, los hinchas, las personas llevaban una semana hablando del milagro:
El Barcelona necesitaba otra vez un milagro.
Por algo los milagros no suceden en la vida real…
Solo en el fútbol, el espacio de la fantasía.
Pero por algo los milagros son milagros: porque no llegan cada miércoles.

Este miércoles el Barcelona tenía que hacer tres o cuatro goles y no pudo hacer ni uno.
Cero…
Mejor dicho: no pudo acertar ni un tiro entre los tres palos en 90 minutos de ataque.
Al fin, el Barcelona jugó 180 minutos contra la Juventus sin meterle ni un gol.
Y lo peor: por momentos daba la impresión de que podría haber jugado otros tantos con el mismo resultado.

Su decadencia se mostraba en su impotencia:
Vueltas y vueltas alrededor del área contraria sin poder perforar, sin crear peligro verdadero, revoleando centros desde lejos.
O, mejor, se veía que ahora el Barcelona juega a dos o tres toques.
Ese equipo en el que los jugadores eran piezas de un reloj que funcionaba al primer toque, ya no existe.
Su secreto era poder hacer en menos movimientos —en menos tiempo— lo que a los otros les tardaba más.
Su secreto era engañar al tiempo, pero el tiempo se ha vengado con creces.

Y esta tarde el tiempo corría y no pasaba nada: todo había pasado.
El mejor equipo de la historia se había vuelto un amasijo de voluntades desvaídas.
Debe ser raro ser Luis Enrique: debe ser raro ser el tipo que se cargó una obra de arte.
No digo que necesariamente sea su culpa.
Yo creo que sí, pero quizá no.
Lo cierto es que, bajo su mando, el Barcelona pasó de serlo a ser este rejunte:
Un grupo de muchachos más o menos desesperados que esperaban la salvación de alguno de sus héroes.
Y los héroes andaban mustios, desarmados.

La discusión arreciará, estos días, como quien debate el sexo de los ángeles:
¿Bajan los jugadores porque baja el equipo o baja el equipo porque bajan los jugadores?
Esta tarde algunos jugadores no alcanzaron el nivel de sí mismos:
Iniesta estaba trompicón; Suárez, ausente; Busquets, confuso; Messi, triste.

Hoy Messi fracasó como ha fracasado, es cierto, en otros partidos decisivos.
Hoy Neymar —como suele pasar últimamente— fue el mejor jugador del Barcelona, el más peligroso, el más decisivo, muy por encima de su diez.
Pero el fracaso de Messi es, también, un canto a la gloria de Messi:
Cuando él era el mejor, el Barça lo ganaba todo y ahora no.

Enfrente, para más inri, el pulpo turinés: su habilidad para reubicarse en la cancha y tapar todos los huecos en cuanto los huecos se producen;
el mejor exponente de esta sabiduría sorprendente de los italianos para convertir cualquier partido de fútbol en un pantano enmarañado, sábanas húmedas, la pesadilla recurrente, el tiempo que se escapa.
Y que se terminaba.
El partido se acababa, el tiempo se acababa.
El Barcelona lo intentaba ya sin convicción, y su técnico dio una última lección de patetismo:
Su cambio cuando faltaban diez minutos y tres goles fue meter al pobre Mascherano para que Piqué pudiera irse al ataque.
Ya nada de eso parecía importar o, mejor:
Ya nada de eso podía ser importante.
El Camp Nou, que nunca fue estridente en las victorias, era ejemplar en la derrota:
Miles y miles de banderas, los cantos de 100.000 personas que despedían al mejor equipo que tendrán en su vida.
Y enfrente ese puñado de italianos.
Nadie sabe festejar un cero a cero como los italianos:
Con júbilo, con gracia, con entusiasmo verdadero.
En un rincón del campo, allá arriba, casi perdidos, a punto de salir volando, dos mil turineses cantaban como locos porque su equipo había conseguido congelar el fútbol, deshacerlo, devolverlo al estadio anterior de los milagros.

Es el fondo, o el último escalón antes del fondo.
La decadencia del Barcelona, es cierto, lleva meses.
Le queda, como último manotazo del ahogado, el próximo domingo, su clásico contra el Real Madrid.

El martes, el Madrid había ganado como suele ganar el Madrid:
Cuando ya parecía que perdía.
Con la ayuda de un árbitro —a menudo—, con la suerte de cara —muchas veces—,
con el mérito de alguno de sus jugadores —tantas otras—, el Madrid gana.
El martes dejó fuera a los alemanes del Bayern y a sus últimos fantasmas…
El domingo puede ganar también la Liga.

Alguien dijo hace poco que no es fácil ganar como el Madrid, jugando a nada.
Que el equipo de Luis Enrique lo intentó pero no tiene los años de experiencia en ese noble arte que su rival sí tiene.
Este domingo, contra esos expertos, el Barça tendrá su última posibilidad de pelear contra el cruel paso del tiempo: De volver a la vida, de gritar que, si todo pasa, algunas cosas no terminan de pasar.


No creo que pase, pero en el fútbol, por suerte, nadie sabe.