"De Argentina para el mundo..."



Caricatura de Alfredo Sabat

lunes, 11 de enero de 2010

La peroratas de la presidente y los berrinches de su consorte

Por Jorge Omar Alonso
Fuente: Crónica y Análisis


“La libertad individual, es la verdadera libertad moderna.
La libertad política es su garantía por eso es indispensable.
Por consiguiente, la libertad política es indispensable. Pero
pedir a los pueblos de nuestros días que sacrifiquen la totalidad
de su libertad individual a la libertad política, es el medio más
seguro para apartarles de la primera y, cuando eso se haya
logrado, no se tardará en arrancarles la segunda”

Benjamín Constant - Discurso en el Ateneo de Paris de 1819.
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La idea del control del pensamiento en las sociedades democráticas es totalmente contradictoria.

Una sociedad es democrática en la medida en que sus ciudadanos desempeñan un papel significativo en la gestión de los asuntos públicos.

Pero si su pensamiento es controlado y sus opciones son estrechamente restringidas, no están evidentemente desempeñando un papel significativo.

Noam Chomsky expone que el control del pensamiento es más importante paradojalmente, para los gobiernos libres y populares que para los estados despóticos y militares.

Esto se explica porque los segundos tienen la fuerza a su disposición.

Evidentemente los primeros requieren de otros dispositivos para impedir que las masas interfieran en las cuestiones públicas.

En este caso hay que poner al público en su lugar. Y para todo déspota poner al público “en su lugar” es desinformarlo.

Es que resultan incómodos quienes advierten sobre los desmanejos de los gobernantes y la corrupción reinante en el gobierno.

El historiador Clement Walker muerto en 1651, había escrito que: “No puede haber ninguna forma de gobierno sin sus propios misterios, misterios que deben ser ocultados a la gente corriente: la ignorancia y la admiración que nace de la ignorancia son los padres de la devoción y de la obsecuencia civiles”

Ante este fenómeno que suele darse en los pueblos sojuzgados por una tiranía, el político y teólogo estadounidense Reinhold Niehbur escribió que: “la racionalidad pertenece a los observadores tranquilos, mientras que la gente corriente no sigue más razón que la fe”

Esto explica ese fenómeno que se muestra en esas muchedumbres que arrobadas escuchan las peroratas inconsistentes de la Presidenta y los berrinches de su consorte por cadena nacional o a través de alguna tarima.

Se los pudo ver a consecuencia de la crisis actual, atacando al vicepresidente, a un empresario de un medio, a la oposición, llegando al despropósito de perseguir a una jueza y ninguneando a las instituciones.

Toda canallada les es útil a este vil connubio presidencial, desde el argumento destituyente hasta la esquizofrenia de fantasmales conspiraciones en todo lo que se les oponga.

En el marco de la Argentina actual sumida en una dictadura de “factum”, el despotismo kirchnerista ha tratado de construir su propio relato, golpeando a medios que le son adversos y premiando con generosa distribución de publicidad oficial a los adeptos.

Utilizan todo tipo de embustes y maniobras dolosas para hacerse de poder y dinero.

Están sacudiendo al maltratado cuerpo de la República, con la más grave crisis producto de su avidez de hurracas “ladri”.-

El AGUA... (Segunda reflexión pensando en mí Patria)

2ª Oda

El agua limpia y pura cada vez es más escasa,
los que tienen el servicio corriente en su casa,
observan con pavura que de cloro se pasa,
la composición química de sus átomos rebasa.

Y aquellos que un pozo en su morada cavan
tienen agua freática en general contaminada,
y el río que surca a la tierra que enlaza
arrastra en su cauce desperdicios y grasa.

Nuestro pueblo se nutre de peces que de él saca
que enferme a su gente su salud atenaza.

En el calor violento en sus agua se baña
incorpora sus gérmenes por su cuerpo desplaza.

Olvida su esfuerzo, no limpia ni draga
y el río desborda, inunda sus casas.

Del agua bendita creada como gracia
hizo el hombre sus cuitas, no aprendió a cuidarla.


Elías D. Galati

wolfie@speedy.com.ar

El AGUA...

Oda no tan profana

El espíritu de Dios planeó sobre las aguas es el origen y comienzo de la Creación
porque sin el agua no es posible la vida el hombre la cuenta en su composición.

El mito de Tiamat, que era salada de Apsu, la dulce, en toda tradición
del Oriente cercano como primer principio, reminiscencia arcana en nuestra comprensión.

Océano y Tetis padres de los dioses, divinidad acuática con poder superior,
símbolo demiúrgico para el poeta Alcman ninfa del mar en todo su esplendor.

Eurínome marina, primera entre los dioses esposa del gigante nacido del mar Ofión,
la canción de Orfeo sus locas le brinda por surgen del agua en su concepción.

Para Tales el agua, el primer elemento, cosmogonía exacta a la que rinde loor
razón y poesía, que en si deriva, por poder imponente del dios Poseidón.

Los dioses del mar eran primordiales, al pensamiento moral daban ocasión,
mito y poesía mezclaban por iguales expresando las virtudes y su cosmovisión.

El anciano hombre de mar en Homero, Nereo, Proteo, Glauco, Forcis, es la relación
con la radiante belleza de las jóvenes ninfas que pueden engendrar o ser su mutación.

La cueva de las Nereidas descripta en Odiseo alegoría del universo en su feliz visión,
los santuarios marinos eran puertas del cielo Caronte en su bote daba la aprobación.

La abundancia del agua en el principio es en la Biblia histórica condición
como la escatológica del fin de los tiempos nos enseña que nunca habrá omisión.

El poeta que es Dios, vio que la tierra era árida y estéril porque agua no le dio,
y en infinita bondad, hizo que el hombre sacara del manantial lo que El regó.

Puso un límite al agua, tras el diluvio la tierra otra voz no la cubrirán,
porque cambia lo que está corrompido en fuerza destructora y regeneración.

Dijo a Moisés: tiende tu mano sobre el mar, se volverán contra Egipto y serán tu salvación,
¿No eres Tú quien secó el mar? dice Isaías para que Israel viva su restauración.

Y acaso con Aarón en el desierto, golpeando la piedra con gran unción
no ha brotado agua para el pueblo rebelde y descreído de su Dios.

El agua es el fin y es el principio, un río de agua via en borbollón
muestra el Ángel del Apocalipsis con que aquel que la quiera, se sació.

El agua es la imagen de nosotros, puede darnos alegrías o dolor,
podemos darle el uso adecuado o emplearla para nuestra perversión.

Agua y hombre, pasión, deseo, vida,
Que sea para todos la oración
Elevada al cielo como gracia eterna
Donde reine la paz y el amor.

Elías D. Galati
wolfie@speedy.com.ar