Alejandro
Borensztein
La
presentación del best-seller “Sinceramente” mostró a la misma Cristina de
siempre.
Dicen
los uruguayos que el mejor presidente que tuvieron en su historia fue Néstor
Kirchner.
Gracias a él,
los capitales argentinos escaparon a la República Oriental.
Muchos
de nuestros productores agropecuarios, hartos del kirchnerismo, se instalaron allá con la revolucionaria
siembra directa y sus tecnologías de punta transformaron los campos uruguayos
en riquísimos campos productores de soja y otros granos.
Además,
los uruguayos (y también los paraguayos) se fueron quedando con los mercados
internacionales de carne que tenía la Argentina y que los perdió gracias al
genial Guillermo Moreno que se pasó una década haciéndose el gracioso con la
pistolita.
Uruguay aumentó
espectacularmente su stock ganadero y ahora tiene 13 millones de cabezas.
Nosotros,
con la inmensidad de nuestro territorio, no le sumamos una sola vaca a las 50
millones de cabezas que recibió Néstor.
En el mismo
período (2003/2016), Brasil pasó de 50 a 220 millones.
Lo
mismo se podría decir sobre el gas, el petróleo o las reservas de los Bancos
Centrales.
Estas
cosas hay que explicarlas bien clarito porque los boludos que hoy nos gobiernan
no abren la boca.
Por
eso, el hecho de que los Kirchner hayan generado tanta riqueza en los otros
países, es hoy la gran esperanza de Groenlandia.
Como
ya le expliqué la semana pasada, amigo lector, la posibilidad aún lejana pero
real de que volvamos a tener la alegría de ver a La Cámpora saltando en el Patio
de las Palmeras y combatiendo a Richard Nixon ha convertido a Groenlandia en el
lugar ideal para pasar una hipotética segunda etapa del kirchnerismo.
Millones
de argentinos se preparan para producir la más extraordinaria inmigración que
haya vivido Groenlandia en toda su historia.
¿Por
qué Groenlandia?
Primero:
Con Cristina en la Rosada, cuánto más lejos mejor.
Segundo:
allá hay lugar para todos los hombres y mujeres de buena voluntad que quieran
habitar el suelo groenlandés.
Son apenas
56.000 habitantes.
Ni
llenan el Monumental.
Y
tienen un territorio de 2.166.000 km2, apenas un poco más chico que la
Argentina que tiene 2.780.000 km2.
Acomodándonos
bien y con buena voluntad, entramos
todos.
Es
más, sobra lugar como para que también se instalen todos los venezolanos.
Esto allá los
tiene entusiasmadísimos.
Ellos
creen que con Cristina vuelve la prosperidad (a Groenlandia, obviamente).
Están
convencidos que llegamos nosotros y los transformamos en una potencia.
Imagínense:
carpinteros, obstetras, plomeros, ingenieros, pianistas, maestros, marcadores
de punta, psicoanalistas, peones de campo, cocineros, albañiles, panelistas.
Llevamos
de todo.
En
un minuto les hacemos un país de la gran puta.
Por eso allá
hacen fuerza por Cristina.
Están
enloquecidos.
La
televisión de Groenlandia pasa todos los días programas viejos de 678
subtitulados en Kalaallisut que es la lengua de ellos.
Acuérdese
que la semana pasada le conté que allá todo se escribe con K.
El
Primer ministro actual se llama Kim Kielsen que reemplazó a Kupik Kleist.
Todo
posta.
Groenlandia
se llama Centro Cultural Katuaq.
O
sea CCK.
Parece
joda pero es rigurosamente cierto.
Gran
obra de los famosos arquitectos daneses Schmidt, Hammer & Lassen.
Por
eso, la primera avanzada de argentinos que, por las dudas, ya están alquilando
derpas en Nuuk andan juntando firmas para cambiarle el nombre al CCK.
Ya que no
pudieron hacerlo acá, lo van a intentar allá.
Como
ya le conté la semana pasada, allá soy hincha del Kissaviarsuk-33 que tiene un
9 que es un fenómeno.
Se
llama Knudsen (la K siempre ahí).
El
problema es que ya tiene 40 años y no tenemos con quien reemplazarlo.
Lo
ideal sería Kempes pero el Matador ya está grande.
Habría
que averiguar si en una de esas Wanchope es gorila y ya lo vamos llevando para
que se acostumbre a sus nuevos compañeros.
Con las cosas
raras que están pasando últimamente en la Champions League da para ilusionarse.
Me
imagino al Kissaviarsuk-33 levantando la Orejona y se me pone la piel de
gallina.
No
me quiero ilusionar.
Otra
razón para elegir Groenlandia es la fortaleza de su moneda.
Allá
usan coronas danesas.
Un
fierro!
¿A
cuánto estaba la corona danesa en 2003 cuando Néstor entró a la Rosada sin
dejar sus convicciones en la puerta?
Cotizaba a 6,43
coronas por dólar.
¿A
cuánto cerró el viernes, 16 años después?
Agarrate: 6,64
coronas por dólar.
O
sea que mientras la manada de genios que nos gobernaron desde Néstor hasta hoy
llevaron el dólar de 3 a 45, a ellos solo se les escapó de 6,43 a 6,64.
Eso
es un país para nuestros hijos.
Ese
es el país que le tenemos que dejar a Mirtha Legrand, como dice el querido
Carlitos Rottemberg.
Sin
embargo, por estos días surgió cierta preocupación en Groenlandia.
Hasta
hace dos semanas, el proyecto “Groenlandia
Potencia” se daba por hecho.
Pero
la aparición del best seller “Sinceramente” mostrando la misma Cristina de
siempre y su presentación en la Feria del Libro ha puesto todo en duda otra vez.
Mientras
Ex Ella hablaba y todos los groenlandeses seguían la transmisión en bares e
iglúes, las cámaras enfocaban cada dos minutos a Aníbal Fernández aplaudiendo
en primera fila como en las viejas épocas.
Por
poco que sepan de política argentina, allá
en Groenlandia tienen clarísimo que con Fernández en primera fila el
kirchnerismo no vuelve nunca más y el proyecto de una Gran Groenlandia quedará
en la nada.
El
jueves se prendieron todas las alarmas…
Por
eso mañana lunes llega a la Argentina una delegación de autoridades y
representantes de las fuerzas vivas de Groenlandia para exigirle explicaciones
a Alberto Fernández.
Él
les prometió que ahora Cristina se iba a portar bien, se iba a hacer pasar por
una demócrata y así iba lograr conquistar al electorado independiente que Ex
Ella necesita para ganar.
De
ese modo, millones de argentinos
emigrarán y transformarán a Groenlandia en esa nueva y gloriosa nación con la
que todos los groenlandeses soñaron alguna vez.
Mañana
vienen a exigirle al ex Jefe de Gabinete que cumpla con sus promesas y no los
boludeen más.
Quieren
que les ponga por escrito que no volverán a escupir ni tirarle de los pelos a
Maru Duffard ni a ningún otro periodista, al menos hasta octubre para no poner
en riesgo el triunfo chavista.
Después
sí, cuanto más persigan a los opositores y más los pateen por las calles, más
crecerá Groenlandia.
Veremos
que logra esta delegación.
Mientras
tanto, vos Gato!!!
¿¿En
qué andás??
Te
veo más tranquilo.
Dos semanas de
calma económica y ya nos sentimos Canadá.
Evidentemente,
no era el mejor equipo en 50 años.
Pero
bueno, con estos troncos le vas a tener que ganar a Cristina.
Vamos
tranquilos, ellos no tienen nada.
Van
con Alberto Fernández de 9 y compraron a Felipe Solá que tuvo su momento de
gloria pero ahora no puede levantar una gamba.
En
el medio repiten doble cinco con Máximo y Larroque.
Imaginártelos.
Y
los defensores que pegaban sin asco están todos presos, salvo Aníbal.
Ahí
ponela a Vidal que le vuelve a dar un baile de novela.
Al
que tenés que marcarlo con cuidado es a Kicillof que es el único que la mueve
un poquito.
Nada
que un planchazo de Ritondo no pueda controlar.
En
fin Gato, sé que con la manga de inútiles que te rodean la elección no va a ser
fácil.
Pero
si la pensás bien les ganás con la camiseta.
Groenlandia
es lindo pero duro.
La
Patria también es la Constitución y la Bombonera.
No
les vamos a regalar ni lo uno ni lo otro…


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